En el siglo XIX se destacó la actitud escéptica y racionalista de Eurípides frente a la religión tradicional; en el XX se ha hecho hincapié en su tratamiento de las fuerzas irracionales que puede liberar el corazón humano. Fenicias es la tragedia más larga de Eurípides y una de las más complejas por su abundancia de personajes y situaciones. Ambientada en Tebas, se centra en la lucha por el poder entre los hermanos Eteocles y Polinices tras la caída de su padre Edipo. Eurípides, con su continuo afán innovador, aborda aquí las conocidas vicisitudes del mito tebano (desde el matrimonio de Edipo y Yocasta hasta el enfrentamiento entre Antígona y Creonte), pero rompe con la tradición y adapta los acontecimientos y los personajes a su conveniencia para ofrecer una obra sorprendente. En Orestes, el protagonista enloquece tras dar muerte a su madre Clitemnestra, asesina de su esposo Agamenón. Electra tiene cuidado de él mientras ambos están a punto de ser juzgados por los ciudadanos de Argos con el cargo de matricidio. Solicitan en vano la ayuda de Menelao, hermano de Agamenón, y tratarán de obligarle mediante el rapto de su esposa Helena. Sólo la intervención de Apolo logrará introducir un desenlace. Al igual que hiciera en Electra, Eurípides da a sus personajes un tratamiento realista y humano que les aleja de sus orígenes arquetípicos, lo cual debió de asombrar al público ateniense. En Ifigenia en Áulide aparece Agamenón en el trance de tener que sacrificar a su hija Ifigenia en la población del título para propiciar el éxito de la expedición griega a Troya. Trata de salvarla mediante argucias, a las que se opone su hermano Menelao. Marcada por la violencia, esta tragedia ha sugerido a muchos espectadores una denuncia contra la locura de la guerra, en la que una joven inocente debe morir por una profecía en la que pocos creen. Bacantes trata la introducción en Grecia del culto a Dionisio, una religión muy distinta de la tradicional olímpica. Dioniso llega a Tebas y enloquece a las mujeres, que celebran sus ritos en el monte Citerón. Desgracias terribles caen sobre los que se oponen a su divinidad. Bacantes, con su acción feroz y los éxtasis de sus odas corales, es el mejor reflejo del espíritu dionisíaco en toda la literatura, y la única tragedia ática conocida que tiene a un dios como protagonista.
Euripides (Greek: Ευριπίδης) (ca. 480 BC–406 BC) was a tragedian of classical Athens. Along with Aeschylus and Sophocles, he is one of the three ancient Greek tragedians for whom any plays have survived in full. Some ancient scholars attributed ninety-five plays to him, but the Suda says it was ninety-two at most. Of these, eighteen or nineteen have survived more or less complete (Rhesus is suspect). There are many fragments (some substantial) of most of his other plays. More of his plays have survived intact than those of Aeschylus and Sophocles together, partly because his popularity grew as theirs declined—he became, in the Hellenistic Age, a cornerstone of ancient literary education, along with Homer, Demosthenes, and Menander. Euripides is identified with theatrical innovations that have profoundly influenced drama down to modern times, especially in the representation of traditional, mythical heroes as ordinary people in extraordinary circumstances. This new approach led him to pioneer developments that later writers adapted to comedy, some of which are characteristic of romance. He also became "the most tragic of poets", focusing on the inner lives and motives of his characters in a way previously unknown. He was "the creator of ... that cage which is the theatre of William Shakespeare's Othello, Jean Racine's Phèdre, of Henrik Ibsen and August Strindberg," in which "imprisoned men and women destroy each other by the intensity of their loves and hates". But he was also the literary ancestor of comic dramatists as diverse as Menander and George Bernard Shaw. His contemporaries associated him with Socrates as a leader of a decadent intellectualism. Both were frequently lampooned by comic poets such as Aristophanes. Socrates was eventually put on trial and executed as a corrupting influence. Ancient biographies hold that Euripides chose a voluntary exile in old age, dying in Macedonia, but recent scholarship casts doubt on these sources.
Medea is a masterpiece, but other than that I can't say I enjoyed these as much as Sophocles/Aeschylus. He does feel weirdly modern in a way. The older tragedians had something more alien to modern mind, Euripides feels more contemporary. Things are more rational, there's an almost ironic distance to religious matters...
I'm not necessarily subscribing to Nietzsche's interpretation of things but there's definitely something there!
