Han pasado treinta y cinco años desde la muerte de Vasconcelos. De su pensamiento filosófico queda poca huella: sus batallas, su cólera, sus contradicciones, sus imprevisibles cambios de bandera han dejado de avivar las pasiones. Queda de él, sobre todo, el testimonio de una insumisión. El ejemplo de una individualidad que se resistió a cualquier regla impuesta desde el exterior. Queda una espléndida fe de carbonero que vislumbró la salvación por el espíritu y que convirtió el libro en su instrumento predilecto. Queda el esplendor de su prosa, que ilumina todo Ulises criollo.
Licenciado en derecho por la Escuela Nacional de Jurisprudencia en 1907, presidió en 1909 el Ateneo de la Juventud, del que fue fundador. José Vasconcelos fue partidario de la Revolución Mexicana desde sus inicios, ya que participó en el movimiento maderista como uno de los cuatro secretarios del Centro Antirreeleccionista de México. Fue designado codirector del periódico El Antirreeleccionista por Félix F. Palavicini. En la insurrección de 1910-11 fue secretario y sustituto de Francisco Vázquez Gómez, agente confidencial de Francisco I. Madero en Washington, y fundador del Partido Constitucionalista Progresista.
Esta cita ejemplifica muy bien la profundidad y honestidad del libro: Se disipa la pena, pero retorna, y ahora mismo, que escribo estas páginas viendo jugar a mi nietecita de año y medio, lloro por la abuela mía que es su tatarabuela, o sea, para la niña, una extraña. Pero en mí se juntan todavía, como mañana se juntarán con ella, generaciones pretéritas cuya memoria mueve a llanto y proles del futuro cuyo destino incierto nos sobrecoge. Tiemblo por la aventura todavía intacta de la pequeñita y me preocupan las desdichas de sus hijos y los nietos que ella amará entrañablemente. Y atado así el lazo irrompible de las generaciones, me prolongo en el dolor sin término hacia atrás y hacia adelante, mirando con los ojos viejos de los antepasados y con los ojos todavía sin abrir de los postreros, el horror y el esplendor inacabables.
A meticulous autobiography of the influential Mexican philosopher and public figure José Vasconcelos. From his early education and religious upbringing to his coming of age during final years of the presidency of Porfirio Díaz, this book provides a vivid picture of Mexico’s past.
Although a good editor could have condensed some of the less noteworthy events of his life, what is lost in focus is made up for in scope and detail. Recommended.
Una obra que ayuda a entender el inicio de uno de los procesos más importantes de la historia de México. El Ulises Criollo inicia esta autobiografía que se lee a manera de novela con una prosa impecable, el gran "educador de país" nos cuenta los primeros 33 años de una vida vertiginosa y apasionante.
¡Excelente! Me gustó mucho y llega a ser uno de mis favoritos, para releer en el futuro. Es un libro profundo que permite reflexionar sobre varios temas.
Excelente novela. No es aburrida. Una preciosa narrativa, dinámica, descriptiva, llena de emociones. Describe a un Mexico antiguo de una forma casi poética. Gran texto.
El libro superó mis expectativas con sus retratos del México de los años 1900. Comienza describiendo la vida en la frontera, abarcando lugares como Sonora, Juárez y Piedras Negras, para luego irse a Campeche, pasando por Ciudad de México, Toluca y, más adelante, Durango, Tamaulipas, Estados Unidos y otros lados. Sus descripciones de la comida, los dulces y las aguas frescas en la Basílica de Guadalupe por ejemplo, son muy atinadas. Cada relato sobre las ciudades, su experiencia con los "yankees" en su escuela en Eagle Pass; sus novias y su vida como estudiante foráneo, no tan distinta la de hoy; sus reflexiones y debates sobre la religión; la percepción de las razas y las clases sociales; y las luchas de los "gobiernistas" por el poder, demuestran que 130 años (aprox) son poco tiempo y que, como pueblo, no hemos cambiado mucho.
Me gustó mucho, #UlisesCriollo tiene pasajes fascinantes, y uno aprende mucho de historia de México a través de su narración Me asombró mucho la Decena Trágica de Madero, las traiciones y la ambición del poder y me entristeció cómo murió Gustavo Madero También ahí entrelaza su enomaramiento con Adriana y sus encuentros llenos de erotismo muy sutil y fino con su amante Y uno al final de la traición de Huerta, quiere leer más pues las páginas se vuelven muy ágiles "Mientras no concluya mi cruel realato por dentro arderá mi corazón " ashhh pues no queda más que buscar la continuación #Tormenta Hermosa lectura de #UlisesCriollo me encantó
No le había leído nada, a pesar que he leído varios artículos alabando la calidad de José Vasconcelos. éste primer libro me ha encantado. Me ha descrito esta época de la revolución mexicana (Porfirio Díaz, Madero, Huerta, etc. de un punto de vista bastante diferente de los que había leído hasta ahora. Creo que pronto leeré "la tormenta", la segunda parte de "Ulises Criollo".
“Madero liquidaba el facundismo, la supremacía del bruto armado sobre el civilizado constructor. Es decir: cambiaba el sentido de la historia nacional”
José Vasconcelos siempre me ha parecido una figura fascinante. ¿Qué fueran instituciones como la Secretaría de Educación Pública o la Universidad Nacional Autónoma de México sin nuestro Ulises Criollo? El recorrido por su vida temprana deja claro porque se titula así esta obra. Siempre se vio como un personaje literario de carácter trascendental. Sabía que le deparaba un enorme destino en la historia de su patria.
Además de ser una detallada biografía desde el nacimiento del autor hasta el asesinato de Madero. el libro es una crónica del México en el tardío porfirismo y los inicios de la Revolución Mexicana. Sumamente valioso leer un testimonio tan ilustrado como el de Vasconcelos, quien estuvo muy de cerca de todos estos acontecimientos. Desconocía de su cercanía con Francisco I. Madero y su participación en la causa maderista o que fue de las últimas personas en verlo con vida, precisamente junto al traidor Victoriano Huerta.
Asimismo, se agradece la prosa erudita de Vasconcelos, narrando su vida como una gran aventura. Sus pasiones, amoríos, sueños y frustraciones. Un gran sentido de humanidad. No duda en dar a conocer los detalles más íntimos de sus primeros años, así cómo sus errores y tentaciones.
A pesar de ser un idealista y visionario, Vasconcelos tenía muy claro lo que México realmente era. Un país de incultura y barbarie dominada por rancios pistoleros. Desde estos momentos estaba seguro de que el mejor camino para salir de este oscurantismo era la educación de las masas. Vaya, que hemos avanzado mucho desde aquellos tiempos. Sin embargo, aún persisten muchos de estos demonios en la profundidad del ser mexicano.
Con mucha emoción continúo con los siguientes tomos de la autobiografía de José Vasconcelos.
Leí las dos últimas partes por la escuela. Encontré una narración histórica testimonial donde Madero destaca como héroe. Lo mejor es el final, aunque concluya con una cita: 'till my ghastly tale is told, this heart within me burns. Muy su verdad, su versión.
"...Lo de Ateneo pasaba; pero llamarle de la Juventud cuando ya andábamos en los veintitrés, no complacía a quien, como yo, se sintió siempre más allá de sus años."
El intelectual José Vasconcelos narra su infancia y juventud en una sociedad conservadora del norte de México 🇲🇽 durante la época porfirista que antecedió a la Revolución Mexicana iniciada en 1910.