Constanza conoce a Jero como nadie, es su mejor amiga y confidente. Ella sabe que su hermano mayor es distinto a otros chicos, lo supo mucho antes de que él se lo contara. Compartir ese secreto la hace sentir única en el mundo, pero ahora Jero está enamorado y ha decidido revelarle a sus padres lo que siente. Aunque Constanza está muy orgullosa de él y lo acepta como es, pronto sabrá que no todos piensan igual.
Mónica Brozon nació en la Ciudad de México en un año en el que el país fue sede del mundial de futbol. Eso no significó absolutamente nada y hasta el día de hoy, el futbol le da idéntico salvo cuando juega el equipo de México en un mundial o algún otro torneo más o menos famoso. Por supuesto ella no lo recuerda, pero dicen que cuando tenía dos años hablaba igual que como habla hoy. Esa imagen podría parece un poco siniestra, pero parece que a los adultos les hacía mucha gracia. Y, también, desde muy pequeña empezó a escribir. La prueba de ello son El inventor del queso y El nene feo, dos cuentitos que escribió cuando tenía unos seis años y que se pueden ver en su sitio web.
También escribió en la secundaria unos poemas horribles que seguramente se debieron a un colapso sentimental y que mejor decidió tirar a la basura, porque le pareció un poco vergonzoso, una vez superado el descalabro, comprobar qué tan cursi podía ponerse. En esta etapa complementó su enmielada actividad literaria con el comercio de chamoys y bilés hasta que las autoridades de la escuela le clausuraron el negocio.
La vida siguió transcurriendo y para Mónica llegó el momento determinante de elegir qué hacer. Ella quería estudiar cine, pero entonces la situación del cine en México era aún más triste que ahora y sus familiares le vaticinaron un futuro de miseria, lo cual la hizo desistir y estudió la carrera de Comunicación. No obstante, cuando terminó se enfrentó al mismo asunto del futuro de miseria.
Se cruzó en su vida el anuncio del diplomado de la Escuela de Escritores de la SOGEM (Sociedad General de Escritores de México) y decidió que ese podía ser un buen camino. Estudió allí 1996 y 1997, dos de los años más felices de su vida. Allí conoció a quienes hoy son sus grandes amigos, además de talentosos colegas.
En 1996 publicó su primer libro, Casi medio año, que fue también su primer premio El barco de vapor, el cual ganaría de nueva cuenta en el 2001 con el libro Las princesas siempre andan bien peinadas. En 1997 ganó el premio A la orilla del viento del Fondo de Cultura Económica con el libro Odisea por el espacio inexistente. En 2007 ganó el Premio Nacional de Cuento Infantil Juan de la Cabada con la novela Memorias de un amigo casi verdadero y el 2008, el premio Gran Angular de Ediciones SM con la novela 36 kilos.
Hoy tiene publicados más de veinticinco libros, y planea seguir escribiendo mientras las neuronas le den licencia para ello.
Sombras en el arcoíris nos cuenta la historia de Constanza una niña que ama pasar tiempo con su hermano, bailar y cantar. Jero, es el hermano mayo de Constanza y tiene un secreto que debe contarles a sus papás: es gay. A través de una niña iremos viendo distintas perspectivas que se tienen sobre la homosexualidad.
El título del libro, “Sombras en el arcoíris” hace alusión a estos sucesos que irrumpen en la historia y que hacen entender a la protagonista que no todos son colores, sino que también hay una escala de grises que pueden opacar estos colores,
Este es el segundo libro que leo de M.B Brozon y mi favorito. El primero que leí de esta autora fue “Las princesas siempre andan bien peinadas”, un libro que me quedo a deber muchísimo y que no me otorgo nada, solamente una historia que me dejó indiferente, pero este libro me ha parecido bueno.
El libro es dirigido para un público infantil, y que los padres y los niños lean esta clase de literatura, nos brinda un espacio para debatir con nuestros hijos este tipo de temas, para saber qué es lo qué ellos piensan y confirmar qué es lo que nosotros pensamos. De hecho, en la historia, cuando los padres de Constanza le comentan a su hija lo que su hermano Jero les dijo, ellos la cuestionan a ella sobre su pensamiento, pero nuestra protagonista les devuelve la pregunta a ellos: “ —¿Qué piensan ustedes?"
