¿Cómo hablar de la historia argentina más reciente con los jóvenes? Además ¿quiénes son los que pueden contar objetivamente toda la verdad? Hasta ahora sólo se escuchaba la palabra de padres y maestros, en un concierto de voces en el que algunos apuestan a la desmemoria mientras otros reclaman no olvidar.
Los sapos de la memoria hace oír, por fin, la voz de los hijos de los desaparecidos. Más allá de los documentos y testimonios, la novela de Graciela Bialet incorpora, re-une la historia de Camilo, un joven de diecisiete años, con la de sus padres, víctimas de la violencia que vivío la Argentina durante la última dictadura militar.
Novelita adolescente - con lo que eso signifique de bueno y malo. Fue tal y como me lo esperaba: un tema insoslayable de la historia reciente argentina abordado de manera simplificada (y maniquea) para tocar la fibra sensible de los jóvenes e interesarlos un poco más en el asunto.
Cuando hablo de visión maniquea no quiero decir que yo esté a favor de la "teoría de los dos demonios": las responsabilidades están, para mí, clarísimas. Me refiero simplemente a que al deformar tanto la imagen de los represores, se los deshumaniza a un punto tal que uno prácticamente ya no los considera humanos, impidiendo que se los juzgue moralmente. De ésto se percata la misma autora y hace un esfuerzo ya demasiado tardío en el capítulo XV, "Desaparecidos", página 121: "Cuando Ana los vio de frente sintió pánico de pensar que esos hombres eran también personas."
Por otro lado, en referencia a la calidad literaria cabe decir que la autora, si bien muestra oficio, adolece de lo que podría llamarse "exceso de celo poético", resultando en un lenguaje cuyas metáforas e imágenes caen en lo forzoso (o forzado) y cursi: "Cuando llegó la hora de la volanteada, ante las evidencias del alcohol y aquella impenetrable aureola de encanto que solo se teje de a dos (...) dejándola atrapada en la telaraña de esa silla obsesionada en poseerla." Y así todo el libro, con un esfuerzo tan evidente en la búsqueda de metáforas que terminan por quitarle cualquier asomo de encanto.
Me tomo el trabajo de comentar un libro que evidentemente no me gustó, por la simple razón de que al trabajar con adolescentes muchas veces se me sugieren textos de este tipo, y mi respuesta es siempre la misma: si quiero mostrarles el exquisito mundo de la literatura debo darles textos de calidad, sin importar que sean complejos. Los libros escritos para adolescentes tienden al menosprecio (seguramente involuntario) del público al cual apuntan, y los mismos jóvenes se percatan de ello. Será por eso que, bien trabajados, libros mucho más complejos como "Romeo y Julieta", "La Ilíada" o "El Lazarillo de Tormes" siguen atrayendo a los chicos mucho más que la narrativa escrita bajo el paraguas de la didáctica y la psicopedagogía.
Un libro fácil de leer sobre un tema del cual no es nada fácil leer sin sensibilizarse, sin llenarse de impotencia frente a la injusticia que vivieron tantos jóvenes a quienes les arrancaron la vida y torturaron de maneras inimaginables, solo por pensar diferentes, por soñar otro mundo posible, por ser revolucionarios, por ser jóvenes.
Es un libro pensado para que lo pueda leer un adolescente, para que entienda un poco mejor que significó esta etapa tan cruel y oscura de la historia de nuestro país, y que quizás algo se le mueva adentro, su empatía crezca y las banderas del Nunca Más sigan flameando en alto.
De todos modos lo puede leer cualquiera, porque como dije es un libro sencillo, que narra (muy bien) una historia cruel y bella a la vez, una historia de crecimiento, de encuentro con un pasado doloroso y de reflexión acerca del mismo. En estos contextos tan difíciles, donde se pone tan en duda algo que nos debería ser tan claro, es importante parar a leer historias políticas basadas en historias reales. Porque cuando decimos Nunca Más, va en serio.