Empecé por el tercer tomo porque son las menos conocidas: "Helena" es una versión muy difícil de aceptar, toda vez que Eurípides inventa que la Helena que se fue con Paris a Troya era una imagen creada por Hera para conservar su castidad, pues la verdadera Helena anduvo vagando hasta llegar a Egipto en donde encuentra a Menelao que no la reconoce. "Fenicias" es el coro de esclavas que fueron enviadas a Delfos para el servicio de Apolo. Es en realidad otra tragedia derivada de la de Edipo. Este maldice a su hijos Eteocles y Polínices por quitarle su trono y echarlo de Tebas. Para evitar que se cumpla el oráculo, convienen en gobernar una uno. Eteocles le gusta el poder y renuncia a dejarlo y mueren los 2 peleando. A "Orestes," Eurípides lo convierte en un cobarde manejado y azuzado por su hermana Electra para asesinar a su madre Clitemnestra y a su amante Egisto. "Ifigenia en Áulide," trata de la hija mayor de Agamenón y Cltemnestra, quien es llamada a ese pueblo en donde se encuentra el ejército griego que no ha podido partir a Troya por falta de vientos. El Oráculo le pide a Agamenón el sacrificio de Ifigenia en el ara de Artemis, la diosa ofendida que no permite zarpar al ejército griego. Ifigenia ha sido engañada con el falso argumento de celebrar sus bodas con Aquiles, que tampoco está enterado de la maniobra. "Bacantes," es el único drama dionisíaco que se conserva. El coro está formado por extranjeras lidias ataviadas con el ropaje ritual del dios extranjero Dionisio, se complementan con el tirso (una vara larga con adornos) y los tambores. Por tratarse de un dios no reconocido como tal en el pueblo de Penteo, sino como un alebrestador de mujeres, recibe múltiples ofensas, concluyendo en el descuartizamiento del gobernante Penteo de manos de su propia madre, como venganza feroz de Dionisio. "Reso" es la última tragedia de este volumen. Reso es el rey de Tracia que con su ejército llega a Troya para ayudar a Héctor a acabar con los griegos en esa noche de tragedias decretadas por Atenea. En las primeras tragedias puede verse la causa por la que Eurípides fue acusado de impío por no creer en los dioses. esto trae como consecuencia que sus personajes carezcan del heroísmo que tanto apreciaba Esquilo, convirtiéndolos en personas vulgares, corrientes y mezquinos como Agamenón, tan cobardes como Menelao y tramposos y engañadores como Odiseo. sin embargo, en las dos últimas obras, vuelve a tratar temas arcaicos como las Bacantes y Reso, en donde los dioses aparecen tomando partido.
Com que aniré a veure Ifigènia al teatre, he rellegit les dues tragèdies que en parlen, Ifigènia a Taurida en en segon volum, i Ifigènia a Aulida en aquest. Les he trobat fresques com el primer dia i Eurípides no ha envellit amb el temps.
En l'Ifigència d'aquest volum, el seu pare es veu obligat a matar la seva filla per poder guanyar la guerra tal com li ha estat imposat. Ell es sent molt dolgut, es debat entre el sentiment d'estimar la seva filla i obeir els mandats dels déus. Amb un engany fa venir la noia amb la seva mare, fent-les creure que era per presentar-li el seu promès. Però quan arriben i el troben, el "promès" no en sap res...l'embolic és monumental...
A banda de les peripècies d'Ifigènia és d'admirar l'espontaneïtat dels seus personatges, com tots són gairebé transparents. Els grans valors humans hi són presents sempre i el Corifeu, que juga un paper com de "veu de la consciència" no és gens moralista, si no que també fa retrets o consideracions que amplien o complementen la posició dels protagonistes. Un gran llegat al teatre.
Quien no tenga una idea de la importancia de las Tragedias griegas, no tiene noción de la formación de la cultura occidental y del punto de partida de la cultura contemporánea: la escisión y su función esencial en la resolución y desarrollo de la vida social e individual. La lectura de las Tragedias clásicas es una vuelta retrospectiva a sí mismo, es ver viéndose, saber sabiéndose: es conocerse a sí mismo. De ahí la indispensable lectura que debe hacer de ella todo aquél que quiere incorporarse al conocimiento de la civilización humana y, en consecuencia, de su propio 'ser en el mundo'. José Rafael Herrera
Bueno he decidido al final devolver ya el libro y ya me leeré las dos que me quedan (Fenicias y Bacantes) que tú dirás pues para dos acábatelo ya pero es que tengo como otros libros empezados que quiero acabar y varias cosas más que hacer antes de irme así que necesito “tachar” algo de la lista porque sino una pues se agobia ajsdja. Ya me leeré las otras dos en otro momento Además vi que las Fenicias empieza con Edipo y es que lo siento pero estoy cansada de Edipo sale en todos sitios no quiero más.
