Un libro curioso. Lo empecé buscando una lectura amena y ligera, y lo es, pero tiene bastante más chicha de la esperada, lo cual es muy bueno. Intriga con una gran carga de crítica social y empresarial.
El libro se lee de un tirón, es de esos que te atrapan y no te sueltan. Lo raro es que un libro así no se limite a ser un "libro clínex", de usar y tirar, sino que además tenga cierta calidad. Me ha gustado.
En realidad, no deja de ser un thriller trepidante con un argumento bien hilado, pero las continuas críticas a nuestra sociedad y, sobre todo, al mundo empresarial, le dan un importante valor añadido. Además, no resulta tan simplón o increíble como la gran mayoría de este tipo de novelillas (o películas) de intriga o acción; tiene algún elemento algo menos creíble, y sobre todo la resolución final resulta bastante “cogida por los pelos”, por decir algo, pero en general no es un texto que ofenda a nuestras neuronas, en absoluto. Al contrario, es de esos raros argumentos de intriga (raros por lo infrecuentes) que realmente te atrapan no sólo por los giros de guión y la acción, sino también por su inteligencia. Chapeau, Monsieur Lemaitre.
En resumen: un libro muy recomendable para “desengrasar”, para pasar unas horas pegado a unas páginas fáciles de leer pero no por eso vacías de contenido. Me ha gustado mucho.
P.D.: El texto está repleto de ácidas críticas de todo tipo al mundo empresarial, pero por poner un ejemplo sencillo, la siguiente cita, sobre los cursos de "management", de gestión de equipos, etc, es simplemente genial, resume perfectamente lo que pienso de dichos cursos tras haber asistido a varios:
Lo que se adquiere (o no) solo mediante la experiencia, el management se encarga de enseñártelo en dos o tres días gracias a unas tablas en las que la gente está clasificada en función de su carácter. (...) Al cabo de los años, las modas cambian y las tablas se suceden. Un año uno se examina para saber si es metódico, enérgico, cooperativo o resuelto. El año siguiente te proponen descubrir si eres trabajador, rebelde, emprendedor, perseverante, empático o soñador. Si cambias de coach, descubres que en realidad eres protector, director, ordenado, emotivo o reconfortante, y si asistes a un nuevo seminario te ayudan a comprobar si estás más bien orientado a la acción, al método, a las ideas o al proceso. Es un tipo de estafa que todo el mundo adora. Como los horóscopos, uno termina siempre por descubrir rasgos en los que se reconoce