Vacunas. Una historia polémica de Stuart Blume, es un libro de historia social y política de la ciencia, no un texto divulgativo ni un alegato a favor o en contra de la vacunación. Blume analiza cómo las vacunas se convirtieron en una de las intervenciones centrales de la salud pública moderna, y por qué ese proceso estuvo —y sigue estando— atravesado por conflictos científicos, políticos, económicos y sociales.
👉 La “polémica” como categoría histórica. La palabra “polémica” en el título es clave. Blume muestra que la controversia no es una desviación reciente, ni un producto exclusivo de movimientos antivacunas contemporáneos. Desde el siglo XIX, la vacunación:
✅ha generado oposición,
✅ha requerido coerción estatal,
✅ha producido tensiones entre expertos y población.
La tesis central aquí es fuerte pero matizada: las vacunas nunca fueron solo una cuestión médica, sino siempre una práctica social negociada.
Relación entre ciencia, Estado y ciudadanía: Uno de los aportes más sólidos del libro es mostrar cómo la vacunación se consolidó como política pública antes de que existiera una comprensión completa de sus mecanismos inmunológicos.
Blume describe:
✅ la confianza en expertos,
✅ el papel del Estado en imponer o recomendar vacunas,
✅ la escasa participación ciudadana en la toma de decisiones.
Desde esta perspectiva, la vacunación aparece como una tecnología de gobierno, no en sentido conspirativo, sino administrativo: una herramienta para gestionar poblaciones, riesgos y prioridades sanitarias.
👉🏻Crítica a la narrativa del progreso lineal: Blume cuestiona la narrativa clásica según la cual las vacunas se impusieron únicamente porque eran “mejores” o “más eficaces”. En cambio, muestra que su expansión dependió de:
✅ intereses institucionales,
✅ financiamiento internacional,
✅ agendas de erradicación,
✅ simplificación de problemas complejos.
Esto no implica negar el valor sanitario de las vacunas, sino desmitificar su historia: el éxito no fue automático ni inevitable.
Un punto clave —y a menudo malinterpretado— es que Blume no legitima el rechazo a las vacunas, pero sí toma en serio las razones históricas de la resistencia:
- desconfianza hacia el Estado,
- imposición sin diálogo,
- desigualdad en la distribución de riesgos y beneficios.
La resistencia aparece como un fenómeno socialmente inteligible, no como simple ignorancia.
En los capítulos finales, el libro examina el rol de las vacunas en el contexto global:
- campañas verticales,
- prioridades impuestas desde organismos internacionales,
- diferencias entre países del Norte y del Sur global.
Aquí Blume plantea una crítica relevante: las vacunas se convirtieron en símbolo de soluciones técnicas rápidas para problemas estructurales más profundos (pobreza, acceso a servicios, desigualdad).
Conclusión crítica: Vacunas. Una historia polémica es un libro incómodo pero necesario, especialmente para profesionales de la salud pública. Su valor no está en cuestionar la vacunación como práctica sanitaria, sino en obligarnos a pensarla como práctica política y social.
Blume propone una postura exigente:
- defender las vacunas no significa negar sus controversias,
- promoverlas eficazmente requiere confianza, legitimidad y participación, no solo evidencia científica.
Leído con atención, el libro no debilita la vacunación: la fortalece, al mostrar que su sostenibilidad depende tanto de la ciencia como del vínculo entre Estado, expertos y ciudadanía.