"El autor describe un sistema de enlaces aparentes, constituido por una serie de notas científicas, religiosas y esotéricas que coexisten con el relato biográfico de un extraño obsesionado con rebatir la nada explorando "la creación continua de mundos falsos". Después de la luz narra la crisis ontológica de un sujeto enfrentado al vacío en un mundo saturado de información y desprovisto de sentido. La consistente realidad es prueba refutable para el autor. Labatut escucha una voz: la mente de un hombre que no cabe en un solo universo". Matías Celedón. "Comenzó como una intensa sensación de irrealidad, parecida a la que uno tiene al despertar de un sueño demasiado vívido. Esa mañana, miraba el patrón de las baldosas de mi baño, la alfombra de hojas caídas de los árboles y pensaba, este no puede ser el mundo real. A la semana apenas podía salir de mi casa." "Ante la duda radical el vacío se asoma y el mundo y las cosas que hay en él se disuelven. Después de la luz es un libro de introspección profunda y un océano en el que se percibe la brecha entre las cosas. Ahí, en la orilla del abismo, se detiene un narrador que se dispone ante la nada y aguarda en la oscuridad hasta que luces y formas se materializan detrás de sus párpados. Los párrafos de Labatut son eso, fosfenos elusivos que permiten entrever el concierto de piezas metafísicas en el vacío, la representación remota de lo irrepresentable, la alquimia de las cosas inefables que habitan del otro lado del lenguaje." Mike Wilson.
Benjamin Labatut was born in Rotterdam, Netherlands. He spent his childhood in The Hague and Buenos Aires and when he was twelve years old he moved to Santiago de Chile, where he lives today.
La Antártica empieza aquí was his first book, being published in México, where it won Premio Caza de Letras 2009, delivered by Universidad Autónoma de México (UNAM) and Editorial Alfaguara.
His second book is titled Después de la luz, appeared in 2016, published by Editorial Hueders. After a deep personal crisis, Labatut wrote this book, conformed by scientific, historical and filosofical notes about the void.
His third book Un verdor terrible, was published in spanish by Editorial Anagrama and also several countries such Germany, Italy, France, Netherlands, United Kingdom and Portugal
¡Es magistral! Realmente literatura del futuro. No hay página en este libro que no produzca la sensación de estar al borde del éxtasis, conmovido por la gran historia que nos cuenta y por el tono religioso y trágico en que lo transmite.
Es inevitable no sentir en cada una de sus páginas cómo Labatut corta la maleza y abre, línea por línea, párrafo por párrafo, el surco de una nueva ruta (totalmente insólita pero de vieja estirpe) en la narrativa contemporánea, la abertura de una nueva forma de plasmar el vínculo y la armonía entre ficción y realidad, segando los enredos de la autoficción y las sombras del realismo, abriendo trocha con la suficiente pasión y energía como para reestablecer, en pleno siglo XXI, un viejo tono sagrado.
Labatut crea un collage rítmico e intercalado de algo así como tres grupos de elementos: las historias míticas y religiosas del mundo (sumerias, judías, cristianas, mayas, budistas, guaraníes, hinduístas, griegas, romanas, etc.), las anécdotas breves pero desgarradoras de un sinfín de seres humanos que experimentaron la frontera de lo cognoscible y lo que hay más allá; y por último, las escenas de la vida del protagonista-narrador en el Chile actual, antes, durante y después de que experimentara la fragilidad ontológica de su realidad, los sueños lúcidos y el ahogo y el pánico de saberse vulnerable frente a la inmensidad de lo insondable, del abismo, o de «la luz»
El resultado es una galería prolífica y aciaga de las veces en que, como género humano, nos hemos aproximado al fin de nuestras certezas más profundas y a la aparición de algo indescifrable que no podemos ni siquiera comunicar o nombrar. Pero también de cómo esa imposibilidad nos llevó a construir y edificar, a lo largo de la historia, cientos de lenguajes, discursos y técnicas de todo tipo (religiosas, científicas, poéticas, musicales, pictóricas, matemáticas, etc), en un intento permanente de búsqueda y creación de un idioma, una técnica o una fe capaz de capturar sus destellos y a la vez protegernos de su luz.
El círculo se completa con una organización sugestiva y pertinente (cuatro capítulos titulados con los nombres alquímicos de las cuatro fases de la transmutación de la materia, desde la putrefacción hasta la iluminación) y con una escritura minuciosa y discreta, sin rodeos ni alargamientos, breve y directa, sobria, abrigada en un tono parco y lúgubre que a medida que avanza la lectura va haciéndose más nítido y ubicuo.
