Hasta la introducción de los ideogramas chinos en el siglo VI, el japonés era una lengua oral que no tenía escritura. Se trata, seguramente, del país con la más amplia y antigua tradición oral. El monogataru era el oficio de contar historias oralmente y de entre todas ellas, las favoritas de los japoneses, que han trascendido más allá de sus fronteras, son las crónicas sobrenaturales y de miedo.
En esta recopilación, el lector disfrutará de una selección de escalofriantes relatos, historias que nos arrastrarán a un país plagado de mitos, leyendas ancestrales y supersticiones. Un lugar remoto y exótico en el que sus habitantes conviven con la arraigada creencia de que hay muchos tipos de monstruos, imaginarios y reales, ocultos entre nosotros.
Desde increíbles ermitaños que conservan las cabezas de sus víctimas hasta jóvenes marcados por el destino que anuncian un aciago final a los barcos en los que se suben, estos cuentos se moverán en la fina barrera que separa el mundo real del mitológico. Entre sus páginas, podremos ver la importancia vital del mar en la superstición de un país formado por más de tres mil islas o la oscuridad que ocultan los nuevos adelantos como las películas. Siempre sin olvidar la complejidad de la mentalidad japonesa, cuya fascinación puede llegar a convertirse en algo verdaderamente terrorífico.
Prepárese para disfrutar de doce inquietantes relatos que le pondrán los pelos de punta. Una lectura imprescindible para todos los aficionados a la novela gótica y de terror.
Kaita Murayama was a Taisho era, Japanese author and painter. He was educated at the Fine Arts Academy in Tokyo and was influenced by Western art styles. One of his self-portraits appears in the Mie Prefectural Art Museum in Tsu Mie Prefecture, Japan, he painted this self-portrait in 1918 before his untimely death in Tokyo, 1919.
Una de las principales características que tienen las historias de terror es que han estado presentes desde el mismo momento en que el ser humano empezó a razonar. Era un método perfecto para avisar a la sociedad de que, a su alrededor, existían innumerables peligros que podían acabar con su vida a las primeras de cambio. La evolución humana y sus conocimientos de la naturaleza fueron moldeando la manera de pensar y, a su vez, transformando ese tipo de narraciones adaptándose a los tiempos. Con el paso de los siglos, la fascinación por estas historias trascendieron su principal cometido para centrarse en el entretenimiento como tal, en la búsqueda de esas emociones ya perdidas que generaban en quien las escuchaba una inquietud fascinante. Y digo bien, las escuchaban. Porque la mayoría de esas historias llegaban a través de la narración oral, de narradores cuya capacidad de fabular les convertían en codiciados tesoros en cualquier poblado que se preciara. Sentados bajo el fuego, sus historias hablaban de demonios, fantasmas, criaturas legendarias de intenciones malignas, todo tipo de seres mitológicos sedientos de sangre....de eso va este interesante libro. Nos encontramos en esta publicación con doce relatos en los que aparecen diversos personajes que van narrando alguna experiencia pasada. Cada uno de los relatos los escribe un autor de finales de siglo XIX o principios del XX mostrando su manera de enfocar este tipo de historias. Aun así, se puede apreciar en ese tipo de narraciones el como sus autores centran el hecho fantástico en rumores, historias que han escuchado, revelaciones de algún personaje que nos cuenta un desafortunado encuentro con una criatura sobrenatural, manteniendo así la esencia misma de este tipo de historias Entre esas doce narraciones nos encontramos con momentos sobresalientes de auténtico terror, como por ejemplo el relato que abre la antología y su contundente Lengua del diablo de Kaita Murayama a otros que tienen poco interés o se hacen tediosos como el de Una historia de apariciones de Rohan Köda. Pero la sensación que te queda es la de haber disfrutado mucho de unas historias inquietantes que muestran el buen hacer que tienen los narradores de terror nipones. Entre todos ellos hay algunos que merecen la atención, como Jimensö: el bubón de rostro humano de Jun´ichirö Tanizaki enseñándonos una espeluznante historia de desamor y venganza, El infierno está en el espejo del gran Edogawa Rampo que nos muestra unos horrores sorprendentemente inquietantes a través de los reflejos o el sugerente La sombra de la muerte de Jüran Hisao que da lugar a miles de interpretaciones en un relato que por sí solo justifica una recopilación como esta. Horror, suspense, supertisción, folclore y todo tipo de criaturas habitan en este interesante libro que hará las delicias de los amantes de la cultura asiática y de las historias de terror.
