Desolation.exe can be described as Neo-Gekiga. Its stories of dramatic realism refer to urban, post-industrial anguish from the Western world of the 21st century. Berliac focuses on that which escapes through the cracks of economic and social wealth: the alienation of labor, obsession with superficial pleasures, and human isolation, warning us that the possible forms of happiness are not universal.
Berliac is a manga author born in Buenos Aires, Argentina in 1982. He is the author of several graphic-novels and his short stories have been published in anthologies from Korea, United States, and France, among many others.
Me crucé con Desolación.exe en una feria de fanzines y me llamó la atención su tapa. Leí las palabras introductorias. Decían algo así como que las historias mezclaban cosas muy argentinas y a su vez muy japonesas. Datos suficientes como para comprarlo. Este librito es una compilación de cinco historias cortas con marcado acento argentino y una idiosincrasia que varía de acuerdo al lector. Nunca sabemos de qué nacionalidad son los protagonistas. Los rasgos faciales no coinciden con su forma de hablar. Las situaciones parecen muy japonesas pero a la vez mantienen un halo argentino. En su breve extensión cada una configura una crítica a la sociedad alienada sin perder el humor. Unas hermanas que compiten entre sí, un pibe que no quiere trabajar y lo persiguen sus empleadores o un dibujante que gracias a un perro supera el bloqueo creativo sirven como ejemplo para colocar a Berliac dentro de los pequeños artistas de comic a tener en cuenta.
A ver oh està ben. Pero sempre buscando referentes fòra, editando en castelàn, temos que envolver talento en referencias a pelis de Takeshi e no Pachinko, supoño que choro por dentro ao entender que nunca màis volveremos a ter modernos de verdade como Eduardo White Love.
Story-driven, pastiche-attempt to acquire the Japanese comic or Manga style and its mannerisms. Unfortunately clunky, work in progress.
Except for the story, the art and setting feels fake. Like reading a manga by a person who is disconnected from the culture, merely copying its beats. The artist's hand shows, and that may be the biggest sin. Maybe Berliac needed more freedom of expression back then, more tinkering in form and nuance.