Quizá esa sea una de las principales diferencias con «Un verdor terrible», la tercera y más reciente entrega de Labatut. Ambas son indesligables una de la otra, y el universo y la perspectiva que ofrecen se complementan profundamente (hasta el punto de conformar dos episodios o dos volúmenes de una misma intención narrativa), pero una contiene matices que la otra aligera.
Junto a esta, «Un verdor terrible» aparece como una narración más estandarizada y homogénea, rendida al uso masivo de la hipérbole y del escándalo, donde el foco no está en aumentar la nitidez de la atmósfera, sino su intensidad grotesca, quizá para hacer más emocional la lectura. «Después de la luz» es todo lo contrario. No es una misa de cantos, glorias y alabanzas. Es una larga y solitaria plegaria, un susurro piadoso y lacerante.
Así, lo que en «Un verdor terrible» está contenido y predefinido, aquí está libre, oscilando entre la desmesura y la tristeza, entre el pánico y el éxtasis, entre los datos, la historia y lo inventado, entre la escritura conocida y sus infinitas posibilidades aún inexploradas.
«Después de la luz» es el movimiento, la curiosidad, el desborde. «Un verdor terrible» es ya su versión equilibrada y pulida.
La operación original está aquí. Esta es la propuesta sin filtro de Labatut, su verdadera proeza. Aquí es donde comienza a reconstruir el esmalte religioso y mítico, ya perdido, de la literatura antigua, la funda sagrada que está en los orígenes mismos de la ficción, esa ligazón antiquísima entre magia y poesía tan ampliamente estudiada; y lo hace recurriendo a los únicos recursos disponibles que aún mantienen cierta legitimidad de sentido, las formas desencantadas y corroídas que sobrevivieron al siglo XXI: el fragmento y el collage.
Esa es su maestría y la razón por la que este libro es el futuro.
Labatut recrea, como tantas veces en la historia moderna, el tono mítico ya perdido de la literatura originaria, juntando los restos del naufragio para componer una versión contemporánea de esa melancolía. Reestablece aquí el lamento romántico por la música sagrada de la vieja tragedia, la tragedia antigua y original, y lo hace con un rosario de anécdotas de quienes padecieron la tragedia más perfecta y la más literaria de todas: la imposibilidad de contar lo vivido, de comunicar lo atestiguado, de transformar la experiencia en lenguaje.
Sobre esa imposibilidad también transita este libro, y lo hace una y otra vez, insistiendo y replegándose como las olas en la arena, dejando cada vez un vestigio nuevo de algún lejano naufragio, pero sin poder todavía traer el barco y los cuerpos e inundar de una vez toda la playa.
- Me gustó todo libro. No hay una escena en particular que pueda escoger. El noventa por ciento es subrayable y todas sus páginas se pueden releer infinidad de veces, incluso como salmos de una nueva fe literaria.
- Léanla con un vaso de ron black puro 🥃 y escuchando «The Funeral Party» de The Cure 🎶
Bueno Benjamín. Este es tu tema. Ya quizás el resto de libros que le siguen a éste sean variaciones sobre lo mismo. Y en este se nota ya la voluntad de desarrollar un estilo/género literario particular y personal, que se verá luego más ampliado en sus dos obras posteriores más famosas: 'Un verdor terrible' y "Maniac'. Pero, aunque parezca repetitivo, siempre es un enorme placer leer las epifanías, reflexiones y desvaríos de Labatut y su yo literario, a veces más presente, a veces menos. Ahora con una fuerza de lo incognoscible más protagonista. Mucho más misticismo, magia y espiritualidad como las puertas a esa conciencia de las revelaciones. De las grandes verdades de la existencia, pero sobre todo de la ciencia.
Aquí las matemáticas, Cantor y su teoría de conjuntos con los infinitos múltiples, la física cuántica, la astrofisica, la astrología, Everett y su teoría de los universos paralelos, la mitología clásica, la religión y el cristianismo, los rituales mágicos y la brujería se unen de una forma poco ortodoxa, con un derrotero no tan claro, ya que se trata de pequeños textos independientes, a la usanza de Pascal Quignard (y alguna influencia de su estilo), pero con una cierta continuidad dialéctica intrincada que recuerda también a Roberto Calasso. Por ahí van los tiros. Una especie de Quignard/Calasso más místico y científico.
