El Premio Adonáis de 1977 ensalzó al poeta murciano Eloy Sánchez Rosillo. La soledad sombrea los cuadernos del oficio. A partir de rasgos de la cotidianeidad, se extraen auténticas piezas de reflexión, que sirven para sus versos. El tono elegíaco envuelve los recuerdos pasados, asumiendo sus pérdidas. Mis poemas favoritos han sido: "El poeta", "El poema", "Mar", "El martes estaba lejos", "El espejo" y "El viajero".
Después volvió el dolor a los caminos/ y abrió sus espirales la costumbre.