El 3 de junio de 2015 marcó un hito en la lucha contra la violencia de género: "Ni Una Menos" fue el lema que interpeló a miles de personas en todo el país a salir a las calles para reclamar una sociedad libre de machismos que culminan en femicidios. Pero ni la consigna ni la convocatoria ni la bronca estallaron por casualidad. El grito de las mujeres por una sociedad sin violencia de género se viene gestando desde la voz de Julieta Lanteri, a comienzos del siglo XX, calzando borceguíes para acceder al derecho a voto. Una voz que recorre el cuerpo de quienes sufren la trata de personas, el abuso sexual, la inequidad doméstica, y grita eufórica los logros conseguidos en las legislaciones que avalan los derechos para las trabajadoras del hogar, la Educación Sexual Integral, el matrimonio igualitario y la fertilización asistida. Una voz que festeja gol en las canchas de jugadoras que hacen del potrero un nuevo territorio de vibrante deseo. Pero también se atraganta con la deuda pendiente del aborto legal, seguro y gratuito y con la embestida de neomachismo que busca revancha contra la autonomía femenina. La historia de una revolución galopante se cuenta en este libro desde un lenguaje libertario que ancla en la realidad con la marca del periodismo de género. La escritura se convierte en una radiografía sensible de la potencia de un movimiento que crece para demostrar que, en la Argentina, la lucha contra el machismo es una conquista permanente.
Estas 131 páginas reavivan el eco de la lucha feminista a lo largo de los años en la Argentina. Con un amplio archivo previo y datos duros, la autora reflexiona sobre los avances y retrocesos en cuanto a los derechos de las mujeres, la independencia económica y la libertad de decidir sobre sí mismas. Es un libro para aprender y deseducarse: aprender de todo lo que se hizo y falta hacer; deseducarse de los conceptos patriarcales que tan normalizados están en nuestra sociedad. Por último, si todxs deberíamos ser feministas –como bien dijo Chimamanda Ngozi Adichie– entonces todxs deberíamos leer La revolución de las mujeres.