No sé ni qué decir de este libro, me ha servido para estar entretenida un rato y nada más.
Para empezar, no sé exactamente en qué ayuda esta obra al movimiento feminista. Para mí, ser feminista es querer la igualdad entre hombres y mujeres, luchar por ella y rechazar el hecho de que cualquier mujer sea menospreciada simplemente por su sexo. ¿Por qué digo esto? Porque eso no es lo que a mí me ha transmitido este libro. Yo voy a exponer mi punto de vista, si alguien tiene otra opinión, la respeto.
Lola, la protagonista, es una chica que se toma todo a la tremenda. Tiene una relación con un tío al que claramente no soporta, aunque parece que al principio no fue así y que es ahora cuando se han vuelto incompatibles, pero por lo que he visto en las ilustraciones, es culpa de ambos. En las primeras páginas cree que se ha quedado embarazada y dice que lo más terrible es que ella no multiplicaría a su pareja por nada del mundo. Cada mujer reaccionará a su manera ante un posible embarazo no deseado, pero el problema de Lola es que no soporta a su pareja, lo sabe y aun así sigue con él, por lo que lo que le falta es valor para actuar y ahí no tiene nada que ver el feminismo. Eso por poner un ejemplo, pero pensé lo mismo con muchas otras cosas que le ocurren a Lola. Ojo, no digo que yo sea un ejemplo de vida perfecta y que sé tomar sabias decisiones constantemente, pero los hombres no tienen la culpa de todo lo malo que pasa en mi vida. Vi ilustraciones absurdas y otras que demostraban lo exagerada que podía llegar a ser Lola, lo único que destacaría es que todas están bien trabajadas y cuidan los detalles. Por tal motivo, no tengo queja en lo referente al trabajo artístico. Las últimas 40 páginas fueron las mejores, Lola por fin deja de estarse quejando hasta del aire que respira y se ve una evolución en ella, aunque siguió sin caerme del todo bien.
En cuanto a los hombres, pues si nos guiamos por este libro son casi todos unos idiotas y se ridiculiza innecesariamente a algunos. Los que me conocen saben que no es fácil hacerme reír y que soy un poco especial con el tema del humor, así que tal vez sea por eso por lo que no me he reído ni una vez a lo largo de toda la lectura.
La parte final sí que contiene críticas más justificadas contra las actitudes incorrectas que llevan a cabo ciertos hombres y vi bien cómo el personaje de Lola las denuncia.
Todo el mundo pasa por situaciones estresantes y mentalmente se enfurece y se imagina lo peor, eso también lo hace Lola y algunas viñetas son sangrientas, pero no me parecieron para tanto. Yo me animé a darle una oportunidad a este libro porque una amiga dijo que le pareció que era un poco sangriento y solo con eso despertó mi curiosidad. Lola es extremista en ocasiones y de ahí salen esas viñetas gore, aunque yo no les di la mayor importancia y no me incomodaron.
Si buscáis una novela gráfica para distraeros un rato, pues ésta es una buena opción. A pesar de que a mí no me ha dejado reflexionando ni impresionada, ha sido una buena distracción que no me ha durado ni una hora.