No es fácil para un occidental leer (y entender) literatura oriental. Aún así lo sigo intentando. Este libro me asombró por algunas cosas y muchas otras no las entendí. Una belleza cómo está escrito el cuento que da título al libro.
Sinopsis: Hasta la introducción de los ideogramas chinos en el siglo VI, el japonés era una lengua oral que no tenía escritura. Se trata, seguramente, del país con la más amplia y antigua tradición oral. El monogataru era el oficio de contar historias oralmente y de entre todas ellas, las favoritas de los japoneses, que han trascendido más allá de sus fronteras, son las crónicas sobrenaturales y de miedo.
En esta recopilación, el lector disfrutará de una selección de escalofriantes relatos, historias que nos arrastrarán a un país plagado de mitos, leyendas ancestrales y supersticiones. Un lugar remoto y exótico en el que sus habitantes conviven con la arraigada creencia de que hay muchos tipos de monstruos, imaginarios y reales, ocultos entre nosotros.
Desde increíbles ermitaños que conservan las cabezas de sus víctimas hasta jóvenes marcados por el destino que anuncian un aciago final a los barcos en los que se suben, estos cuentos se moverán en la fina barrera que separa el mundo real del mitológico. Entre sus páginas, podremos ver la importancia vital del mar en la superstición de un país formado por más de tres mil islas o la oscuridad que ocultan los nuevos adelantos como las películas. Siempre sin olvidar la complejidad de la mentalidad japonesa, cuya fascinación puede llegar a convertirse en algo verdaderamente terrorífico.
Prepárese para disfrutar de doce inquietantes relatos que le pondrán los pelos de punta. Una lectura imprescindible para todos los aficionados a la novela gótica y de terror. Valoraciones de los relatos: La lengua del diablo 6/10 El demonio de cabello blanco 6,5/10 Kaiiki: un relato de espíritus marinos 6,5/10 Una noche de primavera 3/10 La cara dentro de la hornilla 5,5/10 La serpiente 2/10 Jinmensō: el bubón con rostro humano 7/10 La momia 5/10 El infierno está en el espejo 4/10 La sombra de la muerte 5/10 Una historia de apariciones 5/10 El muchacho de los naufragios 6/10 Resumen: empezó bien con unos primeros relatos que prometían pero luego pegó un bajón. El mejor relato para mí acaba de forma tan brusca que fue una pena. Luego sigue con el nivel un tanto bajo y en el último relato sube otra vez el nivel. La verdad esperaba algo mas, pero luego viendo su puntuación, pues es lo que hay. Valoración final media: 5/10
Pues me ha gustado. Recopilación de relatos japoneses antiguos de principios del siglo, del Kaiki, un género literario, más tirando a mitológico que a otra cosa, y que se basa más en sugerir y crear desasosiego que en crear terror puro como tal. Los quince relatos del libro tienen un tono... un poco como si mezclas a Soseki con Poe, salvando distancias.
Así, tenemos doce cuentos muy diferentes de autores de principios del siglo pasado. La mayoría no los conocía, y hay otros de Akutagawa, Tanizaki o Murayama, por ejemplo. Ya digo, un poco de todo. Además, ninguno pasa de las 30 páginas, lo cual, teniendo en cuenta a los autores y la temática, pues está muy bien.
En fin, que si os gusta la literatura japonesa es buena lectura.
Poca cosa. Los primeros cuentos son un poco mejores, luego la cosa decae estrepitosamente. Hay más de locura que de terror. Quizás visto desde la sensibilidad japonesa se perciba de otra forma, pero desde la occidental no da para mucho.
Bastante decepcionado con esta recopilación de relatos, que debido a su ritmo lento se me han hecho bastante pesados. El estilo de todos es bastante similar, introduciendo poco a poco una historia para terminarla de forma abrupta con un toque mitológico.
He intentado leerlo por las noches para crear un ambiente más ‘terrorífico’, pero lo único que he conseguido es morirme de sueño, ya que no me ha enganchado ni una sola trama. Quizás no estoy hecho para este tipo de cuentos.
