Conocer a Voltaire es conocer el siglo XVIII francés. En dos partes el autor nos acerca a su figura: su vida y su producción literaria.
En la primera parte de esta obra se estudia minuciosamente la vida de este autor, sus relaciones con las personalidades de la época, sus contactos con la corte, sus exilios y viajes, y las circunstancias que rodearon la creación de su obra. En la segunda parte se analiza su producción en la doble vertiente, literaria y filosófica, y las brillantes dotes que le permitieron sobresalir en un ambiente de intensa vida literaria. Escritor elegante y agudo, temible polemista, entusiasta de la Inglaterra de Bacon, y Newton, brilló en los salones y tertulias de un París que era el centro intelectual de mayor prestigio de la época en Europa.
Traductor de varios autores franceses -y algún que otro anglosajón-, poeta -El corazón de Dios, un breve poemario en el que mantiene un sincero y cercano diálogo con Dios-, ensayista -ora sobre el propio oficio de escribir, en Cuaderno de escritura, por ejemplo, ora sobre su amada literatura francesa, en varios textos, como por ejemplo Leer a Saint-Simon-, narrador -el libro de relatos Fortunas y adversidades de Sherlock Holmes, las novelas Antes del invierno y El teatro de la guerra o el elegíaco, curioso y pertinente canto a su ciudad Barcelona y sus vidas le acreditan sobradamente-, Carlos Pujol fue un escritor de aquellos invisibles que, sin ruido, pero sin perder aplomo, mantuvo un alto nivel de exigencia literaria siempre.
Doctor en Filología Románica (1962) y durante quince años profesor de literatura francesa en la Universidad de Barcelona, en el 1977 Carlos Pujol renunció a la docencia voluntariamente para dedicarse en cuerpo y alma a la escritura. Así pues, crítico literario, traductor, poeta, novelista y autor de varios ensayos su obra es un pozo de sabiduría y goce de las letras. El más de centenar de traducciones de algunos de los mejores literatos de todos los tiempos -Shakespeare, Racine, Ronsard, Baudelaire, Verlaine, Stevenson, Proust, Hemingway y Simenon- acreditan ese dominio del lenguaje.
En la actualidad colaboraba en el diario ABC y el año pasado, justamente, publicó su última novela, Los fugitivos