Fragmentos, muchos fragmentos, que componen una historia (léase con minúsculas) desde el peso anterior, desde la voz femenina relegada, que recorre la Barcelona del siglo XX (ese personaje estupendo) a partir de la perspectiva de les Mundetes, abuela, madre e hija: Mujer (ahora con mayúsculas, segundo personaje), árbol viejo, contradictorio, sumido en un desencanto natural, en la insatisfacción que la dirige, a veces tímida, otras con crudeza, hacia una anhelada liberación (política, emocional, sexual) donde «s’ajunten els anhels més primàries i obscurs amb la voluntat de reafirmar-se col·lectivament».
Esta novela de aprendizaje (porque aprende uno, más que nada) tiene un huequito incondicional en mi corazón. Cinco estrellas a pesar de algunos problemas que a nadie deberían importarle porque esta señora es un referente y no hemos venido a Goodreads a ser objetivos, bla, bla, bla. El barrio pa ti, guapa. Besitos.