En el centro de Los arreglos, en cambio, hay una casa, pero es una casa rota. Una familia nueva que busca su lugar mirando a otras familias. La precariedad de la vida juntos se filtra en distintos géneros, más cerca del terror cuando los cuentos se ocupan de una pesadilla que rompe la familiaridad en medio de la noche, o de una casa cuyos cimientos húmedos y oscuros capturan la imaginación de la narradora, o de lo fantástico cuando se trata de mirarse en el espejo terrible de las caras de los viejos. En el espectro de casas, relaciones y familias que abre Los arreglos aparece la dificultad material de la vida, el fin de la juventud y todo el imaginario que se construye por encima de cosas tan básicas como la vivienda y el reparto del trabajo, en un momento en el que surge la pregunta por las cosas que pueden arreglarse y las que no, y la melancolía por lo que está roto. Estos cuentos conforman el primer libro de narrativa de Marina Yuszczuk, que hasta el momento publicó los siguiente libros de poesía: Lo que la gente hace, Blatt & Ríos, 2012; Madre soltera, Mansalva, 2013, y La ola de frío polar, Gog y Magog, 2015.
Marina Yuszczuk nació en Quilmes (1978), pero vivió toda su vida en Bahía Blanca, donde estudió Letras y participó del proyecto Cooperativa Editora el Calamar, con el que publicó Guía práctica de las mariposas en 2004.
En 2011 recibió una beca nacional del Fondo Nacional de las Artes.
Este libro es un conjunto de relatos en los que la narradora se encuentra en la situación de decir que “la vida familiar puede salvarla o destruirla”. No sé bien qué significa eso.
Casi todos los relatos consisten en descripciones pormenorizadas de situaciones cotidianas y miedos personales. En algunos pocos hay un juego más literario.
El que más me gustó fue “La Medianera” donde la noche buena se deja intoxicar por un chisme escabroso.
La gran mayoría son superfluos: ver una casa en venta, asistir a un taller y medirse con otras mujeres, hacer un asado, cambiar de parejas, el miedo a la oscuridad, la vejez, ser madre.
El último relato tiene un vuelo poético distinto del resto.
Supongo que es a propósito esta descripción detallada de la superficie y la poca introspección, pero cuando más me gusta es cuando la narración deja pensar a la protagonista. O, cuando entra la Imaginación. Lastima que eso ocurre siempre en el último párrafo.
Los relatos parecen rascar la sensación de que hay algo más. Para mi, la sensación no fue suficiente.
Igual me dieron ganas de leer madre soltera que parece ser muy bueno.
Los arreglos invita con la puerta abierta y olor a comida caliente en un día de lluvia (no húmedo como el de hoy). Habla de cosas para hacer y de como sostener el alrededor cuando todo cae. Te hace reír, te hace sentir cómoda, retrata momentos que quisieras vivir o al menos observar de cerca. Son cuentos tan personales como amigables. Larga vida a la narrativa de Yuszczuk y a su flamante editorial que parió este libraco: Rosa Iceberg.
La narradora protagonista enfrenta en estos relatos una serie de peripecias bastante banales, como buscar departamento o prender un asado, y las cuenta intentando darle una cuota de aventura que no me convenció. Por partes le otorga a la ciudad de Buenos Aires un encanto para mi gusto inexistente y forzado. El último cuento me pareció el mejor, muy bueno, porque es menos narrativo y más poético
Es para leer de un tiron (tipo un viaje en micro de mil horas o una tarde). Retrata muy bien lo misterioso/ horroroso dentro de lo más cotidiano que existe, que es la vida y el trabajo en Caba. Lindos cuentos conectados entre sí.
A través de distintos relatos, Los arreglos expone la angustia de una madre primeriza, la búsqueda de algo que todavía no aparece y la cotidianidad que se desmorona como una casa vieja. A pesar de que cuenta con una belleza sutil y te sumerge en su narrativa, el libro descansa en la simpleza de sus cuentos y se queda a mitad de camino, más similar a una recopilación de anécdotas y recuerdos que a una antología.
Lindo. No sé qué tanto me llama el personaje de la mamá joven que aparece en (creo) todas las historias pero me parece un libro liviano y Bello. Los mejores? En venta y No sabés lo que me estás haciendo.
Dicen que un tropezón no es caída. No te advierten que tropezar con un libro cualquiera puede hacerte caer en el mejor lugar de tu vida, ese donde no sabías que tenías que llegar, una madriguera de conejo que es la puerta a un mundo de maravillas donde muchas preguntas quedan sin respuesta y así tiene que ser. Esta colección de cuentos me llevó desde la impresión hasta la nostalgia, desde la incomodidad/casi susto hasta las lágrimas y alguna risa/suspiro mezclados. La pluma de la autora es alucinante y me regaló un montón de frases que se quedarán siempre conmigo.
Los arreglos es un libro de relatos que en su mayoría transcurren dentro de casas (departamentos) que se caen a pedazos tanto o más que los protagonistas. A pesar de que algunas historias me parecieron muy folklóricas y se sentía Buenos Aires, no llego a conquistarme.
Segundo libro que leo de Mariana Yuszczuk y me pasó lo mismo que con otra Mariana, la Enríquez, después de darle una segunda oportunidad: confirmé que no, no es una autora para mí.
El primero había sido "La sed", hace dos o tres años, en un momento en que esa novela tuvo mucha difusión. Lo leí por participar en un club de lectura, que ya ni me acuerdo si finalmente se hizo; lo importante era que me daba una excusa para salir de la zona de confort lectora, con un título que no elegiría por mí misma. La primera parte me había parecido interesante y original, a pesar de no ser afecta a la cosa vampiresca, pero la segunda me la bajó totalmente. En síntesis. Si alguien quiere la opinión más completa, la reseña está en mis cuentas de Instagram y Goodreads.
Yendo a "Los arreglos", otro título que leí gracias al Tinder de Pila de Libros @piladelibros, me pasó algo similar con la curva de interés. Si bien en este caso son cuentos, creo que conforme avanzaba me iban enganchando menos. "Los arreglos", "En venta", "La medianera", que tenían en común temas como las viviendas que habitamos, los espacios que compartimos, la convivencia, las mudanzas... (tratando de traer vagos recuerdos de los relatos, ya no tengo el libro), fueron los que más o menos captaron mi atención. "Cazador" me gustó solo por la temática camisetera y la búsqueda de tesoros en ferias y afines.
En general me pareció que había un par de ideas dando vueltas que tenían potencial pero no iban para ningún lado, no estaban desarrolladas, en muchos casos no existía ni siquiera un conflicto... Lo sentí vago, inacabado, como una especie de borrador. Para mí los textos ni siquiera califican como cuentos, se quedan en meras anécdotas o reflexiones. Qué se yo, no eran para mí, estuve esperando algo que no pasaba. Capaz que la gracia era que fuera así, y a otras personas ese estilo les copa; por suerte no a todxs nos gustan los mismos libros y eso está buenísimo. Yo, me quedé como el meme de Travolta.
Justo la primera reseña del año no es positiva. La buena noticia es que ya hice dos lecturas en lo que va de enero, y una creo que puede llegar a estar para el podio anual. Y, además, todavía tengo por lo menos diez lecturas del 2024 sin comentar, entre las que hubo varias recomendables. Será hasta la próxima!!!