Uno de los mejores libros de terror que he leído. Primero decir que casi todos los relatos tienen un siglo de antigüedad y aparentan muy jóvenes. Seguimos con una compilación de terror japonés y digo bien JAPONES porque es un claro reflejo de su clásico terror y no un terror japonés encubierto que he leído por ahí.
Encontramos de todo: mujer solitaria junto a un acantilado que vive con sus bebe y un día una presencia oscura le visita, no habla, no reacciona, solo observa. Casas encantadas, marineros que son susurrados por algo en la mar (muy Hodgson), algo que un chico ve y solo él lo ve… Un largo etcétera y todos ellos de una grandiosa calidad.
Me costó bastante trabajo terminar este libro. La mayoría de los cuentos son bastante aburridos o creo que no termino de entender el terror japonés. Sólo algunos cuentos valen la pena. No lo recomiendo.
Se trata de una colección de cuentos bastante variados, a pesar de que todos corresponden al calificativo de “kaiki”, el cual es usado para definir lo tétrico y sobrenatural. También la variedad de autores es muy interesante, así como el contexto (tiempo y lugar) en el que se narran las historias. Encontré algunas que me parecieron maravillosas, otras que son más bien normales y, también, algunas que no llamaron para nada mi atención.
El demonio del cabello blanco (de Kidō Okamoto) es una historia de horror sobrenatural, pero me decepcionó el hecho de que nunca se comentó aquello que dio origen a los sucesos. Pero la forma de narrar me pareció impecable.
Kaiiki: un relato de espíritus marinos (de Kyōka Izumi) tiene elementos tanto psicológicos como sobrenaturales, y la combinación resultó muy exitosa, en mi opinión. La narración es buena, bien estructurada a pesar de su corta extensión y el final le da el toque secreto.
La cara dentro de la hornilla (de Kōtarō Tanaka) sólo se enfoca en lo sobrenatural. Es uno de esos relatos que resultan adecuados para aquellos interesados en leer acerca de maldiciones y espíritus malignos.
Una noche de primavera (de Ryūnosuke Akutagawa), desgraciadamente es uno de los relatos que menos me gustó del libro. Si bien hay una pequeña impresión del elemento sobrenatural, no logró causarme ningún tipo de impresión.
La serpiente (de Ōgai Mori) es una de esas historias a las que les falta un poquito para ser consideradas realmente historias de horror, en mi perspectiva, pues si bien se desenvuelve en el contexto de una maldición (por una mujer que no es buena con su suegra y termina enloqueciendo), el final desdibuja todo el asunto añadiéndole un elemento racional que explica, en buena parte, lo sucedido. No me gustó, en realidad.
Jinmensō: el bubón con rostro humano (de Jun’ichirō Tanizaki) es, en definitiva, la historia más repugnante de toda la colección. También relacionada con una maldición, con un argumento muy similar a muchos de los que se ven en películas en terror de la década de los noventa e inicios del nuevo siglo. Me encantó, a pesar de lo desagradable del argumento, y hasta me hizo reír.
La momia (de Atsushi Nakajima) me hizo recordar la historia de Robert Bloch denominada, precisamente, “Los ojos de la momia”. Vale la pena resaltar que aquí no estamos hablando de Japón. Es curioso, pero nada demasiado maravilloso a mi parecer.
Una historia de apariciones (de Rohan Kōda) me resultó aburrido y difícil de entender, pues está ubicado en un escenario de pesca y el autor se extiende demasiado haciendo precisiones innecesarias sobre peces y cañas de pescar. Tampoco me causó impresión el desarrollo de la historia.
El muchacho de los naufragios (de Kyūsaku Yumeno) también tiene de base una maldición. Interesante para los que gusten de las historias de barcos (que usualmente me resultan difíciles de entender por el lenguaje técnico que usan). No me gustó casi.
Ahora, mi top 3 de las mejores narraciones del libro:
En tercer lugar está La lengua del diablo (de Kaita Murayama), relato con el que inicia el libro. Narra una historia de muchos años en un espacio bastante corto, pero el enlace de los acontecimientos está muy bien hecho y genera bastante inquietud. Da miedo y es divertido.
