La historia se me hizo interesante, no creí que fuera a tomar el giro tan radical que tomó, pero aún así resulta entretenida, mucho, en todo el sentido de la palabra. Es la primera vez que leo a Tom Sharpe y no me resultó tan humorístico comparándolo por ejemplo con Wodehouse(al menos en este libro). No recurre tanto a la risa en sí sino a toda la situación en general viéndola con ironía y crítica social, mucha crítica social, que Wodehouse también la tiene, pero no la expresa de forma tan directa. Por cierto, a la mitad y parte del final llega a tener tintes de novela negra, en los que hay momentos muy buenos.
Le pongo 3 estrellas porque sí, me gustó, pero a veces hablaba mucho de los abusos de los patrones capitalistas desde la mirada del hombre progresista de izquierda que le parece injusto lo que hacen, —yo me considero de izquierda—, pero esto ya es muy conocido, que sí, ese es uno de los argumentos de la historia, pero como digo me resultó un tanto repetitivo. Ahora, calificándola omitiendo lo anterior merecería 4 estrellas, porque en verdad es entretenida, te mantiene enganchado leyéndola conforme va pasando una cosa y otra.