Es importante tomar en cuenta que en el libro también se abordan muchas opiniones distintas, desde aquellos que piensan que la homosexualidad te lleva al infierno, o aquellos que creen que es triste no tener un hermano o un amigo gay. Constanza va conociendo todas estas perspectivas durante la historia, y nos muestra como algunas cosas la hacen cuestionarse y otras la afectan.
La visión de la niña nos ayuda a comprender a los adultos cómo a veces los infantes entienden más rápido las cosas y no tenemos porque explicárselas tan detalladamente. Les sorprendería enterarse de todo lo que un niño puede percibir.
El libro tiene muchos personajes muy distintos y con opiniones variadas, que parten para crear una interrogativa en aquella persona que lo lee: ¿”Qué pasaría si mi hermano es gay?”. Responder esta pregunta ayuda a comprender que no hay nada de malo en que eso suceda, de hecho, tiene sus ventajas, y aunque no muchos lo entiendan, lo principal es que la familia lo haga.
Las ilustraciones me parecieron bastante tiernas y aunque creo que le falto un poco de color al dibujo, hacen su función de darle una imagen más física y familiar a cada uno de los personajes.
La historia menciona algunas de las figuras de la cultura pop más importante, al igual que algunas canciones y películas que hacen que todo sea más creíble. Además, nos otorga la oportunidad de entrar a una familia que prefiere la felicidad y cercanía de sus hijos que la tristeza y lejanía, pero sobre todo, nos ayuda a comprender que no importa a quién amemos, lo importante es que amemos.
Lo pensé y me enojé al pensar en este libro. Así que se va con una estrellita. Porque yo escribo personajes com Jero. La diferencia es que los míos tienen personalidad y su historia no queda reducida patéticamente a su orientación.
Igual, si los libros se van a poner aleccionadores, bien podrían ponerse por la labor y ser más sensibles :) O contar historias, no fábulas.
Este libro me quedó a deber y me quedó a deber un chingo. Me gustaría decirles que está bien chido y que está bien padre y que que chingón que publiquemos LGBT para niños en México y que que chingón que el Fondo de Cultura Económica lo haga. Bueno, las últimas dos cosas son verdad, me encanta ver que la literatura LGBT infantil se hace un espacio en las librerías, pero este libro me queda a deber y me queda a deber mucho. He pensado que quizá soy yo. ¿Es mi estándar? Pocos libros lo pasan y los que lo pasan los sobre analizo de una manera que no deja duda de que, ante todo, estamos hablando de una cultura popular creada en un mundo opresor, en un mundo construido por hombres blancos, dónde todo vale según el dinero que puede ganar... o no.
Roxane Gay habla, en Confesiones de una Mala Feminista, de la desesperación por la representación y toda la responsabilidad que le conferimos a la cultura popular porque queremos vernos representados. De hecho, cuando sale algo medianamente diferente, todos perdemos nuestra shit aun cuando el producto en cuestión sea un producto mediocre. Lo pueden ver en los sitios que se dedican a hablar de cultura pop por todas partes. Orange is the new black sigue siendo una serie halagada por su representación, aun cuando esta representación haya empezado como un estereotipo caminante y haya acabado en el lucro total del sufrimiento de las minorías negras y latinas de la serie (que hay quien se excusa diciendo que es realista... y sí, bueno, háganse esta pregunta: ¿las historias de los negros y los latinos inmigrantes en EUA siempre tienen que estar definidas por el racismo?). Bueno, creo que el ejemplo se entiende.
Entonces, resulta que estamos desesperados por representación: y no es para menos, la cultura popular es mayoritariamente blanca, heterosexual y dirigida hacia los hombres. Además, estamos hablando desde latinoamérica, esa esquinita del mapa en la que todos creen que todo es México, del río Brazo a la patagonia, que todos relacionan con narcotráfico y violencia, que todos relacionan con el reggeaton... Estamos hablando de una esquinita del mapa que es muy ignorada. Si son de latinoamerica, piensen, ¿cuántas veces vieron a alguien de afuera hablar de un libro latinoamericano que no sea... por ejemplo, Cien años de soledad? ¿Cuál es la visibilidad que tenemos en este mapa? Nos consumen los estereotipos que otros tienen sobre nosotros. Entonces, nos encontramos ante un libro de una escritora mexicana de temática LGBT que es para niños. Y les juro que lo que más me gustaría es decirles que ese libro es maravilloso, cero puntos malos, que es genial que exista, pero creo que hay que analizarlo un poco para saber que clase de representación tenemos.
