Lo tomé de una librería curada, leí un párrafo y llamó mi atención. Me gusta la no ficción porque siento que es donde uno más se abre.
El relato de un abuelo, que termina siendo el relato de un padre, una madre, una familia. A través de cada párrafo sin continuidad y con salto, me atrevo a decir que nos encontramos con el autorretrato de la autora, más que con el retrato de su abuelo.
Situaciones incómodas, situaciones graciosas, situaciones que derraman ternura, y así, más y más situaciones que con pocas palabras, transmiten.
Interesante de leer, por la forma en la que se construye.