No suelo dejar reseñas sobre estas novelas debido a que me cuesta ser objetiva con ellas, pero creo que en este caso amerita que haga una pequeña.
Jin tuvo un buen desarrollo como escritor y sería descortés no valorar su esfuerzo, porque en el medio de, por lo menos este volumen, en simultáneo trabajó en Mekakucity Actors y en componer otro álbum (el cual supongo yo que fue Mekakucity Reload por aquel entonces). Quiero destacar este volumen en especial porque, si bien cada personaje tiene su voz, Haruka destaca sobre la pandilla, mostrando la calidez y la sencillez de su persona. Muestra otra perspectiva de las cosas, sobre todo viendo a un Shintaro casi desconocido, como si fuese un personaje totalmente diferente hasta su abrupto cambio luego de tantas tragedias; también su cariño por Takane, lo mucho que la adora y lo mucho que anhela pasar más tiempo con ella al querer jugar juntos; su relación con Ayano no es tan estrecha como la que tiene con Shintaro o Takane, pero se siente igual de cálida que las dos anteriores, tanto que da rabia que el tiempo de vida de Haruka sea cada vez más corto.
Este volumen me llegó mucho al corazón. Hasta ahora es el mejor de todos, desde mi perspectiva como fan de Kagerou Project.