De Mónica B. Brozon he leído otros libros, así que no es la primera vez que nos vemos. Y, sinceramente, esperaba más. Es también por qué me ha tenido muy malacostumbrada. Aquí veo su estilo, sus referencias a la cultura pop, su narración sencilla y a ratos chusca, pero como que al libro le faltó un poquito de espíritu. El libro, Sombras en el Arcoirís, nos encontramos a Constanza, una niña muy amigable, que tiene un hermano al que quiere mucho y que se llama Jero. Jero es gay. Jero, además, tiene la suerte de haber nacido en el medio de una familia open-minded que lo acepta perfectamente cuando sale del clóset (cosa que pasa en las primeras páginas del libro). Tiene un novio, Óscar, que no tiene esa suerte. Constanza tiene amigas, tiene compañeras que repiten los prejuicios de sus papás (prejuicios que están muy vivos en México, un país donde tenemos a algo llamado Frente Nacional de la Familia, que se la pasa chingando con que la familia es papá, mamá y bebitos y todo lo que este fuera de eso es antinatural). Tenemos, pues, un escenario que me creo perfectamente.
El núcleo lo veo débil... débil en el sentido no sé cuál es. ¿Es mandar un mensaje de aceptación para los jóvenes LGBT? ¿Es hablar de las realidades de los jóvenes del colectivo LGBT en México? No, en serio, no sé. Podría ser los dos, pero en ambas cosas se queda muy tibio. El libro hace concesiones que no me gustan para ser más aceptable dentro de una sociedad patriarcal asustada de lo diferente. Si fuera un primer intento de hablar de personajes LGBT dentro de la literatura infantil, entendería más las concesiones que hace. ¡Pero Dios mío, no es el primero! Sofía Olguín tiene una editorial llamada Bajo el Arcoirís que distribuye de manera gratuita y por intentet, libros LGBT para niños y jóvenes y deja oír su mensaje fuerte y claro. La editorial el Naranjo tiene un libro cuya protagonista es una joven trans (que tengo pendiente de leer, porque no sé qué tan bien o que tan mal lo hayan hecho). Varias editoriales independientes en México han publicado pequeños cuentos cortos LGBT para niños antes. Este no es un primer intento. Y sinceramente, para no serlo, es muy tibio.
Vamos a ver este asunto por puntos (hay spoilers, perdón):
1. La homosexualidad de Jero se describe con una serie de cualidades que no dejan de estar basadas en roles de género. La orientación sexual de una persona es su orientación sexual... y ya. Es una cualidad que te hace víctima de muchas violencias diferentes, pero es una cualidad. Los hombres gays son descritos como afeminados casi siempre, por default, porque es la única representación de un hombre gay que se nos ocurre. Lo mismo pasa con las mujeres lesbianas, que de repente o son increíblemente masculinas o son sólo usadas para hablarle a los fetiches de los hombres (porque la cultura popular apela a los hombres, obviamente). De la representación trans ni hablamos: suele ser ridícula. Entonces, la homosexualidad de Jero se explica por medio de sus gustos que, en este mundo regido por el binarismo hombre y mujer, son simples estereotipos de lo que le debería gustar a una mujer. Y Lady Gaga. Por supuesto, todas esas cualidades de Jero son completamente válidas, ¿quién dice que no? El problema está en que estamos usándolas para explicar que por eso es homosexual o... que, porque es homosexual, tiene esos gustos, como asociándolas. Y creanme, en este mundo, crear estereotipos que caminan nunca le funcionó a nadie.
2. Me encanta la explicación sobre el sentir de Constanza cuando se meten con su hermano y ella no quiere darles cuerda pero a la vez está furiosa por dentro. Es un punto muy positivo del libro porque en pocas palabras, Mónica describió un sentimiento que conozco muy bien. Me pasa muy seguido. Las ganas de ignorar los comentarios culeros que la gente dirige hacia ti o los que quieres y las ganas de cortarles la cabeza. El respirar hondo mientras en la mente los estás usando de saco de box. El intentar parecer tranquilo cuando muy dentro de ti sólo quieres gritar. Cuando las compañeras de Constanza, repitiendo lo que han oído en casa o en la tele o en esos miles de lugares que desinforman y alimentan el odio y los prejuicios, insultan a su hermano o la insultan a ella, se siente impotente porque no sabe que hacer. Me gustó esa parte, kudos.
3. Sin embargo, es un libro de esos muy tibios que dice que todas las opiniones son válidas... aunque lo dice entre líneas.