En segundo lugar, El infierno está en el espejo (de Rampō Edogawa). Considero que es la narración más hermosa de toda la colección. Sentí que las descripciones dadas por el autor eran todas muy pertinentes e ilustrativas, y de un modo tan sutil como para describir bien cada parte de la historia y no quitarle en ningún momento ese candor casi lírico que tanto me gusta. Es un precioso relato de terror psicológico.
Y decidí dejar en primer lugar a La sombra de la muerte (de Jūran Hisao), porque la expresión de mi rostro al finalizar la lectura fue de total satisfacción. Es un cuento supremamente entretenido y logra atrapar con facilidad al lector. Sólo es terror psicológico, pero me encanta la experticia con la que el autor juega con la psique del personaje principal, y resulta que cada pedacito de la historia resulta siendo completamente creíble.
Traté de no hacer ningún tipo de adelanto para que, a quien llame la atención alguna de las temáticas, tenga la oportunidad de leer alguno de los cuentos que acabo de reseñar.
No entiendo porque es tan popular y alabada esta antología. Sí tiene algunos cuentos interesantes, pero en su mayoría están meh. Además el inicio pone la vara muy alta con aquella frase "bajo ningún concepto lea este libro de noche a solas".
Pese a ello hay algunos relatos que merecieron sus cinco estrellas: Jinmenso: el bubón con rostro humano de Jun'ichiro Tanizaki y El infierno está en el espejo Edogawa Rampo, también es muy interesante La lengua del diablo de Kaita Murayama. La mayoría estuvieron ok y hubo por ahí tres cuentos bastante fatales.
Me ha parecido muy interesante. Toca varios de los temas de la tradición oral de Japón y algunos de sus terrores cotidianos, así que me ha resultado bastante placentero leer este libro.
Creo que serían 3.5 estrellas, que tal vez suba a cuatro.
Me encantan los cuentos japoneses, siempre tienen un toque siniestro que suele gustarme. Creo que esta colección no tiene una selección muy atinada y no causan lo que se supone que dicen los editores que ocasionará: terror y locura. No dudo que todos son buenos autores pero para mi fue una colección muy irregular.
El mejor: Jimensō: el bubón con rostro humano (quizá este cuento fue inspiración para el autor de El Aro)
El peor: La serpiente. Dejando de lado los comentarios sobre las mujeres. ( ̄^ ̄)ゞLa historia no va a ningún lado y los personajes dan flojera.
Los demás están de meh a ok en mi muy subjetiva opinión.
Tampoco me gustó este libro xd de terror no tiene nada o bueno que igual influir bastante el hecho de que es otra cultura, pensamientos distintos y una época también diferente. 1900 y tanto. 1949 creo que era el relato más "actual" así que bueno nada que hacer. Con decir que el primero me hizo reír por lo absurdo jeje pero bueno 🤭
Estos libros de cuentos de varios autores son díficiles de catalogar como libros, porque hay cosas buenas y cosas no tan buenas. Relatos como "la cara dentro de la hornilla" lo encontré muy fome, al igual que el "Una historia de apariciones". Me gustó bastante "el bubón coon rostro humano" y "El infierno está en el espejo". En particlar esta última porque creo que que refleja que el horror máximo del ser humano es el ser humano (Es lo mismo de la biblia cuando Adan siente miedo/verguenza de verse desnudo, allí el hombre se ve tal y como es).
Lo otro que hay que tener en cuenta es el leerlos con una perspectiva histórica. Estamos hablando de cuentos escritos hace casi 100 años, y ha pasado "mucha agua bajo el puente" en el terror. Quizas por eso estas historias nos parece fomes o sin gracia, pero para la época yo creo que estaban buenas.
Nice compilation of Japanese tales of the supernatural. "Horror and madness" seems a little off for me but I understand people have to sell books. I struggled with getting through two stories in which the supernatural element didn't seem predominant to the plot, which I found boring. The rest I enjoyed and reminded me of the type of stories someone would tell you over a camp fire. Of all the authors in this anthology I only already knew Edogawa Ranpo so I was glad to learn the name of other Japanese author whose work I can now start looking up.
El asunto con los relatos es que siempre hay unos mejores que otros, y es complicado poner una calificación promedio, pero aunque hubo unos interesantes y buenos, hubo unos que me costaron un mundo terminar e incluso estuve a nada de abandonar. Aún así, fue una experiencia interesante leer sobre terror japones del siglo pasado.
