Escritas a lo largo de un periodo de cuatro años, tiempo en el que Yoshiharu Tsuge padecía ya de una frágil salud física y mental, las seis historias reunidas en este volumen bajo el título de La mujer de al lado componen un cuadro de trazos autobiográficos tanto de los inicios del autor en el mundo del manga, como de los sucesivos fracasos y sinsabores existenciales que atravesó.
Aparentes distorsiones de la realidad de Japón, las seis historias reflejan una vida cotidiana materializada como el reverso del éxito social y nos devuelven el relato deshilvanado de todos aquellos que quedaron al margen del gran progreso económico del país.
Influenced by the adventure comics of Osamu Tezuka and the gritty mystery manga of Yoshihiro Tatsumi and Masahiko Matsumoto, Yoshiharu Tsuge began making his own comics in the mid-1950s. He was also briefly recruited to assist Shigeru Mizuki during his explosion of popularity in the 1960s. In 1968, Tsuge published the groundbreaking, surrealistic story "Nejishiki" in the legendary alternative manga magazine Garo. This story established Tsuge as not only an influential manga-ka but also a major figure within Japan's counter-culture and art world at large. He is considered the originator and greatest practitioner of the semi-autobiographical "I-novel" genre of making comics. In 2005, Tsuge was nominated for the Best Album Award at Angoulême International, and in 2017 a survey of his work, A World Of Dreams And Travel, won the Japan Cartoonists Association Grand Award.
Pequeñas semblanzas cotidianas de personajes derrotados, necesitados de contacto y calor humano, que hacen lo que pueden para salir adelante. Ofrece un retrato desolador del lado más amargo de la sociedad japonesa, alejado de cualquier triunfo, oropel o sentimiento de pertenencia a una comunidad o grupo. El toque neorrealista se rompe un poco con esos finales que se extienden unos minutos, mientras la idea o emociones que sugieren se aferran al lector. Si gustó El hombre sin talento, merece la pena.
Un manga que mezcla sensibilidad, la crueldad de la vida y la alegria de los que tienen poco y no se rinden. Tsuge plasma los sentimientos de los desfavorecidos y de la gente miserable de manera conmovedora y con un dibujo que me encanta. Precioso.
There are a total of six stories and each one is more saddest and harsest that the other. Some pictures were pretty simple, I would have wanted to have more details.
"En un barrio lleno de encanto donde las paredes de adobe deshechas y las casas inclinadas parecían a punto de reintegrarse a la tierra carcomida por la lluvia y el viento, los únicos habitantes que aún conservaban cierto brío eran las plantas florecidas de tanto en tanto."
Un manga tristísimo protagonizado por perdedores que tienen asumido que jamás serán más que eso.
Asistimos al otro lado del éxito social, a la cara oculta del milagro económico japonés. Tsuge nos enseña aquello que fue dejando atrás el imparable avance del progreso socioeconómico: personas con sueños que nunca fueron porque no tuvieron la oportunidad. Y pese a ello, luchan por vivir y mantener una dignidad.
Sigue siendo un maestro del existencialismo, y sus entornos, bien inmersos en las pobrezas absolutas, son el escenario más adecuado para ello. Cómo consigue que te sumerjas en niveles de psicología muy profundos de ti misma es un arte.
Un estilo diferente, a ratos super detallado y otras veces muy desaliñado. Tsuge cuenta su propia historia, dura, triste, deprimente, y algunas relaciones de su vida igual de desgarradoras. El tono es depresivo en casi todas y nos enseña una cara de Japón para mi desconocida hasta el momento, de pobreza y desesperanza.
Colección de historias cortas sin relación pero con temas recurrentes, como la la miseria, el fracaso o la melancolía. Respira un ambiente muy similar al de "El hombre sin talento" aunque la falta de desarrollo y los finales abruptos hacen que sea menos memorable.
Este manga es un retrato melancólico de la pobreza japonesa, que nos muestra sus penurias sin romantizarlas. De hecho, la fascinación por las estéticas marginales aparecen cuestionadas en uno de los relatos. Me gusta Tsuge porque con un trazo muy simple hermosea sus historias. Encuentro entretenidos su diseño de personajes, su representación naturalista de la sexualidad femenina, y sus escenarios de un Tokio decadente. Me vino bien también que sus mangas sean sobre escritores y mangakas fracasados.
Solo he logrado conectar con una de las 6 historias del autor. Creo que no lo recomendaría pero porque quizás esperaba algo distinto. Con esto no quiero decir que las historias sean de baja calidad o que el dibujo sea "malo" porque no es así. Únicamente ha sido que yo tenía una expectativas que no sé han cumplido. . Si buscas algo costumbrista con toque pesimista/existencialista, quizás te guste!
Historias interesantes que nos dejan entrever la vida del autor y los duros tiempos de la posguerra japonesa. Con un tono realista pero melancólico en ocasiones, no es de mis mangas favoritísimos pero sin duda es una parada importante si se quiere una mirada histórica.
Historias sencillas, sin mucho interés, en la que se repite siempre el mismo patrón: un dibujante de manga que no gana dinero y que persigue acostarse con alguna mujer. Y casi siempre aparece un personaje que es un proxeneta. Un tanto obsesivo.
Este es un libro triste. Se nota que la vida de Yoshiharu Tsuge fue dura, nada fácil, pero se nota también que su vida era estar sumido en la negra tinta de la depresión, del sentimiento de no tener futuro y tampoco tener un ahora. Como dibujante de manga, varios relatos que se intuyen autobiográficos o de hecho lo son, muestra como era vivir —o mejor dicho sobrevivir— con esa profesión en la época de los 50's, ¿Cuántos de esos trabajadores del dibujo no tuvieron éxito y sus trabajos dependían solo de ayudar al mangaka principal? Como bien indica en su prologo, los cuentos de Tsuge reflejan el reverso del éxito social. Se trata de relatos de gente sin trabajo, sin futuro alguno, sin sentido. Son como sombras que solo existen en un mundo marcado por la desesperanza. Como bien indica la frase de Tsuge en uno de los relatos de este libro "Son un acierto al expresar el sentimiento de angustia provocado por la incertidumbre de la existencia" (Paisaje de Vecindario). Extrañamente, los trazos del autor no están alejados de la poesía. Los escenarios retratados son de una tranquilidad introspectiva tan potente, que puede sentirse. Es una tranquilidad resignada. Es pues, un libro que muestra sin tapujos el mundo de los perdedores... y es triste, muy triste, porque dentro de nuestro corazón, sabemos que esos perdedores podemos ser también nosotros.