En México el panorama no es alentador. Parecería que autoridades y criminales son dos caras de la misma moneda; el tipo de cambio: el miedo. El médico, protagonista de esta historia, nos recuerda que hay otras opciones además de callar o huir y que se puede y se debe luchar en contra de la injusticia y el abuso.
3.5 ⭐️ “Podrían pasar cien años o siglos, pero México nunca cambiaria, seguiría avanzando en una espiral de autodestrucción.”
Un estudiante del último año de medicina decide hacer su servicio social en un pueblito dejado de la mano de Dios llamado Coyoxitlepec, aquí, él, idealista y con ganas de cambiar el mundo, se topará con obstáculos como un alcalde corrupto y la rabia e ignorancia de la gente.
Es una novela sencilla pero con un bonito mensaje: reivindicar al personal médico que va a estos lugares apartados queriendo mejorar su calidad de vida. La edición es ilustrada y de buena calidad.