Un conjunto de cuentos macabros bastante buenos algunos considerando la epoca en la que se escribieron. En mi caso hay cuentos bastante buenos y otros tantos que no lograba entender, pero te transporta a los paisajes del antiguo Japon, los pueblos y por supuesto palabras que solo Japon nos puede enseñar.
Teniendo en cuenta que no me suele gustar la narrativa de los autores orientales, no ha estado tan mal esta lectura, ya que se leía bien y de forma ágil.
En cuando a los relatos, algunos en mi opinión, tenían incongruencias y a otros a mi parecer, les faltaba algo.
Sin destacar especialmente ninguno de los relatos, los que más me han gustado han sido: La momia y El muchacho de los naufragios, también me han gustado aunque un poco menos, El demonio del cabello blanco, Jinmensó: El bubón con rostro humano y La sombra de la muerte.
A pesar de que en los últimos años hemos sido expuestos más que nunca al horror de oriente, gracias al boom de películas orientales, la popularidad de medios como el anime y el acceso a contenidos que antes no eran sencillos de obtener, lo cierto es que mucho del horror tradicional de oriente sigue teniendo aires de exoticidad muy interesantes para un lector occidental, siempre y cuando logre posicionarse en la perspectiva temporal y cultural adecuada.
"Kaiki: cuentos de terror y locura" es una muestra muy apropiada del horror literario nipón, con nombres tan indispensables como Ryunosuke Akutagawa o Edogawa Rampo, así como varios autores más contemporáneos suyos. Como toda antología, hay que advertir que habrá algunos relatos más sobresalientes que otros, y pues es bastante notorio en relatos como "El muchacho de los naufragios", "El infierno esta en el espejo" o "Kaiki: un relato de espíritus marinos", que están entre los relatos más sugerentes y mejor logrados del volumen o en relatos como "Una noche de promavera", "La serpiente" o el esperpéntico "La momia", que resulta chapucero al salirse por completo de la temática del libro, como no sea el hecho de que haya sido escrito por un autor japonés.
Es importante notar que en muchos casos, nuestras diferencias culturales pueden hacer que determinados relatos nos parezcan un poco insulsos o sin sentido, pero eso no es impedimento para apreciar sus cualidades en materia de ténica narrativa, o consecución de algún efecto en particular por parte del autor.
En lo personal recomendaría: "La lengua del Diablo", "Kaiki: Un relato de espíritus marinos", "La cara dentro de la hornilla", "El infierno está en el espejo", La segunda parte de "Una historia de apariciones", y "El muchacho de los naufragios".
Muy interesante si quieren en adentrarse a un horror diferente al que solemos tener acceso en nuestras latitudes.
3★ Nos encontramos con una compilación de cuentos japoneses que buscan mostrar el significado de la palabra Kaiki (no existe una traducción exacta al español, pero es utilizada para referirse a cosas macabras y sobrenaturales). En total son 12 cuentos de temáticas muy distintas y con narración también muy diversa; aunque todos sirven como un punto de entrada (en mi caso) para conocer un poco más una cultura milenaria tan distinta a los usos y costumbres occidentales. Como suele pasar con los compilatorios de cuentos, hay algunos que me gustaron más que otros. Con algunos fue difícil incluso encontrar el punto que querían contar y más aún hacerlos entrar en una obra de terror (asumo que la cuestión cultural tiene que ver son eso). Mis favoritos fueron: La lengua del diablo. Jinmenso, el bubón con rostro humano. El infierno está en el espejo. El muchacho de los naufragios.
Punto(s) alto(s): Diversidad de temáticas // Punto de acercamiento a la cultura oriental Punto(s) bajo(s): No hubo ningún cuento que verdaderamente me causara terror
¿Estás en búsqueda de recomendaciones de lectura? No dejés de visitar www.queleemoshoy.com
Esta antología de cuentos japoneses tenía mucho tiempo con ganas de leerla, en general está corta y es de lectura rápida, sin embargo, considero que hay cuentos que están un poco o un mucho alejados de mi cultura que quizá no logro entender al cien por ciento. Creo que la belleza de esta antología radica justamente en su rareza, en lo extraño de su prosa casi poética en algunos casos con algunos autores.
