¿SIGNIFICARÁ UNA DISCUSIÓN ENTRE RUBÍ Y ZAFIRO EL FINAL PARA LA PAZ DE HOENN? ¡El Equipo Aqua y el Equipo Magma se asocian para llevar a cabo sus siniestros proyectos! Y aunque Rubí y Zafiro se reencuentran, su amistad se tambalea tras una feroz discusión. ¿Serán capaces de reconciliarse y combatir juntos el grave mal que amenaza Hoenn?
Lo que falta es la participación por parte del campeón y el alto mando en el enfrentamiento. Es que literal han aparecido los 5 en un papel solo y no han vuelto a salir 😭😭
Va mejorando la historia. El personaje de Rubí me sacaba de quicio pero en este volumen empieza a redimirse. Desde luego, el manga tiene un enfoque más adulto que el de los videojuegos (los actos sobre Aquiles y Magno son impresionantes), y mucho más aún que el anime donde les falta valor para atreverse con una historia como esta.
En este volumen las organizaciones criminales, el Equipo Magma y el Equipo Aqua tienen un papel mucho más importante que en los dos tomos anteriores, pues, ya se han revelado sus propósitos ¡Despertar a los dos Pokémon Legendarios de Hoenn! Y para lograrlo deciden hacer acopio de fuerzas, ya que, aunque sus objetivos e ideales son distintos y se disgregan el uno del otro, ambos requieren los medios que su contraparte tiene para llegar al lugar más profundo de todo Hoenn: La Caverna Abisal.
Mientras tanto en el entrenamiento intensivo de Rubí y Zafiro en Ciudad Arborada continúa… aunque parece que su destino es estar en eterna disputa, llega un momento en que nuestros protagonistas no pueden más y explotan, y cada cual se va por su lado, aunque esto no dura mucho, ambos están dispuestos a cooperar y hacer todo lo posible por ayudar a la Región de Hoenn ante esta catástrofe creciente.
¿Se acuerdan de Blasco? Este volumen lo trae de vuelta con nuevas habilidades y nuevos Pokémon, resulta que ha estado viviendo todo este tiempo en Pueblo Oromar recuperándose de su salud. Norman le tiene preparada una misión especial de entrenamiento, y si la Caverna Abisal es el lugar más profundo de todo Hoenn, el Pilar Celeste es el más alto, aquí se concentra la prueba de entrenamiento de Blasco, quién también dispuesto a ayudar ante la crisis hará todo lo posible por salir airoso.
Ya he mencionado en mis reseñas anteriores que en un principio la saga de Pokémon Rubí y Zafiro no era de mis favoritas, en esta relectura del año me ha gustado mucho más, y en particular este tomo… ¡Pasan tantas cosas! Y todo ocurre en un tiempo relativamente corto, apenas si pasan unos días en la historia, todos y cada uno llenos de acción. Por un lado el despertar del Pokémon Continente y el Pokémon Cuenca Mar y las tragedias naturales que están arrasando a Hoenn tras su despertar; y por el otro el ‘cable a tierra’ de Rubí, relativamente estuvo en lo más bajo que pudo estar un Entrenador y fue para mejor, tenemos ante nosotros un cambio radical de nuestros protagonistas, a partir de ahora son más decididos y capaces de superarse internamente, no por nada se enfrascan en derrotar al mal sobre Hoenn. Esto también se ve reflejado en su vestuario, cambió, quiere decir que la historia avanza y se ve reflejado en ellos.
Al final del tomo nos enteramos que la batalla final se traslada a Arrecipolis, veamos que ocurrirá en el siguiente y último tomo de la saga, sin olvidar que aún quedan 25 días para cumplir el reto.