Concursantes de un reality de modificación corporal competitiva, enfermedades de transmisión sexual extremas y coleccionables, rudos detectives privados atrapados dentro de osos de peluche, extrañas gigantas que aparecen en la costa para no se sabe muy bien qué, vendedores de dildos a domicilio con crisis existenciales, alicatadores en miniatura que aparecen cada vez que te masturbas… Todo eso y mucho más es lo que encontraréis entre los relatos que componen este libro. Si creéis que no sois el público objetivo, lo más seguro es que estéis en lo cierto, así que, por favor, coged otro libro. Si, por el contrario, creéis que esto es lo que llevabais toda la vida buscando…
¡Bienvenidos al bizarro!
Ofrecemos, por primera vez en español, una antología de relatos de diferentes autores dedicada al género literario que convierte en literatura la sección de culto del videoclub. Pero el bizarro es eso y mucho más. A medio camino entre género literario por derecho propio y movimiento cultural, bebe de todos los géneros –especialmente los fantásticos– para vomitar una pasta colorida, sorprendente y muy, muy adictiva. En este volumen encontraréis una pequeña muestra de todas las formas que puede adoptar. Pero cuidado, que a lo mejor no volvéis a mirar la literatura con los mismos ojos.
Antología absolutamente recomendable como introducción al género bizarro y por la propia valía de los relatos seleccionados. Dar la enhorabuena a Orciny Press por la iniciativa, pues de otro modo este tipo de lecturas serían inaccesibles a los que leemos mayoritariamente en castellano. Crítica completa: http://www.libros-prohibidos.com/vvaa...
Divertida. Exuberante. Unos cuantos relatos que ayudan a conocer mejor un género de poca implantación por aquí. Es una gran noticia que se publiquen antologías de estas características en España.
Una colección de relatos inquietantes, violentes, irreverentes, incómodos, divertidos, provocadores, brutales y ... bizarros. Imprescindible. Me quedo con: -La liga de los Céroes, de Jeremy Robert Johnson. Ya le había leído en Ciudad Revientacraneos y me gustó un montón el concepto de gente que se modifica a tales extremos para destacar. En este relato se desarrolla la historia de un aspirante a la élite. -Gigantas sentadas en la bahía de Berangkat, de Tamara Romero. Me han encantado estas gigantas. Como no, el ser humano, siempre dispuesto a sacar beneficio de cualquier cosa. -Pequeña Miss Ultrasonidos, Robert Devereaux De mis favoritos por el momento. Una crítica feroz que me ha dejado hasta mal cuerpo con las escenas del juez. -Bailarina exótica, de Violet Levoit El final ha conseguido dejarme totalmente a cuadros. Genial relato! -Orgia fantástica, de Carlton Mellick III Lo he pillado con mucha ganas porque La casa de arenas movedizas fue una de mis grandes lecturas de 2017, y no me ha decepcionado esta loca historia de coleccionismo de ETS. -Señor Felpa, detective, de Garrett Cook Quiero más aventuras de Señor Felpa!!!!! Quiero un libro entero de él y de Chang!!!
Genial, tipus degeneratiu, alguns impacten, altres et retrauen, altres et fan riure, tots et fan repensar, alguns et fan dubtar de la sabiduría humana. El concurs de misses abans de neixer m'ha deixat corgelada... El més terrible és arribar a la conclusió que no es tan fantasia com sembla! L'he llegit ràpid, tot i que la falta de temps ha fet grans salts en el temps, he gaudit, i tornaré a provar amb aquests gènere tant especial i crític.
Original, horrendo y divertidísimo. Así es el género bizarro y este libro, el qual me engancho con algunas de sus ideas que me mantuvieron pegado a la lectura ante el desfile de extrañas cosas que sucedían en los relatos. Como todo libro de relatos, algunos son la leche y otros muy flojos. Me gustaron mucho los siguientes:
"La liga de los Céroes" de Jeremy Robert Jhonson. Donde en una especie de futuro la gente se modifica el cuerpo de manera extrema para destacar sobre el resto e ir a la última moda. Pronto leeré Ciudad Revientacraneos del mismo autor porque el relato me entusiasmo.
