Ya había un tomo que se llama The Gunslinger, pero tiene más sentido en este.
Vash ha perdido casi todo el rubio, y eso significa que es prácticamente un humano normal, un pistolero normal. Me encanta, es una jugada parecida a la de Dragon Ball pero está invertida. Goku entra al estado de Super Saiyan y su pelo se pone rubio, y aquí, al contrario, Vash va cogiendo cada vez más el tono negro a medida que se apagan sus poderes.
De nuevo entra en juego el señor Todd Mcfarlane y su SPAWN, o su sistema mágico en el que un contador te va avisando de que el juego se está acabando.
Me gusta ver esas similitudes. Uno acaba reuniendo conocimientos cuando ha leído tantos cómics. Una pena que no me sirca para nada más que para escribir reseñas.