leyendo como le quitan el mérito a asturias sobre las novelas de dictadores y se lo dan, en cambio, al españolísimo valle-inclán; minutos más tarde, ese mismo día, paseando por madrid, cerca de la biblioteca nacional, nos encontramos de sopetón, de fierro y escultura a este españolísimo que nunca antes había escuchado hablar.
ahora, días días más tarde, el último cuento que cierra el libro, habla de un par de personajes muy distintos, compañeros de bebida, uno de ellos originario de karlsruhe, ciudad a la que ahora vamos de camino, en un bus pequeñísimo.
parece q la palabra efectivamente se hace magia, y yo estoy ahora muy reeeencantada con todo, creyendo en todas las coincidencias y no coincidencias, en la pequeña belleza y magia que, a veces, se da.
me gusta hartazo monterroso, amé muchísimo este libro. tiene un cuento muy bello, sobre las parejas y el amor. yo diría mi cuento favorito, ahora ahora, en la vida. el resto de escritos igual son maravillosos.