El libro definitivo sobre la violencia política en la Argentina, desde 1890 hasta los primeros años de la recuperación de la democracia.
En la Argentina, durante más de un siglo, la violencia ha sido protagonista en el ascenso, el desarrollo o la caída de la mayoría de los gobiernos, desde el de Miguel Juárez Celman hasta el de Fernando de la Rúa. Estatal o paraestatal, elitista o popular, con o sin el aval de las leyes; en calles y en cuarteles, en sótanos, cárceles, empresas y universidades; colectiva o individual; con picanas y "submarinos", con aviones, tanques y fusiles o con piedras, palos y bombas, ha sido táctica y estrategia en la lucha por el poder.
Libro fundamental para entender la construcción del país y la causa de sus fracasos, Argentina. Un siglo de violencia política (versión definitiva y ampliada de la trilogía Marcados a fuego) analiza el porqué del enfrentamiento faccioso. En nombre de qué o de quiénes se mataba. Con qué fundamentos. Sobre qué bases.
Marcelo Larraquy combina la soltura del escritor con la solidez del historiador; describe los hechos para revelar los motivos y la lógica de los actores, sus razones. Narra para comprender, sin juicios morales ni descalificaciones, y lejos de cualquier estereotipo.
Nació el 23/07/1965. Periodista y Licenciado en Historia (UBA). Profesor de Periodismo (UB). Se inició como cronista de deportes del diario La Prensa (PK). Fue corresponsal de la revista italiana Guerin Sportivo. Publicó en los diarios españoles El País y Diario 16. Subeditor de la revista Noticias durante 8 años. Ganó el Premio Pléyade a la Mejor Investigación Periodística (1999). En el exterior, editó artículos sobre la frontera de Panamá y Costa Rica (Premio Anual SIP, 2006). Escribió los libros Galimberti. De Perón a Susana. De Montoneros a la CIA (2000, en coautoría); López Rega, la biografía (2003); Fuimos soldados: Historia secreta de la contraofensiva montonera (2006); López Rega, el peronismo y la Triple A (2007). En 2009 inició la publicación de una trilogía sobre la violencia política en la Argentina, que comenzó con Marcados a Fuego (1890-1945) y continua en 2010 con De Perón a Montoneros - Marcados a Fuego 2 (1945-1973). Como guionista es autor de la serie de unitarios de televisión 9mm.
Argentina. Un siglo de violencia política es la reedición de la trilogía Marcados por el fuego más un capitulo adicional sobre el retorno a la democracia.
El texto es muy interesante y de lectura fácil, aunque un tanto anecdótico e inconexo. Se siente mas como una serie de historias cortas que como un solo libro.
Lo que surge de la lectura es la imagen de una sociedad tribal y semi civilizada que lleva mas de un siglo repitiendo los mismos conflictos y cometiendo los mismos errores. Tribal porque su población no tiene una verdadera identidad común si no que se divide en numerosos grupos con identidad propia que compiten entre sí, determinados principalmente por su rol dentro de la sociedad (trabajo) y semi civilizada porque, a lo largo de los 100 años que abarca el libro, exhibe un desprecio absoluto por algunos de los pilares de las sociedades civilizadas como lo son los derechos humanos, el respeto por la ley y el respeto a las instituciones.
Desde un comienzo los argentinos se agruparon en torno a su procedencia y su trabajo y adoptaron las ideologías predominantes en su grupo para definir su identidad frente a los de afuera en lugar de unirse a un grupo determinado por afinidad ideológica. Por ejemplo, a principio del siglo XX los sindicatos compuestos en su mayoría por inmigrantes calificados adoptaron dos ideologías distintas: anarquistas y socialistas que controlaban distintos sindicatos y sus miembros, en su mayoría, adoptaron estas ideologías. Mas tarde, cuando los campesinos criollos no calificados llegaron a la ciudad buscando trabajo fueron rechazados por los inmigrantes y adoptaron su propia ideología, el nacionalismo criollo que décadas después daría lugar al Peronismo. La elite, por su parte, adopto para si una ideología liberal conservadora imitada en buena medida por la burguesía de pequeños comerciantes y profesionales. Todos estos grupos compitieron violentamente a lo largo de un siglo por el derecho a determinar el rumbo de la nación y por repartirse los recursos (divisas) de la economía.
Es constante a lo largo de un siglo la negación y descalificación del otro (perteneciente a otra tribu) con la expulsión de la nación o la muerte y el constante desprecio en lo discursivo (ej: vagos, ladrones, parásitos, negros de mierda, oligarcas, cipayos, tilingos, vende patrias, etc.), el uso de las torturas en las comisarías, las ejecuciones extrajudiciales, los alzamientos armados, la protesta violenta y la represión.
El panorama que uno se lleva al concluir este libro es desesperanzador. Lo que se ve es una sociedad que repite patrones nefastos de conducta una y otra vez cegada por el odio y la ignorancia sin aprender nada de su pasado.
Desde la expulsión de los inmigrantes que protestaban a principios de siglo, pasando por los exilios forzados por el primer Peronismo y su contrapartida en la Revolución Libertadora y los de la dictadura del 76 hasta la ley reciente ley de expulsión de extranjeros promulgada por el actual gobierno de Macri en 2018 la Argentina no parece capaz de avanzar en lo absoluto recurriendo una y otra vez a los mismos métodos reprochables para solucionar sus conflictos.
Desde las torturas en las comisarías y las simulaciones de fusilamientos durante el gobierno de Yrigoyen a los anarquistas pasando por la introducción del uso de la picana por Leopoldo Lugones (h) durante la dictadura de Uriburu que luego se continuaría usando contra opositores durante el Peronismo y por la Revolución Libertadora, el horror de las torturas durante la dictadura del 76 y llegando a las condena de 6 policías en septiembre de 2018 por torturas y simulacros de fusilamiento nada parece cambiar en la Argentina, simplemente oscila la intensidad de la violencia de acuedo con el nivel de conflictividad social fuertemente influida por la situación económica.
Desde los alzamientos terminados en masacres de los radicales en los que participaron casi todos sus caudillos como Alem, Yrigoyen o Ilia y que se cobraron miles de muertos entre civiles, policías y militares, a la Patagonia Rebelde, la semana trágica, y la semana roja durante la presidencia de Yrigoyen que costó la vida a más de 1500 personas, los 6 golpes militares con decenas de miles de muertos, los alzamientos de las guerrillas en los 60 y 70 similares a los de los radicales y anarquistas 50 años antes, los alzamientos carapintadas del retorno a la democracia que se cobraron decenas de muertos a los alzamientos populares del 89 y 2001 en la argentina se recurre una y otra vez a la violencia para expresar el descontento y resolver los conflictos sociales.
Una lectura imprescindible para obtener una perspectiva abarcadora de la raíz de los problemas de la Argentina.
Es una recopilación de sucesos históricos trascurridos en Argentina, donde el autor los relata en alguna forma mas como un libro de acción que como un libro de historia.
Es, en verdad, el libro definitivo sobre la violencia política en el siglo XX argentino. Bien documentado y redactado, ofrece un entendimiento valioso del fenómeno y el proceso.