Si no fuera porque vi alguna entrevista en la que Labatut hablaba de las formas peligrosas de hallar esa escritura en forma de revelación dada desde algún lugar incognoscible (Dios, el universo, demonios, espíritus o quién sabe qué: el verdadero desconocido), pensaría que los rituales mágicos que narra en primera persona serían producto de la ficción. Pero creo que Labatut los hizo, esto lo insinuó claramente en la entrevista a la que me refiero. Según él, estas y otras exploraciones místico-mágicas le permitieron alcanzar una especie de iluminación para escribir, iluminación con la que según lo que contaba, algunos seres ya nacen. Y lo cierto es que eso es algo que se repite en muchos autores que aseguran que todo lo que escriben les viene casi dictado por alguien más, en un movimiento automático y oscuro, porque no saben de dónde proviene.
Y de esos seres que recibieron revelaciones en sueños o en un momento "eureka" desde la ciencia habla este libro. Habla de ellos y de él, y de nosotros, desde la más pequeña partícula subatómica de la que está compuesto el universo y nosotros mismos. De nuestro cerebro, del cerebro de Einstein, que es menos neuronas y más células gliales, así como el universo tiene menos materia y más materia oscura.
Y, por supuesto, dentro de esa sinfonía de ciencia, misticismo y autoficción, no podían faltar los científicos y escritores chalados, los que fueron perdiendo la razón a medida que alcanzaban el conocimiento máximo. Aquellos con los que hace una especie de paralelismo con sí mismo, que ha pasado algunas crisis mentales, no obstante, más que haber llegado a rozar la locura en sí, sus experiencias lo convirtieron en un explorador de los límites entre cordura y enajenación, entre lucidez extrema, iluminación espiritual y delirio.
Un libro corto, interesante y fluido, muy apropiado para conocer las temáticas, prosa y estilo del autor.
Utilizando-se dos quatro estados da alquimia - nigredo (morte espiritual), albedo (purificação), citrinitas (despertar) e rubedo (iluminação) - como títulos para os quatro capítulos de seu segundo livro, Labatut demonstra o avanço que parece pretender alcançar em sua literatura, não apenas circunscrita a a uma narrativa continua, mas a uma série de micro-exposições de temas que refletem o título de cada capítulo que, como num trabalho de colagem de textos os mais variados possíveis, entremeadas também de suas observações acerca de sua realidade e seus limites de luz e sombra, tece uma verdadeira colcha de retalhos, que a mim encantou e de certa forma prenunciou o que seria o seu próximo livro, publicado em 2019: Un verdor terrible(Quando deixamos de entender o mundo; When we cease to understand the world).
Me costó conectar con la escritura de Labatut. Venía leyendo libros que considero cercanos a éste como Cuaderno de Faros de Jazmina Barrera o Bluets de Maggie Nelson, en los que se mezcla historia personal, información (en este caso científica), introspección y narrativa; pero la forma de escribir de Labatut era distinta, más lejana a pesar de que el proceso de escritura arranca con algo muy personal, hay como una barrera. Creo que eso hizo que me costará hasta la mitad del libro, sentía que no fluía la narrativa, que no había un hilo conductor o que desaparecía por demasiado tiempo. Pero al mismo tiempo muchas de las cosas que decían eran super interesantes, no lo quería dejar, me gustaba. Al final dejé que el hilo ande suelto y dejé que el vaivén acerque y aleje de la orilla mi pequeño bote cerebral. Y ahí ya lo disfruté en serio. Al punto de que al terminarlo lo volví a arrancar para disfrutar la primera parte así, con los pelos al viento.
Es un collage que da en el clavo. Ese clavo cuya presencia intuimos pero que no vemos. Es un libro del que no se puede decir: "ya lo leí", porque puedo volver a él de forma constante y encontrar algo nuevo. Es factible que torne en un libro de cabecera.... para iniciados?....excelente lectura.
Transitar por las cuatro etapas del opus magnum de la Alquimia (nigredo, albedo, citrinitas y rubedo) ha sido una experiencia fascinante. El libro incomoda e inspira, construye y desmonta, ilumina a la vez que lo nubla todo. Hay momentos en los que he podido sentir el vértigo que produce la sensación de 'vacío' y aquello (casi todo) a lo que no podemos acceder.
Algunas epifanías llegan en las más profundas crisis, y parece ser que la que sufrió el propio Labatut fue la que lo impulsó a escribir este extraño y original conjunto de notas.