4. La mención sobre las terapias pa' que la gente deje de ser gay, o trans, etc. Existe en el libro. Constanza le hace un álbum a su hermano con mujeres para ver si consigue encontrar una que le guste. Lo hace cuando es muy pequeña y me parece un gesto interesante. Primero, porque entiendo a esa Constanza, más niña, bombardeada por la heterosexualidad por todos lados, comprendiendo a su hermano. Me pareció genial, de hecho, porque muestra, entre líneas, la importancia de la representación en la cultura pop.
Bueno, ese fue mi análisis del libro y, aunque creo que soy un poco dura, lo soy porque estoy tan desesperada de ver diversidad y representación, que trato de aferrarme a cualquier cosa que la muestre o lo intente. Fuera del tema del libro, quiero hacerle una increíble mención especial a Raúl Nieto Guridi, que es el fantástico ilustrador del libro y, que con dibujos increíblemente sencillos, le da un ambiente muy tierno a este libro. No podía acabar mi reseña sin mencionarlo, porque el trabajo de los ilustradores es, muchas veces, ignorado.
Bueno, entonces, los dejo que saquen sus conclusiones... y yo me voy a pensar que acabo de escribir un testamento sobre un libro de 62 páginas.
Sombras en el arcoíris es un libro pequeñito pero significativo de Mónica Brozon. La libertad de elegir a quien amar es puesta en la narrativa a través de los ojos de una pequeña llamada Camila quien nos detalla con sencillez por qué debemos de dejar de juzgar a quienes aman de otras formas porque finalmente sigue siendo amor.
Junio es el mes del orgullo gay, y por supuesto el club de lectura lo sabe… Era de esperar que nos dejaran de tarea libros con temática LGTB, y uno de los elegidos fue Sombras en el Arcoiris.
Constanza es un pequeña con adora a su hermano, juega, pasea y disfruta de la compañía de Jero desde siempre. Ella no puede ver nada malo en él, es un chico correcto, estudioso y está enamorado… de otro chico.
Estoy segura que si hubiera leído esta pequeña obra cuando era adolescente me hubiera puesto a llorar, lamentablemente he leído tanto sobre el tema, y me he encontrado con tantos comentarios hirientes y desatinados de gente ilusa que ya parece que estoy curtida del asunto. El libro me pareció muy tierno, todo está narrado desde la perspectiva de Constanza, lo cual hace que la narrativa sea bastante infantil, pero que ayuda al lector a ponerte en los zapatos de esta pequeña que lo único que quiere es que el mundo vea a su hermano con sus mismos ojos, con amor.
Es increíble hasta que punto puede llegar la ignorancia para envenenar tan profundamente a los niños y jóvenes en contra de la comunidad homosexual. Un daño que felizmente puede ser revertido gracias a la propia curiosidad de los niños.
Me gustó mucho la historia, la fuerza de Constanza es admirable, sin embargo creo que la hubiera disfrutado más en mi adolescencia. Si están buscando una lectura para hablarles a sus hijos sobre la homosexualidad, porque es su deber conversar con sus hijos del tema, este es un excelente libro para explicarles y que vean las distintas posturas con las que se pueden encontrar.
Sé que es un libro para niñxs, pero por fa', no dejemos cabos sueltos del tipo:
- No me defiendo [denuncio/alejo/levanto la voz] de una familia violenta, por los lazos.
- Deja ahí en el aire que la orientación sexual se puede cambiar, por parte de la gente alrededor. Es un mensaje errado para la niñez. O si quieres exponer ese pensar de ciertas personas, pon el contrapeso necesario.
- Si va a haber una voz dura sobre el infierno, por muy niña que sea, debe haber otra que contrarreste el que su deidad ama; por aquellxs niñxs que crecen en hogares judeocristianos.
En fin, sé que una alta expectativa en las historias para la niñez, pero hay cosas que debemos discutir mucho más y que son capaces de comprender en acompañamiento.
Urge y mucho.
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3.5 para la historia y un 0.5 adicional por las ilustraciones.
Todo se ve más simple desde el punto de vista de una niña de 10 años. Todos nacemos sin prejuicios y son la sociedad y nuestro entorno los que nos los crean.
Un relato que nos muestra en palabras y ejemplos simples, lo absurda que es la intolerancia.