Orgía fantástica de Carlton Merrick III. El mejor relato de la antología para mí. Un descojone que acabas tomandote en serio ante la inventiva del autor. En esta ocasión, un hombre visita un club ya que quiere adquirir una enfermedad de trasmisión sexual teniendo sexo con alguien. Las ets en este futuro te pueden dar diferentes poderes y el protagonista lo necesita para salvar su relación de pareja. La cosa se va de madre y nunca sabes sonde va a ir a parar. Mágnifico.
Hay un millón de maneras de hacer lo correcto Un chico se corre y de su pene sale un alicatador bigotudo. A partir de ahí pilla un trauma y no sabe que hacer, ya que sabe que cuando se corra teniendo relaciones otro bigotudo personaje saldrá para hacerle la vida imposible. Mortal.
El resto de los relatos no están mal pero palidecen un poco al lado de estos. Algunos como los de Garrett Cook o Robert Devereaux me parecieron aburridos. Pero en general una buena recopilación que me ha abierto el apetito por buscar más talento bizarro.
El libro esta bien aunque tiene algunos muy buenos y otros no tanto. El que más me ha gustado el de Carlton Mellick iii y el del detective de peluche. El último es una fumada total. Aunque para iniciarse en el bizaroo no se si es la mejor opción realmente.
Un llibre addictiu, farcit de grans històries que et deixen amb la boca oberta i ganes de més bizarro. I a més compte amb un excel·lent relat de Carlton MelickIII que resumeix perfectament el que ha de ser aquest gènere literari. Recomanable al 100 x 100.
El equivalente literario a la sección de culto del videoclub.
Entre está y otras definiciones nos explica Hugo Camacho (traductor y editor) el significado de bizarro, el género narrativo de esta magnífica, apasionante, sorprende, gore, flipante, volátil, epiléptica, … antología.
Mis relatos preferidos, por orden de aparición, han sido: • La Liga de los Ceroes de Jeremy Robert Johnson • Gigantas sentadas en la bahía de Berangkat de Tamara Romero • Hay un millón de maneras de hacer lo correcto de Matthew Revert • Bailarina exótica de Violet LeVoit • El vendedor de dildos a domicilio de Kevin L. Donihe
Mención especial al homenaje bizarro a Lovecraft en ¡Tentáculos! de Sergi Álvarez. Un relato fuera de la antología que Orciny Press regalaba en la preventa.
¿Por qué leer este libro de relatos? Vamos a ello, brevemente.
Porque jamás has leído una antología de cuentos más raros, cafres, violentos, divertidos, chocantes, provocadores e incorrectos. Porque son ofensivos (si eres un mojigato), agresivos (si eres un quintacolumnista), defensivos (si te sientes al borde de la locura). Porque juegan con el gore, con el porno, con la rabia, con la vergüenza (propia y ajena), con los tabús. Porque los relatos son gratuitos (¿y porqué no?) pero en realidad sólo lo parecen. Porque hay subtexto y dobles lecturas. Porque incomodan y eso, de vez en cuando, nos viene bien. Porque estamos dormidos y necesitamos una buena sacudida.
Porque te lo vas a pasar genial.
Porque que te vas a sorprender a ti mismo riéndote de algo horrible, que alguien relata de forma siniestra y desvergonzada. Y uf, eso es liberador, joder.
Porque vas a descubrir nuevos escritores que te van a dejar loco.
Porque no sabes si fiarte pero eres de esos que dicen “A la mierda ¿porqué no?”
Porque después podrás decir que tú fuiste de los primeros.
Y sobre todo porque sientes que necesitas leer algo nuevo y diferente de verdad.