Es una literatura de difícil descripción. En una entrevista reciente con Cristián Warnken que recomiendo ver (titulada Irrupción 1 en Puerto Varas), él mismo lo define como "el diario que escribe uno cuando está en el psiquiátrico". Una revelación.
Un conjunto de pequeñas píldoras poéticas y filosóficas sobre el vacio, epifanias, sobre el mas allá, sobre el fin y el principio; en algunas de estas píldoras el autor también describe experiencias y momentos de su vida y se nota que lo hizo tras un momento trascendental en su vida. Realmente fascinante y especialmente para todos los cientófilos soberbios del Cosmos o simplemente curiosos de la vida
Labatut es un escritor genial, pero está publicación se asemeja a una libreta de notas sueltas para construir después Un verdor terrible y luego Maniac. De pronto esta no era una versión publicable.
El trabajo bibliográfico de buscar en los límites de todas partes es ya de por sí enorme y admirable, pero estructurarlo así es lo que lo pone realmente en valor
Una autoficción en ruinas y un anecdotario que tiene la longitud justa para no acabar convirtiéndose en una pequeña enciclopedia tediosa. En cualquier caso creo que es un libro que debe leerse en 1 o 2 veces entrando por completo en su juego y atravesando cada fase sin haber terminado de asimilar la anterior para conseguir el efecto deseado: descender un poco a la locura por la conciencia del vacío
Me parece un camino narrativo muy interesante. Quizá a veces se siente un poco redundante, pero rápidamente te sorprende de nuevo!!
Salomón escribió hace unos cuantos siglos atrás que aquel que añade ciencia añade dolor, y este libro explora precisamente los límites del conocimiento humano a través de personajes históricos y mitológicos atormentados por la locura, una locura que halla su morada entre la estrecha frontera de la lucidez y de la demencia.
Muy, muy buen libro. Labatut es brillante y me parece una de las voces literarias más interesantes y originales de latinoamérica.
Aunque anterior a Un Verdor Terrible, es muy similar en su estilo, una serie de relatos o simples párrafos con dato tras dato, pero nunca muy lejos de un gran tema conductor.
«Todos los seres vivos tienen al menos un parásito viviendo dentro. Hay parásitos que infectan a otros parásitos, que a su vez contienen parásitos menores. Invisibles y tenaces, el asco que sentimos hacia ellos no nace solo de nuestro miedo a la enfermedad y el contagio, sino del temor a no ser más que un vehículo, una vasija que contiene y nutre a un otro que nos habita.»
Cuando no sabes que te ocurre intentas buscar una referencia para poder encajar tu sentir en algún hueco donde puedas etiquetarlo. Benjamín Labatut plasma su investigación, que tiene como objetivo entenderse a sí mismo, realizada a causa de unas sensaciones, fuera toda lógica, que sufre frecuentemente. Esta investigación se basa en buscar patrones similares a los suyos en figuras históricas que llevaron a cabo descubrimientos fuera de lo normal para su época y en la base fundacional de todo tipo de religiones y creencias. En el libro he encontrado anécdotas muy interesantes, que he releído más de dos y tres veces, y fragmentos totalmente inverosímiles.
El resultado es un texto compuesto a base de anécdotas esotéricas de mentes brillantes, pasajes religiosos y vivencias personales, donde, personalmente, no he encontrado el hilo conductor.
Aunque a ratos tiene un aire un poco pretencioso, el libro funciona bien como una exploración de las fronteras existentes en todo tipo de disciplinas: física, matemática, música, astronomía, psicología, anatomía, religión, paleontología, etc. Labatut presenta una diversidad amplia de campos y experiencias como si fueran elementos sincronizados en un solo recorrido humano universal, premisa que comparto en su fondo pero cuya argumentación, en este caso, funcionó a medias para mí: las anécdotas recopiladas a veces se sienten pegoteadas un poco a la fuerza. Los fragmentos de autoficción tampoco fueron de ayuda: Labatut se retrata a sí mismo como el clásico artista atormentado por sus demonios, lugar común que solo me distrajo.
Después de leer Un verdor terrible tenía unas ganas desmedidas de leer este libro, que me costó mucho conseguir y que sació todo lo que esperé. Me parece que arma un libro increíble donde todo tiene un sentido sincrónico, terrorífico, increíble, donde se experimenta con la capacidad que tiene el unir hechos para armar un puente, una aproximación a un misterio.
