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La regata

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La nueva novela de Manuel Vicent, una historia sobre el paraíso que un día todos decidimos perder.

PREMIO LLETRAFERIT DE CULTURA VALENCIANA 2021

«Manuel Vicent es la alegría contagiosa de tener algo que contar y contarlo magistralmente.»Justo Navarro, El País

«En este momento de la noche, bajo las estrellas, todo mi horizonte son tus labios.»

El amor de Dora Mayo, aspirante a actriz, y el exitoso empresario Pepe California parece vivir sus mejores y más ardientes días en el verano de 2016, cuando una regata congrega a lo más granado de la sociedad a orillas del Mediterráneo. Pero la muerte, que trastoca todo en los momentos más inesperados, acaba con la burbuja de esta relación de la que solo quedará un misterio por el de las firmes ataduras que no impiden escapar a Dora de la cama en la que termina abruptamente el trato de los dos amantes.

Manuel Vicent regresa en La regata a su territorio más querido. La ciudad de Circea, ya inmortalizada por el autor en Son de Mar, es el escenario en el que transcurre la historia. Pero casi nada queda del territorio ideal que fue esa Ítaca recreada en la novela ganadora del Premio Alfaguara en 1998. El dinero fácil, la corrupción, la importancia de las apariencias, los negocios conseguidos con malas artes, las relaciones superficiales y los intereses espurios han ido transformando el paisaje y a las personas. Del Mediterráneo bello e indomable, sensual y brillante, solo parecen quedar algún destello aislado y los recuerdos atesorados en la memoria de los que lo conocieron.

La elegante sutileza y el extraordinario manejo de la ironía que caracterizan al autor recorren cada página de esta historia sobre el paraíso que un día todos decidimos perder.

Reseñ «Dispara con balas elegantes.» F.L. del Pino Olmedo, Qué Leer

«Vicent cuenta todo lo que sabíamos y algunas cosas más con exquisita elegancia, no exenta de virulencia poética cuando hace falta...» J.J. Armas Marcelo, ABC Cultural

«Manuel Vicent luce magisterio en la marinera La regata. [...] Tiene el don de utilizar el lenguaje como una red marinera donde atrapa sensaciones olfativas y visuales, táctiles y gustativas, con las que elabora una escritura carnosa y sensorial, penetrada por los placerque brindan los frutos de la naturaleza.» Domingo Ródenas de Moya, El Periódico de Catalunya

«Su gusto por el detalle no disminuye la contundencia gráfica. Cuando Vicent habla de algo lo ofrece abierto en la mesa de quirófano.» David Trueba, Babelia

«Manuel Vicent es un ameno cronista y un fino retratista.» Iñaki Ezquerra, El Correo Español

«Manuel Vicent es un prosista lírico, un narrador de aromas, un metaforizador del costumbrismo, un realista de la prosa sonámbula [...]. El autornos recuerda en buena prosa la efímera, la dulce felicidad prohibida que hemos sido.» Luis Antonio de Villena, El Mundo

«Una novela levantada con el hermoso lenguaje marinero dispuesto para rendir tributo y para armar un misterio [.

242 pages, Kindle Edition

Published April 6, 2017

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Manuel Vicent

91 books59 followers
Valencian writer and journalist. Two of his novels, Tranvía a la Malvarrosa and Son de mar, have been adapted to the big screen.

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71 reviews6 followers
August 28, 2017
“Si estás destinado a navegar, por muy prudente que seas, siempre habrá un día en que te sorprenderá un temporal. Su nombre es perfecto. Porque significa que es pasajero, no duradero. Si aguantas el sufrimiento y la fatiga, la lucha también acabará siendo solo temporal y saldrás de ella reconfortado“ (119)
Manuel Vicent. La regata. @editorial_alfaguara