Un libro que habla sobre la dictadura argentina y las consecuencias en los hijos de aquellos que fueron asesinados durante esta. Una novela juvenil y fuerte a la vez, realista, cruda en muchas de sus partes, contada en primera persona y atinadamente en tercera en varías de sus partes. Así como el personaje principal, Camilo, siempre me pregunto por qué los adultos creen que protegen ocultando una verdad, acaso no se dan cuenta del daño que provocan al no querer "causarlo".
Empecé este libro por curiosidad. Es un clásico que se da en el secundario, pero yo no tuve la suerte de leerlo en ese momento. Hoy lo he terminado, y tengo una vorágine de sensaciones en mi interior y comprendo por qué se da en el secundario. Creo que la historia de Camilo me ha dado en un punto sensible, debe leerse siempre
Este lo leí en el mismo año que el anterior y también fue un libro de curso que trataba de la historia de mi país , es duro y es feo leer esto porque te recuerda que hubo un tiempo en que no había libertad ... De este no me acuerdo tanto como del otro pero iguale gustó
Toda trama relacionada a la dictadura militar, es interesante. De todas formas, es un libro simple y que no va más allá, que lo sentí cargado de vocabulario complejo o "poético" al pedo.
Un libro que recomiendo que se lea por que toca temas muy importantes! Lo agarre por que me llamo la atención creo que fue este el libro que me impulso a la lectura! Que viejos tiempos
la verdad solamente siento que el libro te va a gustar si sos argentino y te gusta todo lo que pasó en la dictadura militar, pero también libro fácil de leer y bello
Es una novela buena para introducir a personas en la historia argentina, como a mí, a quienes no nos gustan las ciencias sociales. Te abre la mente y la puerta de la empatía. Te muestra de forma partícula y de manera entretenida como fue la vida de las personas desaparecidas durante la dictadura militar en argentina.
¿Cómo le contamos a los jóvenes las crueldades que ocurrieron durante la dictadura militar?
¿Cómo les decimos que era delito pensar?
¿ Cómo les contamos que miles de personas inocentes, desde bebés hasta adultos, eran asesinados por los hostiles gobernantes de aquella época?
¿ Cómo decimos que jóvenes , como ellos , que eran hijos /as , hermanos/as, padres, novias/os, murieron en una lucha contra el despiadado gobierno , intentando cambiar el lugar que ocuparíamos nosotros luego?
Graciela Bialet lo cuenta. Y qué manera de hacerlo
Recorremos un laberinto, junto al protagonista, Camilo, un adolescente que perdió a sus padres militantes en la dictadura. Pasamos por caminos estrechos ,en los cuales sentimos el miedo, la culpa; el amor, la esperanza, la desesperación, la impotencia e injusticia.
En este laberinto encontramos a personajes que perdieron a una hija, a un amigo, a un hermano...
Este libro es un chapuzón en la historia argentina. Debajo, en la profundidad, hay muertes injustas que debemos recordar.
Graciela Bialet, recuerda a una familia, de muchas, que fueron víctimas de forma directa o indirecta de las atrocidades ocurridas en este "proceso de reorganización nacional".
Libro que refleja el pasado argentino en la historia de Camilo , la cual muestra un caso muy real. Te enseña y entretiene muchisimo. Una busqueda tragica y un pequeño romance entre medio. Gran final , me encanto
Otra novelita para clases. Trata el tema de la dictadura militar de una forma que es fácil de conectar y comprender para los chicos que, supongo, es su objetivo.
Ciertamente una historia bien contada, llena de vida, belleza y memoria. Es gracias a este tipo de novelas que realmente es posible creer en una construcción adecuada de la memoria desde el caminar hacia un futuro, desde ir apostando por la verdad y la capacidad de aprender de lo vivido. Graciela Bialet no es la autora mas acertada que haya leído en muchos aspecto, pero debo admitirlo, ha hecho las cosas bastante bien.