Es el libro más experimental del autor (ya leí todos excepto su primer obra que es una compilación de cuentos “La antártica empieza aquí”) en donde deja patente cuáles son los temas que lo obsesionan y que después elegirá algunos de ellos y desarrollará en “Un verdor terrible” y “MANIAC”.
Más que un libro terminado, parece la libreta de apuntes del autor, en donde encontraremos solo gérmenes de las ideas que lo mantienen despierto en las noches. Todas ellas muy interesantes (ojalá le diera la vida para convertirlas en libros completos algún día), pero que parecen los primeros párrafos de wikipedia de cualquiera de esos planteamientos si los googleas, lo cual estilísticamente para el lector no es tan agradable de leer como si te lo contaran en forma de relato (cuestión que sí hace en sus últimos libros publicados hasta 2025).
Simplemente se trata de un gabinete de las curiosidades que ha coleccionado Labatut y que solo recomendaría para los más asiduos fans del autor. Ese fue mi caso y disfrute con la lectura pero, definitivamente, no es para cualquiera.
Aquí ya está todo lo que Benjamín nos quiere decir de forma ultra condensada: vamos desde el hinduismo, hasta la revolución de la computación, pasando por un largo periplo de revelaciones místicas y científicas que, combinadas, nos tratan de mostrar qué es aquello que está después de la luz, tal como reza el título.
Encontré muy interesante los apartados autobiográficos del autor, y me resulta fascinante comprobar aquel viejo cliché de que cualquier experiencia vivida para un escritor es materia prima para sus obras (en el buen sentido).
Es un libro extraño, difícil de clasificar. No es una novela, no es un ensayo ni un cuento ni poesía... ¿Qué es? No lo sé, no puedo encasillarlo pues parece una recopilación de datos "raros" de orígenes tan diversos como la Biblia, periódicos, otras novelas, filosofía occidental y oriental, artículos científicos y multitud de otros. No parece tener un hilo conductor, y ocasionalmente aparecen algunos relatos supuestamente autobiográficos del escritor (que también son curiosos, aunque es probable que toda autobiografía tenga episodios curiosos siendo cuestión simplemente de seleccionarlos...) En fin. Con todo es un libro que puede entretener y más de alguna vez motiva a preguntarle a Google si será cierto lo que dice... ¡Y la mayor parte de las veces lo es! Aunque sea parcialmente. (En honor a la verdad, cada vez que busqué uno de los datos o personajes mencionados, lo encontré). Arriésguese
Me encantan las temáticas que aborda y como las aborda Benjamín. Dicho esto me sucede algo incómodo, de la misma manera que a un Brad por que es tan bello siempre se le exigió mucho más, que un escritor provenga de un seno rico también me genera exigirle más. Porque viajo porque tuvo acceso a la mejor enseñanza porque siempre escribió desde la comodidad , entonces cada vez que habla de crisis autoinflingidas me da cringe, me parece una excentricidad de rico. Y por momentos todo lo cubre un manto de soberbia. Más allá de esto personal. Es el segundo libro seguido que leo de él luego de haberlo conocido hace una semana.
Podría vivir dentro de la intensidad de este pequeño libro toda la vida. Tuve uno de los sueños más inusuales mientras lo leía. Tenía muchos años sin conectar con experiencias así.
No es quizá lo que contiene, aunque por su puesto eso le suma, es la energía que le da forma… Y me ocurrió algo similar con The MANIAC; el tema que abarca por supuesto es interesantísimo, pero no era ese el “timón”, era un no se qué que me tiraba del ombligo que me hacía leerlo sin parar.
"Nuestra memoria no es un archivo seguro y blindado, sino una biblioteca iluminada con miles de velas, cualquiera de las cuales puede desatar el incendio. El peligro es constante; ni el recuerdo más preciado está a salvo".
Otro gran gran libro de Labatut, con esa habilidad que parece casi innata de poder hilar datos, fechas, historias en pos de un gran hilo narrativo
"Un objeto enorme está creciendo más allá de los límites de nuestra realidad, extendiéndose en todas las direcciones, como una cicatriz que atraviesa el cielo."
Me ha sorprendido mucho, necesito leer más de este señor
Después de la luz es un fractal de la mente del autor, una sombra del inconsciente colectivo.
"Pero no es el espacio ni el tiempo los que han cambiado, es la mente del hombre que ya no cabe en un solo universo y construye más para expandirse, ramificándose como un hongo, sembrando realidad".