La primera que me leí fue Orestes, el 7 de agosto, y creo que es de las que más me ha gustado. Creo que mi cosa favorita es el toque cómico (“ORESTES. - Tienes razón. Te salva tu entendimiento. Pero ve dentro de la casa.; FRIGIO.- ¿No vas a matarme?; ORESTES. - Estás perdonado.; FRIGIO. - Buena palabra es la que dices.; ORESTES. Tal vez cambiemos de decisión.; FRIGIO. - Eso ya no está bien dicho” ) y un poco también los discursos sobre el poder de los dioses (que me recuerdan un poco a algunos diálogos de la Ilíada). Y luego no puede faltar un toque misógino “es natural que el esposo de una mala mujer se haga malo” o “siempre las mujeres surgieron en medio del infortunio para la perdición de los hombres”, y una mención a lo pio y lo impío para reavivar mi trauma con Platón y Sócrates. ⭐⭐⭐⭐'5
La segunda que leí, el 8 de agosto, fue Ifigenia en Áulide. Está también me gustó mucho, me parece bastante más trágica (no solo la historia en sí, sino cómo está escrita) a Orestes. A la extrema derecha le vendrá muy bien en algún momento Ifigenia como modelo de mujer dispuesta a morir por la patria y para justificar el colonisalismo, porque menudo discursito da. Y •#hateaAgamenon. Poco más que decir. ⭐⭐⭐'5
La tercera que leí, el 12 de agosto, fue Helena. No le tenía nada de fe la verdad porque es un personaje que me pasa lo mismo que con Edipo, que no es que no me guste pero sale todo el rato en tantos sitios que es que me cansa ya un poco. Sin embargo me sorprendió para bien, esta parte de la historia no la conocía tan bien y me gusta bastante más esta Helena que la que se ve en la Ilíada por ejemplo. Y también bastante cómica a veces. ⭐⭐⭐⭐
Y la cuarta que leí fue Reso, la verdadera tragedia por la que saqué este libro. No la conocía, pero la mencionaron en las notas de la Ilíada ya que decían que era dónde único más se relataba uno de los episodios, así que tenía curiosidad. Y está bien, profundiza bastante más en el episodio de lo que se ve en el poema épico, pero pues es verdad que este tipo de tramas tampoco son mis favoritas así que para mí fue un poco sin más. Para conocer la historia está muy bien, pero a nivel de disfrute literario pues, meh. De hecho es la única de las 4 a la que no saqué foto en ningún dialogo. ⭐⭐⭐
Y luego en general he disfrutado mucho mucho leyendo, hacia tiempo que no me leía tragedias griegas enteras y pf qué divertido. Tristemente, como fan de la fantasía actual q soy, debo decir que lo recomiendo bastante más que la épica (y creo que que la comedia también), porque toda la parte de los dioses que es realmente lo que más me gusta de la épica también aparece en las tragedias y son mucho más entretenidas de leer.
Y sobre la edición, me han encantado todas las notas y las introducciones. Creo que aportan información muy interesante y que no hacen para nada más pesada la lectura, sino al contrario, mucho más interesante, así que mis dieces.
El progreso las Tragedias de Eurípides me resulta más fácil de identificar en este último volumen. Cualquier de las cuatro, sobre todo Orestes y la última y más comentada Bacantes necesarías de releer.
Sigo a la introducción al decir que Bacantes es como un giro final en la trayectoria de Eurípides. Me pregunto si sería como un canto del cisne en los últimos años de su creación para volver a la tragedia más canónica. El propósito de volver a "El nacimiento de la tragedia" renueva sentido y calado tras Bacantes. Carlos García Gual relaciona esta última tragedia y la obra en general de Eurípides para argumentar que sin demérito de toda su obra, la interpretación de Nietzsche sobre las causas de la "degradación" de la tragedia no son acertadas.
Orestes es la cúspide de la dramaturgia griega. Ifigenia en Áulide y Las Bacantes son muy buenas. La primera relata el origen de la guerra de troya, la segunda incluye a un dios haciéndose pasar por humano. El resto es bastante olvidable.
Tercer y último tomo de las obras de Eurípides (Helena, Fenicias, Orestes, Ifigenia en Áulide, Bacantes y Ruso) obras escritas ya tantos siglos nos sorprenden con sus historias, la mayoría cuenta sobre lo que pasó después del asedio a Ilión. Recomiendo no solo leer a Nietzsche sino también a Víctor Hugo con "vida de Shakespeare".