Amo el bizarro pero esta antología me dejó un sabor agridulce. Tiene relatos muy buenos e ingeniosos (el de Carlton Mellick III es de mis favoritos), pero tiene otros que no lo son tanto. Esto es normal en cualquier recopilación de historias, lo que realmente me desagrado y a la vez causo esta puntuación (al menos ya había leído la mayoría de los relatos ya que no seguí ningún orden) fue la historia de Robert Devereaux (autor que desconocía y que luego de esta primera toma de contacto, no me interesa conocer) titulada “Pequeña Miss Ultrasonido”, literalmente tuve arcadas. Quiero pensar que es una especie de crítica bañada en un humor muy rancio... pero ni así puedo tolerarla...
En conclusión no creo que sea una obra para comenzar con este género, recomiendo hacerlo con La casa de arenas movedizas (novela) de Carlton Mellick III o con cualquier obra de Tamara Romero, principalmente La momia y la niñera (novelle) y/o Cuarto acercercamiento al ovni (antología).
Me he divertido muchísimo con esta antología; aunque creyese conocer los presupuestos en los que se basaba cada relato, en general terminan por sorprenderte igual. Supongo que esa es la esencia del bizarro. Hay tres cuentos que me han gustado tanto que no podría decir cuál me parece mejor: Orgía fantástica de Carlton Mellick III es la versión "perfecta" de la isla del doctor Moreau, La noche de las chonis y su pistola swag es simplemente desternillante y La liga de los Céroes es una lectura deliciosa si conoces ya el universo de Johnson aparecido previamente en la editorial (Ciudad Revientacráneos). Dinámica de clase y Gigantas sentadas en la bahía de Berangkat son igualmente sorprendentes y se percibe una prosa más cuidada. En definitiva, una lectura altamente recomendable.
Esperpéntico y terrorífico. Encontraremos de todo lo inimaginable: orgias en las que sus componentes se pelean para coger una u otra enfermedad que les proporcionan superpoderes de lo más inútiles, colegio en el que se permite a sus profesores matar a quien no estudia y encima sus docentes son de lo más cariñoso, gigantes que aparecen y hay que alimentarlos… Muchas trocharías varias que entretienen como la mejor literatura posible.
Excelente puerta de entrada al género, o una buena excusa para quienes deseen disfrutar de un buen puñado de relatos. Carlton Mellick III i Laura Lee Bahr me han confirmado el buen sabor de boca que me dejaron las dos novelas publicadas también por Orciny. Me han sorprendido agradablemente los relatos de Cook i Donihe. En cierto modo, esta antología me deja con la sensación, idea que ya apunta en cierto modo el excelente prólogo de Hugo Camacho, que el género bizarro suele jugar con una sensación de WTF tan potente, que se mueve mejor en extensiones que le permitan desarrollar plenamente su locura. Los textos demasiado breves pueden quedarse cortos y dejar al lector con la sensación de que todo queda reducido a una simple ida de la olla.
Es dificil describir las sensaciones que te producen estos relatos: sorpresa, extrañeza, asco, maravilla i amor, todo a la vez. Mis relatos favoritos han sido los de Jeremy Robert Johnson, D. Harlan Wilson i Carlton Merlick III. Sólo apto para lectores que no le temen ni hacen ascos a nada y quieren experimentar el género bizarro en su más pura forma.
En esta casa somos muy fans de Tamara Romero y si hay que comprarse un libro con otros 10 relatos de diferentes autorías pues nos lo compramos y listo.
No empecé por el principio, ansia viva, sino por el de Romero, lógicamente. En su relato encontré de nuevo esa extraña mezcla que transforma plomo en oro, su "te cuento una movida imposible de una forma tan natural que estás metido en el tema desde la primera frase". GREAT, como siempre.
Luego me leí los demás y en fin. Me lo he dejado a medias.
El de Jeremy Robert Johnson lo cogí con ganas porque me flipó su Ciudad Revientacráneos y bueno, sin más, muy sin más. El segundo relato, de D. Harlan Wilson me gustó bastante más y a partir de ahí todo pabajo, el de las chonis, el de las pequeñas miss ultrasonido... uf.
