La noción general que se tiene del arte japonés clásico es que tanto éste como la cultura que lo produjo eran pastoriles, embebidos en el paisaje y la imaginería floral. Si bien esto es en parte cierto, precisamente una de las grandes épocas en el arte japonés aconteció durante el desarrollo de la cultura urbana en el periodo Edo. De hecho, esta etapa tomó el nombre de la espléndida Edo (actual Tokio), sede del poder del sogunato Tokugawa durante aproximadamente dos centurias. Junto con la ciudad imperial de Kioto y las ciudades portuarias de Osaka y Nagasaki, Edo alimentó una magnífica tradición de pintura, caligrafía, grabado, cerámica, arquitectura, trabajo textil y lacado.
En un nuevo y refrescante estudio del arte del Japón Edo, Christine Guth hace un recorrido por este arte y sus artistas desde una inusual perspectiva urbana. Del mismo modo que cada ciudad creó su entorno social, político y económico distintivo, su arte adquirió un sabor y una estética únicos, lo cual contribuyó al desarrollo de la identidad independiente de cada centro. Cuando más tarde Japón se enfrentó a la cultura europea en su propio territorio, el arte japonés comenzó a reflejar y a absorber nuevas influencias radicales; momento también en el que las estampas japonesas llegaron a Occidente.
En esta obra se recogen los artistas japoneses más populares –los grandes pintores y xilógrafos Korin, Utamaro y Hiroshige– y otros menos conocidos. Todos se contemplan en el contexto de las ciudades donde trabajaron, y donde cuyas rivalidades y realizaciones produjeron un arte extraordinariamente vital e innovador en uno de los periodos más dinámicos de la historia del Japón.
offers a pretty comprehensive overview to the life and style of a wide variety of artists and art movements of the period. guth seems more interested in (or restricted by existing sources and literature on) the earlier and official artists within edo and kyoto, while dedicating no more than 30 pages or so on trends in artistry in osaka and nagasaki that she herself considers of greater quality and interest. despite some degree of imbalance, the scope is pretty commendable, and i've read far worse analyses of painting and printing. while i'm satisfied that the book doesn't focus on hokusai and hiroshige to the detriment of overlooked elements and broader trends, the page-and-a-half between them does seem a little paltry considering their contributions and legacy (especially contemporaneously). easy to read with a large number of visual examples, i could easily recommend this to someone with only a limited prior knowledge.
Excelente resumen del desarrollo de las artes plásticas japonesas durante el período Edo. La autora adopta un enfoque particular que influye tanto en su análisis como en la organización de los contenidos de la obra: redacta en función de destacar el impacto que la vida urbana tuvo en la producción artística de la época. Aunque este estudio abarca temas relacionados con la cerámica, los textiles, las lacas y la escultura, se centra principalmente en la pintura y la estampa. Los capítulos están estructurados en torno a las ciudades clave del período, mencionando los artistas que residían en ellas y los estilos que allí se desarrollaron. Considero que esta forma de organizar el libro fue poco efectiva para discutir temas como las escuelas Rimpa y Kano; sin embargo, sus méritos se hacen evidentes en las secciones finales. El primer capítulo, que examina la relación entre el artista y la ciudad, es magnífico por su claridad e interés. No obstante, las dos secciones que encontré más apasionantes fueron las (finales) dedicadas a las ciudades de Osaka-Nagasaki y a los artistas rurales e itinerantes; ambos temas que rara vez se abordan a fondo en las publicaciones sobre el arte del período Edo. Recomiendo este libro sin reservas a cualquier persona interesada en la historia de las expresiones estéticas japonesas.