Una vez alguien le dijo a Evan que la muerte no era el final.
Al regresar a la isla en la que pasó su infancia y parte de su adolescencia, esas palabras resurgen en su mente cuando ante él se presenta un chico que dice ser quien fue el gran amor de su vida. Pero hay dos cosas que hacen que eso sea imposible: esta persona no se parece en nada a Ícaro y, lo más importante, este murió cuando ambos tenían dieciséis años.
Ha sido hermoso de principio a fin, siempre me ha gustado este tipo de novelas en donde hay algo más sobrenatural o que uno no consigue una explicación pero cree firmemente de que cualquier cosa puede pasar. Me ha gustado los protagonistas, que fueron creciendo a medida que vamos avanzando, vemos las dos vidas o historias para comprender y saber cómo eran antes, como surgió ese amor y como superó cualquiera adversidad. Alec/Ícaro vivió muchas cosas en sus vidas pero solo tenía algo bastante claro, sus sentimientos y amor por Evan, un hombre con mucha historia atrapado en un cuerpo de chico pero que pudieron superar los estereotipos y entregarse a esa relación. Evan sufrió demasiado, vivió tantas cosas que igual a Alec fue aprendiendo y adentrándose a muchas cosas para sobrellevar su dolor. En cuanto a cómo pasaron las cosas en la primera vida al presentarnos los otros personajes pudimos asumir que es lo que había pasado. Es una historia que te lleva de la mano desde el principio y no puedes dejarla de leer hasta terminarla, solo puedo decir gracias por este eBook Tours, por escribir esta historia, permitir conocerla y enamorarme de ella.