3'5 Estrellas. Ha estado bastante bien, pero no es el mejor libro que he leído de Nora Roberts. "Valle de sombras" es una novela de suspense donde también hay romance, pero la historia ha tenido más un toque culebronero.
Esta es la historia de las tres hermanas Mercy, tres jóvenes que no se conocían hasta la muerte del patriarca. Jack Mercy era un rico ganadero de Montana, cruel y despiadado cuya única ambición era tener un hijo varón que heredara el rancho. Nunca lo tuvo, si no que tuvo tres hijas con tres mujeres distintas, de todas se divorció en cuanto les dio una niña, excepto de la última, la madre india de Willa, que murió en el parto, y la única que le tocó criar.
Willa Mercy aprendió a montar a caballo antes que a andar, también lo sabía todo sobre ganado, y su trabajo era tan importante como el de un hombre, pero nunca fue suficiente para Jack. A su muerte, las tres hermanas Mercy se conocen en el funeral de Jack, todas son muy distintas. Tess, la mayor, fue la hija de la esposa número uno, una corista de Las Vegas que creó un negocios de strippers en Los Ángeles con el dinero del divorcio de Jack. A su vez, Tess es escritora y guionista de Hollywood, y su lengua y voluntad es tan avasalladora como la de Willa.
Por otro lado está la hermana de en medio, hija de la esposa número dos, Lily. Lily siempre fue tímida, apocada y buena, su madre volvió a casarse y fue la que tuvo una vida más normal, hasta que se independizó. Lily era muy jóven y maestra de escuela cuando conoció a Jesse y se enamoró de él. Al poco tiempo se casaron y en menos de eso, él le dio su primera paliza. Lily es una mujer maltratada y no parará de huir de su ex marido, de modo que acudir un tiempo a Montana al funeral de su padre biológico es lo que necesita para ocultarse.
Willa no quiere que esas extrañas se queden en su casa, pero deben hacerlo hasta que se lea el testamento. Lo que todas esperaban es que a las de fuera les diera su pellizco de dinero y a Willa el rancho, pero es muy distinto. Jack Mercy les ha dejado el rancho a las tres, pero con condiciones. Las tres deberán vivir durante un año en el rancho para poder heredarlo, en ese tiempo no podrán irse de allí salvo por seis días, y tampoco podrán venderlo unas a cambio de otras. Las tres deberán trabajar juntas para que el rancho salga adelante y deberán hacerlo bajo la supervisión de sus vecinos: Nate, ganadero y abogado, y Ben McKinnon, el otro ganadero vecino, que saca a Willa de sus casillas.
Así es como empezará el libro. A Lily no le importará quedarse y cumplir con su parte del testamento, está huyendo de su ex marido; pero con Tess será distinto, esa vida no es para ella, ella vive en el glamour de Hollywood, y si se queda es por su parte de la herencia.
El problema, es que la convivencia no será tan fácil en el rancho Mercy, ya no solo porque las tres hermanas sean muy distintas, si no porque hay algo o alguien acechando el rancho y a ellas, y no dudará en matar ganado o a otras personas, para que alguna de las hermanas salga huyendo. Y es que en todo un año suceden un montón de cosas, y las tres demuestran ser más fuertes de lo que creían.
Lo que será muy secundario en éste libro será el romance, lo hay, y Nora Roberts destina su dosis de romance a cada hermana. Es verdad que la protagonista de la historia es Willa, y se centra en su romance con su vecino, Ben McKinnon, pero su historia no es lo mas importante, ni lo más interesante. Tess también tendrá su historia o rollo raro con el otro vecino, el abogado Nate. Pero sin duda la que más me ha gustado es la historia de Lily, por ser la más dura, pero la más tierna y madura, porque será el objeto del romance de Adam, medio hermano de Willa por parte de madre, y el encargado de los establos.
El libro está bien porque engancha y se lee solo, pero repito que no es la mejor historia de Nora Roberts. De hecho lo que más puedo criticar del libro y no es culpa suya es la traducción, lo siento, es muy mala y me sacaba más de una vez de la historia.
En general me ha gustado, pero de éste estilo, creo que Nora Roberts los tiene mejores. El suspense ha estado bien creado y cuando crees que el malo de la historia está atrapado, la autora te sorprende con un gran giro. Por esa parte, chapó, y por otra, continuaré leyendo más libros de Nora Roberts.