Es obvio que se está intentando crear un cierto rollo en torno al concepto de "literatura bizarra" o "género bizarro", como prueba el prólogo de este libro, pero me da la impresión de que es un concepto vacío, cualquier cosa parece caber, pero si lo miras con detenimiento ninguna cabe. La sensación que me queda es de pastiche. Me salgo de la lectura porque pasamos de las twerkbots a las gigantes a blue velvet... no, en serio, ¿qué?
Al final seguiré leyendo cosas que son bizarro, y otras que no, pero no será porque vaya buscando yo el género.
Muy buena recopilación de relatos enmarcados en esa fluctuosa etiqueta que llamamos bizarro, tanto para amantes del género que quieran profundizar como para neófitos con ganas de iniciarse.
Lo bueno del bizarro es que, bajo el mismo paraguas, los estilos y los temas son tan variados como autores hay: este libro es una buena muestra de ello. Aquellos que ya se hayan adentrado en el género conocerán nuevos autores que quizá querrán leer en formato más largo, y los que se aventuren por primera vez en este infierno arcoiris que es el bizarro descubrirán que es tan ecléctico que seguro que hay algo que les guste.
Con un prólogo maravilloso de Hugo Camacho que parece un manifiesto del bizarro (si es que este admite una cosa así) el libro arranca de subidón y, a partir de ahí, rumbo al cielo.
Me gustaron especialmente Gigantas sentadas en la bahía de Berangkat (Tamara Romero), Pequeña Miss Ultrasonido (Robert Deveraux), Bailarina Exótica (Violet LeVoit) y El vendedor de dildos a domicilio (Kevin L. Donihe).
El bizarro no es para todo el mundo... ¿O igual sí? Porque las historias son tan diferentes entre sí que es muy difícil no encontrar una que te resulte interesante. Ahora bien, cuando te acerques a este monstruito, ten presente que *es* un monstruito, no un cachorrito de perro o de gato. Los monstruitos pueden ser adorables, pero también son deformes, extraños, y en ocasiones te hacen sentir incómoda.
Uf... Hay tres historias que son muy buenas. Dos son pasables. El resto, que son 6, meeeeh (Incluso alguna mala). Quizá no me haya pillado en un buen momento. Pd: el prólogo es casi lo mejor del libro.
De todos los cuentos, solo me gustaron muchísimo 3: La liga de los Ceroes, Gigantas sentadas en la bahía..., y Pequeña Miss Ultrasonido, debido en gran parte a un tema que comparten los tres cuentos, el cuerpo y sus posibilidades de cambio. Los demás cuentos me parecieron una mezcla de John Waters, mucha cultura pop y el estruendoso desafío de la cultura punk. No me siento todavía muy convencida de seguir leyendo , así que buscaré un poco más antes de darle carpetazo al género.
Como bien dicen en el prólogo, "el bizarro" desatasca el bloqueo lector. Para mí ha sido como fuegos artificiales en mi cabeza. Delirante, atrayente e imaginativo.
Ante todo agradezco a JennRa su review pues, logicamente, al destacar Pequeña Miss Ultrasonido como horrible, que le da arcadas, etc. he decidido iniciar por éste la colección de relatos, y debo decir que me ha encantado, me he reido yo solo como pocas veces antes y ha definido, para mí, la esencia del género. Así que gracias JennRa y gracias por supuesto a Robert Devereaux por escribirlo!. El resto de los relatos están bien, Dinámica de clase me hace entender el por qué soy profesor, Bailarina exótica es genial y por supuesto Orgía Fantástica de Carlton Mellick III!! En resumen: Una manera encantadora de introducirse en el género!.
Como son relatos de diferentes autores hay un poco de todo. Lo recomiendo si lo que quieres es leer algo impredecible, que cada historia sea totalmente diferente a la anterior y a muchas de las cosas que hayas leído.
