El libro me gustó en general, lo disfruté, es quizá algo seco o hasta rígido, no sé, si bien su visión adusta, objetiva de los hechos que narra es algo que a final de cuentas se agradece. Es decir, el autor procura narrar los hechos sin dejarse tentar por ninguna de las partes, es un relato mesurado, conciso, y aun así completo de un periodo de tiempo enorme, desde los orígenes de la Rus de Kíev hasta los primeros años tras la caída de la U.R.S.S., intentando meter todo lo posible en él, la cultura rusa incluida.
Para cualquiera interesado en estudiar la historia rusa un libro como este resulta incluso necesario, y eso lo digo sobre todo por mi experiencia al leerme los grandes tomos de la Historia de Rusia de la Universidad de Cambridge algunos años atrás, y que son, en realidad, una docta compilación de artículos varios, sobre diversos temas y aspectos de la historia, escritos por distintos autores, y que sólo tienen el hilo común de un periodo de tiempo determinado. Es decir, dado que no es una historia narrativa, continua, al leerlos van quedando muchos huecos, temas que los autores no mencionan y quizás asumen que el lector conoce o acaso algún otro autor en otro capitulo explicará, pero que quedan en realidad en el aire.
Este libro llena esos huecos, te cuenta lo que pasó, lo que los otros asumieron que sabías y, si bien es necesariamente escueto, al menos ya no te quedas con la duda o adivinando qué paso entre este acontecimiento mayor y este otro.
Un único verdadero problema que encontré, y que quizá tiene que ver sólo con su traducción al español, es la enorme cantidad de erratas, sobre todo en lo referente a las fechas, que dudo mucho que alguien se haya tomado la molestia de revisar antes de mandarlo a imprenta, pues algunas no tienen ningún sentido.
Es una historia concisa, pues, como lo indica su título original en inglés, y una muy buena introducción para el curioso, el deseoso de adentrarse en la historia rusa, más allá de los clichés y la sobresimplificación comunista tan típica todavía en Occidente.