¿Qué hubiera sucedido si el polémico escritor norteamericano William S. Burroughs y el médico, y futuro guerrillero argentino, Ernesto Guevara de la Serna hubieran mantenido un encuentro inesperado en 1953? Este es el nudo central de esta narración, con el puerto de Guayaquil como telón de fondo. Ambos personajes, en apariencia con diferencias notables, compartirán más de una charla con sus puntos de vista sobre la identidad y la política. Burroughs, quien ha llegado a Guayaquil en busca de la mítica planta ayahuasca, se encuentra a pocos meses de convertirse en uno de los padres de la contracultura. Guevara, quien se halla estancado en Guayaquil sin poder pagar la pensión ni hallar embarcación que lo lleve hasta Panamá, se encuentra a pocos meses de ser tildado por algunos revolucionarios cubanos como "el Che".
Alucinante segundo libro del proyecto Triángulo Fúser, que inició con la novela Tríptico de una ciudad, donde parecería que la ficción brinda sentida a la historia de un breve momento en la vida de dos hombres, de un héroe independentista, de una ciudad, así como del posible destino que le aguarda a todo un continente.
Ernesto Javier Carrión Castro (1977, Guayaquil), escritor ecuatoriano. Ha colaborado con la prensa escrita, realizado trabajos de crítica literaria, ejercido la docencia y participado en encuentros literarios fuera y dentro de su país.
Textos suyos han aparecido en revistas y antologías latinoamericanas. Ha trabajado en poesía el libro La muerte de caín, cuarteto formado por los poemarios: El Libro de la Desobediencia, 2002; Carni vale, Premio Nacional de Literatura “César Dávila Andrade”, 2002; Labor del Extraviado, 2005 y La Bestia Vencida (inédito). También participó en el libro colectivo Porque nuestro es el exilio, Eskeletra editores, Quito, 2006. Actualmente trabaja en el quinteto Los duelos de una cabeza sin mundo. El poemario Demonia Factory -parte de ese nuevo trabajo- ganó el VI Premio Latinoamericano de Poesía Ciudad de Medellín, 2007.
Entre los aspectos positivos de Ciudad Pretexto, puedo mencionar que la narración fluye con facilidad y que la historia permite descubrir varios aspectos y sucesos curiosos de la vida del Che Guevara y de Simón Bolívar (en mi caso me llevó incluso a interesarme por ambos). Sin embargo, el carácter anecdótico de la obra no me pareció suficientemente interesante como para justificar el ejercicio creativo.
Las conversaciones que Carrión imagina entre Burroughs y Guevara son del tipo de diálogos que tienen dos desconocidos cualesquiera en una tarde calurosa, nada especial. Y entiendo que ésa era justamente su intención, pero al tener de protagonistas a dos titanes del pensamiento del siglo pasado, esperaba algo mucho más profundo.