No termino de pillarle el punto a este libro que apunta en una dirección, como de novela negra (la joven actriz que muere durante sesión sado con conocido empresario), pero que termina en comedia simbólica, en farsa contemporánea. Este es el relato de una regata mediterránea en la que participa lo mejor de cada casa: abogados pijos, cirujanos plásticos, comisionistas, empresarios del cemento, políticos que cambian de partido para buscar acomodo a su negocio. Y ahí van ellos, en su eterno verano de mar domesticado. Es fácil sortear la marejada con buenos barcos. Lo malo es avanzar a la desesperada, “bracear contra el temporal“ (98). Hay dos modos de afrontar un mar que es vida. Nadar entre las olas, con esfuerzo y la esperanza de una orilla. O contemplarlo desde la cubierta de un yate, dispuesto a masturbarte con las puestas de sol (ocurre en el libro) y en una orgía continua de juergas, comidas y alcohol. Hay un pasaje en el que dos chavalas viven la aventura de su vida cuando descubren a su lado una patera con mujer embarazada y mucho espacio libre que dejaron aquellos que murieron ahogados. “Dios mío, parece que es una patera. ¿Serán inmigrantes? Qué mala pata. ¡Con lo bien que iba todo!“, dicen. (158). Se te revuelve el estómago pensando que la escena podría ser real. Maldices a las pijas del yate... Y entonces, Vicent se guarda en la recámara una bofetada que suelta al final del libro (231). Y te dice que de cañas con los amigos, cuando surge “el bombardeo de Alepo y los millones de refugiados, la conversación es eludida de inmediato y no va más allá de un gesto piadoso“. Así vivimos, pues, de regata, en un eterno verano, una falsa belleza que no queremos contaminar con la conciencia.
Profile Image for Cecilia Durán Mena.
Author 12 books4 followers
March 18, 2018
La Regata,
Manuel Vicent,
Alfaguara, Madrid (2017)
Si algún día era propicio para terminar de leer La regata de Manuel Vicent, era precisamente el domingo que es cuando se publica su columna en el diario El País y fue donde me aficioné a sus letras. Por la sección Babelia del propio diario, me enteré que Vicent acababa de publicar su última novela y como todavía no se encontraba en las librerías en México, tuve que contribuir a que la fortuna de Jeff Bezos se hiciera aún más grande. El paquete de Amazon llegó con el libro y empecé a leerlo casi de inmediato. Sucede pocas veces, pero La regata se brincó varios lugares y me metí en las hojas de la novela.
Me atrevo a decirle novela porque así la clasificó su autor, sin embargo, me quedo con la duda de que eso sea. En realidad, me parece que es una serie de cuentos alrededor del Mar Mediterráneo que Vicent quiso entrecoser para presentarlo como un todo que en realidad está fragmentado. La regata está dividida en varios capítulos que inician con un epígrafe que más tarde encontraremos inserto en el capítulo. El primer lema con el que nos topamos, lo reencontraremos como las últimas palabras que el autor consignó en esta novela.
“─Algún día te llevaré al valle donde florecen los limoneros. Y, luego iremos a navegar─le dijo el pez gordo a la joven estrella.
              ─Cariño, pídeme una ración de gambas─le dijo la joven estrella al pez gordo.” (p.7 y p. 233)
Vicent juega con el lector, nos lanza un anzuelo que tragamos gustosos. Creemos que la novela irá sobre la historia de Dora Mayo y su amante Pepe California y desde las primeras páginas nos administran semejante vuelta de tuerca al ver a California caer muerto víctima de un infarto sobre el cuerpo atado a los pedestales de la cama de su novia tan joven. El inicio me recuerda el comienzo de esta novela de Alessandro Baricco: Sin sangre. Pero no, de eso no va La Regata. Esa es sólo una de las varias historias que se nos contarán en la novela.
Veremos como se desenredan varias anécdotas: la de Ismael un joven aprendiz de escritor que va de invitado del doctor Fraud, un cirujano que le acaba de extirpar una verruga y están a la espera del resultado del laboratorio para saber si es maligna o no, que se enredará con Laia, una pelirroja mística que también va invitada por el médico. Nos enteraremos que en el yate Lidia van una familia de pijos que llevan como invitado a un exministro que tiene problemas con la ley. Pepito Cobaleda es otro personaje que no puede participar más que al final de la competencia porque sufrió un infarto que lo imposibilitó, dejándolo postrado en la sección de terapia intensiva de un hospital de Valencia.
Cada yate cuenta una historia, con cierta ironía algo forzada, salpimentado con un lenguaje muy marinero, en donde aprendemos términos como foque, palo de mesana, mástil, babor, estribor. Se mete a temas como la corrupción y la belleza del mar, la frivolidad y las noches llenas de estrellas, la riqueza y la migración. Se burla del mundo contemporáneo.
“Esa mañana de agosto en Madrid, en la plaza de Lavapiés se agitaba el oleaje de otra clase de mar turbio e interracial. Otra regata tenía lugar en el asfalto. Un grupo de africanos invocaba los espíritus de la selva tocando los tambores sincopados; en la puerta de un supermercado Carrefour unos solidarios recogían alimentos para los necesitados; unos ecologistas cultivaban una huerta alternativa de lechugas y tomates en un solar, una anciana con bata guateada se asomaba por una ventana y gritaba: Mohamed, súbeme pan y una botella de leche.” (p. 97)
La intención de Vicent es clara: nos quiere dar a leer un mosaico de aquello en lo que se está transformando Europa, nos quiere inocular la inquietud de la migración y nos lleva a observar la deuda que tenemos con todos estos migrantes que se suben a una balsa y se hacen a la mar para buscar un mejor futuro, cuando a veces ese mejor futuro es la muerte. Claro que el autor entiende que para no atormentar al lector hay que ponerle algo de picante y, falla. Enrosca algunas escenas de erotismo muy facilonas que le restan mucho a la narración.
Merma para la novela los nombres que utiliza Vicent para sus personajes. Son obvios y aunque intentan ser chistosos no lo son. Pepe California, Doctor Fraud, Pepito Cobaleda. Las descripciones eróticas llegan a ser grotescas y parece que se metieron con calzador en la narración. Se puede, fácilmente prescindir de ellas. Pero, el autor es agudo al narrar contrastes:
“Pese a esto, ya se sabe que la felicidad del amo la proporciona el criado.” (p. 25)
“Sin esclavos no hay libertad, no hay imperios, no hay historia, no hay nada.” (p. 26)
“Este patrón, que al parecer se sentía emperador de Bizancio, acostumbraba a humillar a la marinera siempre que se disponía a zarpar los domingos.” (p. 26)
En un mismo párrafo nos puede llevar del disfrute a la catástrofe:
“Ismael asentía, dando por hecho que este jodido mundo se había convertido en una puta mierda, pero no por ello estaba dispuesto a renunciar al placer de contemplar los labios carnosos, los muslos torneados y las pecas encendidas de los hombros y del rostro de la esquiva pelirroja” (p.172)
“En adelante, los argonautas navegarían con ese náufrago, como un tripulante más a bordo, aunque en alguna manera también estaban satisfechos de haber presenciado una operación de salvamento y de haber sido testigos directos de la catástrofe de la humanidad de la que todo el mundo hablaba.” (p. 172) 
Manuel Vicent nos hace partícipes de su amor al mar. Cualquiera que lea La regata adivina el enamoramiento que tiene el autor por las olas y el agua salada. Se nota que las experiencias que cuentan tienen un acento autobiográfico, que son recuerdos vívidos:
“Si el silencio del planeta estuviera a la venta, el que se produce en altamar sería, sin duda, el más caro” (p. 156)
              Tal como se está acostumbrando en las últimas obras de literatura contemporánea, los autores nos dejan un resumen de la novela en las últimas páginas. Así como Paul Auster tiene la cortesía de hacernos una sinopsis, en las últimas dos páginas de la novela Vicent nos corre esta atención que ahora se ha puesto de moda.
Cierro el libro y me parece que es una lectura recomendable para verano, para la vacación, para leerse junto a la alberca. La regata se lee rápido, no requiere de mucho esfuerzo, es ligera, con todas las cualidades y defectos que el adjetivo tiene. En general, es disfrutable, pero me gusta más el columnista de domingo que es Manuel Vicent que el novelista que escribió esta novela o colección de cuentos.