Dicen los que saben de esto que el inicio de cualquier charla, artículo de opinión o reseña debe ser ligeramente disruptivo. Debe descolocar lo justo al receptor del mensaje y plantar disimuladamente en su sesera la semillita de la curiosidad. En un mundo perezoso como el nuestro nadie da demasiadas oportunidades a frases excesivamente largas repletas de adverbios terminados en “mente”. ¿Pero sabéis una cosa? Me rindo. Mierda, no puedo pretender ser disruptivo hablando de una antología de cuentos que tienen por título “Bienvenidos al bizarro”. Porque precisamente ese género literario representa ―al menos en una primera aproximación―, la madre de todas las disrupciones. Y es que, cuando te enfrentas a una obra cuya portada es el dibujo de una stripper mitad sirena del Egeo mitad mutante de Desafío Total tienes dos opciones, dos pildoritas en la mano, la primera es de color azul, con ella podrás arrugar el morro y continuar con tus lecturas aburridas. La segunda es de color rojo y es jodidamente lisérgica. Si aceptas un consejo, toma la pildorita roja. Disfruta el viaje y no te dejes engañar. Porque esto de la literatura a veces va de engaño, a veces va de metértela doblada, de hacerte pensar, aunque no quieras, de disimular la cruda realidad con una fina pátina extravagante de color y formas asimétricas. Y el bizarro es un gran artefacto. Un gran “que cojones” tatuado con letras doradas, un género que formalmente es respetuoso con la estructura clásica de un relato, con el sacrosanto planteamiento, nudo y desenlace. Un tipo de literatura que se lee fácil, pero que no da concesiones al argumento, a la trama interna. Y esa es la mejor parte. En este libro encontrarás penes parlantes, hombres huerto, mujeres isla, profesores armados con shuriken, bandas mafiosas de peluche y vendedores de dildos a domicilio recorriendo un infierno de Dante con aspecto de barrio residencial de Minnesota. Y hasta aquí puedo contar, no quiero desgranar minuciosamente cada cuento, no quiero chivarme, decir de qué va o de qué deja de ir, porque creo que fastidiaría la gracia del asunto. Porque ha habido dos grandes elementos que me han hecho disfrutar de esta antología: El primero ha sido el poder enfrentarme con espíritu virginal a cada relato, por aquello del dejarse sorprender. Algo que potencia el disfrute. Y el segundo ha sido el jugar a descubrir la esencia, el mensaje envuelto en papel de color, la metáfora escondida. Porque casi todos los relatos tiran con bala. Son inteligentes. Esconden con mucho cuidado sus serias y respetables intenciones bajo un disfraz extravagante, por aquello del «qué dirán» pero justo al revés. Exactamente al revés. Termino. Hay al menos cuatro relatos, «La Liga de los Céroes», de Jeremy Robert Johnson; «Bailarina exótica», de Violet LeVoit; «Orgía fantástica», de Carlton Mellick III y «El vendedor de dildos a domicilio», de Kevin L. Donihe, con los que he disfrutado como un cochino en el barro, revolcándome con deleite. Otros cinco que me han sorprendido gratamente, «Dinámica de clase», de D. Harlan Wilson, «Gigantas sentadas en la bahía de Berangkat», de Tamara Romero, «La noche de las chonis», de Grant Wamack, «Pequeña Miss Ultrasonido», de Robert Devereaux y «Hay un millón de maneras de hacer lo correcto», de Matthew Revert. Y al menos uno que me ha parecido bastante flojo «Señor Felpa, detective», de «Garret Cook». Sobre «Pastel de terciopelo azul», de Laura Lee Bahr, decir que me ha parecido un relato precioso, elegante y bien escrito, pero quizás desentona con el resto en esta antología por ser el menos gamberro, el menos loco. Termino. No sin antes exponer algo evidente pero no siempre reconocido, y es que, en la publicación de libros de relatos de diferente autores, ―un medio importantísimo para la formación del escritor independiente―, es esencial la labor del editor, la labor del tipo o tipa que se juega los duros y que se exprime la sesera para dar uniformidad al asunto. En un género tan peculiar, esa labor realizada por Orciny ha tenido que ser épica, porque en éste mosaico cada tesela es de su padre y de su madre, de color y forma diferente. Aún así creo que es de justicia decir que esta antología está muy lograda, ya que los cuentos están unidos de una forma sutil, misteriosa y ―no podía ser de otra manera―, extraña.