Una obra muy cruda sobre cómo la violencia de género, doméstica, hace parte de una matriz de poder machista que se reproduce y se replica, usual mente por los agentes del poder siendo los hombres de la casa.
Me ha resultado curiosa la exposición del maltrato expuesta en esta obra. No se trata de la violencia de género al uso, sino del maltrato de un hijo a su madre.
La forma en la que los personajes nos cuenta la historia en forma de pequeños monólogos contados a "la pared" (que no deja de ser una referencia al teatro, la cuarta pared, la realidad y la vida misma) dota de una riqueza brutal a la obra.
Sin duda un grito al feminismo y a la necesidad de dar visibilidad a la causa. Ojalá la lista de mujeres muertas deje de aumentar...