www.ceciliaduran.wordpress.com
Profile Image for Xavier.
114 reviews1 follower
January 18, 2023
“La Regata” de Manuel Vicent es una novela corta de poco más de 200 páginas donde, a través de una competición regatista, Vicent nos introduce en la vida de un grupo de navegantes. Con el trasfondo de la España corrupta de pelotazos y pucherazos, se nos presenta un fresco de esos constructores, políticos y gente sin oficio ni beneficio que se vio enriquecida con negocios fraudulentos bajo el consabido eslogan de “España va bien”. Entre las historias que se entrecruzan destaca la de Dora Mayo, aspirante a actriz que vive a expensas del empresario Pepe California, mucho mayor que ella y cuya muerte inicia una investigación policial. Aunque no podamos decir que estemos ante la mejor novela de Vicent, la descripción, a veces sarcástica, a veces irónica, pero siempre certera de estos pijos advenedizos hace que la novela sea amena y se lea de un tirón. A destacar la sensibilidad y la sutileza con la que describe ese mundo marítimo y marinero que tanto conoce y aprecia Vicent.
9 reviews1 follower
December 10, 2020
Me ha encantado. Bellísimo. Tiene un gran comienzo, y aunque la historia gira enseguida, lo hace hacia el Mediterráneo.
Profile Image for Biblioteca Lardero.
551 reviews13 followers
Read
August 14, 2017
El amor de Dora Mayo, aspirante a actriz, y el exitoso empresario Pepe California parece vivir sus mejores y más ardientes días en el verano de 2016, cuando una regata congrega a lo más granado de la sociedad a orillas del Mediterráneo. Pero la muerte, que trastoca todo en los momentos más inesperados, acaba con la burbuja de esta relación de la que solo quedará un misterio por resolver: el de las firmes ataduras que no impiden escapar a Dora de la cama en la que termina abruptamente el trato de los dos amantes.
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