Si bien, cómo lo advierte en su prólogo, la intención de estos relatos no son precisamente causar miedo, pero si horror, extrañeza, rechazo, asco. Sentimientos que personalmente a mi sí me lo provocaron.
Siento que hay dos relatos que pierden su sabor oriental ya que tienen personajes o narración totalmente occidental lo cual me hizo salirme de la atmósfera inicial.
Estuvo pasable, le doy 2.8 estrellas de calificación, no por ser malo, si no porque las historias me pasaron sin pena ni gloria, ya no recuerdo la mayoría, ya no recordaba la mayoría en cuanto cerré el libro, sólo recuerdo el que odié, por explicarme todo, o tratar de explicarme todo lo referente a la pesca y que no le encontré un objetivo de terror, más allá de presumir sus habilidades de pesca del autor; y también recuerdo el de Edogawa por haberlo leído antes, y el de la carar humana en la rodilla, ese fue muy bueno, fuera de eso, estuvo pasable, e insisto que no recuerdo la historia de la serpiente, ni porque ya me la medio explicaron jajajajaja, y no me salté nada de la lectura! jaja
Un libro que disfrute mucho de sus relatos! Primer libro de terror japonés que leo y me dejó un buen sabor. Algunos relatos mejores que otros pero en fin todos parejos. La recomiendo naturalmente.
Titulo: Kaiki: Cuentos de terror y locura Autor: Autores varios Año publicado: 2017 Motivo de lectura: Letras Macabras Reading Challenge 2023 Lectura / Relectura: Lectura Fisico / Electronico: Electronico Mi edicion: - Idioma: Español Puntuacion: 3/5
Una antologia interesante, con tematica variada. Mi amor por lo asiatico me hizo zambullirme sin dudas en esta lectura, aunque creo que el mayor problema de esta antologia es su traduccion.
La lengua del diablo: Brutal! Un cuento corto pero de una intensidad increible. Murayama no se va por las ramas en detalles innecesarios, su plot twist fue un golpe directo, sinceramente no me lo vi venir. Autor: Kaita Murayama. 5/5.
El demonio del cabello blanco: Gran cuento, con una atmosfera lugubre y desesperante, con un desenlace con un tinte raro, siento que por momentos no cerraron bien ciertos detalles. Autor: Kidō Okamoto. 3.5/5.
Kaiiki: un relato de espíritus marinos: Un cuento por de mas extraño, con un desenlace muy extraño, y un final realmente muy triste. Autor: Kyōka Izumi. 3/5.
La cara dentro de la hornilla: El cuento en si tenia una buena idea, pero al no ser extenso quedan cabos sueltos y muchas preguntas. Autor: Kōtarō Tanaka. 2/5.
Una noche de primavera: El peor cuento hasta ahora, decepcionante de principio a fin. Autor: Ryūnosuke Akutagawa. 1/5.
La serpiente: Un absoluto sin sentido, sin resolucion, y con un desenlace incompleto, espero que esta antologia no siga decayendo. Autor: Ōgai Mori. 1/5.
Jinmensō: el bubón con rostro humano: Una idea realmente muy buena, el cuento engancha desde el inicio, pero..y ese final? Mas abrupto, imposible! Autor: Jun’ichirō Tanizaki. 3/5.
La momia: Una gran tematica, una pena que el cuento sea tan corto, tenia muchisimo potecial. Autor: Atsushi Nakajima. 3/5.
El infierno esta en el espejo: Un hombre con una obsesion demencial. Excelente cuento, idea original y bien ejecutada. Autor: Rampō Edogawa. 5/5.
La sombra de la muerte: Probablemente el cuento mas extraño y complejo de toda la antologia, donde la manipulacion esta a flor de piel, al igual que el deseo. Autor: Jūran Hisao. 3.5/5.
Una historia de apariciones: Es un cuento sobre pesca, pero se centro tanto en la parte tecnica que perdi interes casi en su totalidad. Autor: Rohan Kōda. 2/5.
El muchacho de los naufragios: Un cuento atrapante, con una gran ambientacion, mi unico problema fue la frase final (wtf?) casi arruina todo. Autor: Kyūsaku Yumeno. 3.5/5.