las Coplas de Juan Panadero (1949), de elevado compromiso político, y en las que el autor crea a ese alter ego, Juan Panadero, que consideraba representativo del pueblo español. Publicada en 1949, la obra conoció una edición ampliada (de 1977) con las coplas escritas en Roma, que reproducimos ahora como particular homenaje a nuestro poeta exiliado.
Rafael Alberti Merello (December 16, 1902 - October 28, 1999) was a Spanish poet, a member of the Generation of '27. Alberti published his first books of poetry towards the end of the 1920s: Marinero en tierra ('Sailor on Dry Land', 1925), La Amante ('The Mistress', 1926) and El alba del alhelí ('The Dawn of the Wallflower', 1927). This early work fell broadly into the Cancionero tradition, though from a markedly avant-garde perspective.
After falling in with the other members of the Generation of '27, Alberti began to show the profound influence of Luis de Góngora on his work, most obviously in Cal y canto ('Quicklime and Plainsong', 1929). It was, however, the introspective surrealism of Sobre los ángeles ('Concerning the Angels', 1929), whose tone was perhaps anticipated by some of the more sombre moments of Cal y canto, that established Alberti as a mature poet. Sobre los ángeles is widely considered to be Alberti's best work.
En Coplas de Juan Panadero, Rafael Alberti elige una voz popular para decir cosas esenciales. Bajo la máscara del panadero, el poeta se despoja de ornamentos y apuesta por una poesía elegante, sobria y profundamente accesible, donde la tradición no es un gesto nostálgico sino una forma viva de pensamiento.
Las coplas avanzan con una simplicidad que cautiva. No hay exceso retórico ni solemnidad impostada: la belleza aparece limpia, casi natural, como si siempre hubiera estado ahí. En esa economía del lenguaje resuenan la nostalgia, la lucha y los ecos de la vida cotidiana, pero sin caer en el lamento. Alberti no escribe desde la queja, sino desde una alegría resistente, una afirmación serena que se mantiene en pie a pesar de lo perdido.
La voz de Juan Panadero habla desde abajo, desde lo colectivo, y por eso su tono es cercano y oral. Esa cercanía no empobrece el pensamiento; al contrario, lo vuelve compartible. La postura está clara y se defiende sin alzar la voz, con una dignidad seca que evita tanto la autocompasión como el panfleto.
Un libro sincero, y por ello, de bella honestidad. Una posible pega es lo mucho que desgasta las mismas palabras que tanta sacraliza, de tanto usarlas en cada copla, de tanto rimarlas fácilmente. Quizá se le pueda perdonar, pues Alberti luchó personalmente por el rescate de la Libertad, del pueblo, de la hermandad, del canto libre. A pesar de ello, a veces pueden aburrir los versos, lo cual no tiene nada que ver con su pretensión de hacer una "rima pobre", sino con su retórica. Que intente hacer una poesía de inspiración popular no lo justifica, pues ese tipo de literatura es sumamente rico e inteligente en su forma y su contenido. En cualquier caso, son pequeñeces que no disminuyen la nobleza de esta obra, sino que, acaso, ayuden a apreciarla más por su humanidad.
Libro de coplas escrito durante el exilio de Alberti en Buenos Aires, Chile, Uruguay y Roma. De carácter abiertamente antiimperialista, Juan Panadero (representante, según el autor, del pueblo español) canta a los exiliados, condenados, guerrilleros, etc., que lucharon durante la dictadura franquista. La obra se complementa con unos versos escritos en 1942 en París antes de partir hacia América.
Alberti es bueno. Al ser poesía social, muchas veces cansa. Sin embargo, es un libro bellísimo compuesto principalmente en soleares. A veces de rima fácil.