Excelente texto de Mónica Brozón que aborda el tema de la Diversidad Sexual para niños de una manera magistral, sencilla y llena de amor. Lo recomiendo
Sombras en el arcoiris es una novela corta cuyo tema es la aceptación de la condición homoerótica y sus efectos sociales. Cabe resaltar que es una novela cuyos receptores oscilan entre los 8 y 10 años, sin embargo la buena forma del relato permite adentrar a los pequeños a un tema polémico con gran naturalidad, lo que refuerza su propósito: que la discriminación no tiene un basamento sostenible y sí la importancia del respeto a toda persona. La narradora es Constanza, una niña de 10 años que comparte las experiencias de su hermano mayor Jero, quien está decidido a revelarse como homosexual a su familia. A partir de ahí, dos espacios muy marcados se forman: la aceptación familiar y el rechazo de los otros. Armonía y caos, verdad y mentira, amor y violencia, van envolviendo la decisión, pero no arrepentida: por más sombras que tenga el arcoiris no se debe olvidar que éste nace de la luz.
El libro tiene la buena intención de acercar a infancias a temas de diversidad sexual, esto es súper necesario. Lamentablemente la autora se queda corta en su intento, pues durante el desarrollo de la trama se nota que M. brozon tiene ideas, así como estereotipos hacia la diversidad sexual, que pueden caer en el cliché y la generalización.
Lo más grave que veo en el desarrollo de la historia, es el hecho que la autora lanza el mensaje que la familia te puede violentar, y a pesar de eso se les tiene que seguir queriendo. Y no estoy de acuerdo; la familia debe de aceptar, cuidar, proteger y defender desde el amor. Si no hay eso, es momento de buscar quien nos acepte de verdad, desde el corazón.
Creo que ya estamos en un momento donde sin ningún problema y de forma empática, se les puede hablar a infancias y adolescencias sobre temas importantes sin subestimar su inteligencia.
Al final: ¿qué le pedimos a Constanza? ¿A Jero? ¿Entre quiénes debe darse el sentido, la razón? Porque un tema, varios temas, entrelazan y se entretejen en las páginas de este libro. Breve, sí; incómodo, también. De los asuntos humanos que hoy, más que nunca, nos requieren, nos interpelan. ¿Que cada quien piense lo que quiera? ¿El infierno? ¿El cielo? ¿Lo “abominable”? Acerquémonos desde un pensamiento crítico, desde una postura que reconozca sus capacidades, sus afinidades. Al final, esa sombra o sombras en el arcoíris, son parte de los elementos que no debemos tolerar más.
La idea es buena, que los niños vean la diversidad sexual es normal y que desde pequñitos se rompa esa heterosexualidad normativa me parece fabuloso, sin embargo, me encontré con muchos estereotipos del hombre homosexual en el personaje de Jero, lo que representa un problema, dado que volvemos a encasillar la expresión de la sexualidad y de esta manera se siguen prolongando dichos modelos.
Una recomendación fácil de leer con un tema sumamente delicado. Este libro me hizo sentir mucha tristeza y por desgracia, en el, encontramos cosas que ocurren en la vida cotidiana a personas que son alegres y llenas de colores. No es una lectura con un final feliz, sino con algo realista y sobre todo, trata de concientizar al lector sobre los actos y prejuicios que se tiene como sociedad.
Reading this book today, June 28th was simply perfect. I was the perfect reminder that LGBT's people constantly deal with the reactions -positive or negative- to the revelation to live freely. Talking about who you really are is never easy, explain other who you love should not be a necessity for anyone. Express my feelings and emotions can't be prohibited or denied to some people who consider better than other. Having more beautiful books like this one can open the discussion and maybe one day -and I really hope to be alive to see it- everybody can accept that our differences are part of us, and can be beautiful too.
Es un libro muy bonito que nos muestra que no importan las diferencias, que no tiene sentido hacer menos o juzgar a la gente por no ser como nosotros. Es muy fácil sentir empatía por los personajes y quieres meterte al libro a abrazarlos.
Para mí, esta es la clase de novelas que les deberían hacer leer obligatoriamente a los estudiantes pequeños. Trata el tema de la diversidad, la hermandad y el amor de una forma super bonita y ligera. A su vez, también trata la discriminación y la homofobia, y el mensaje que la autora deja me parece muy correcto y acertado.
Para ser un libro infantil, me gustó la profundidad de la narración y los personajes. Incluso me llegué a encariñar un poco con ellos.
Eso si, un punto que no me gustó (y que fue lo que me hizo darle 4 estrellas y no 5) es que el libro, al igual que muchos otros, intenta hacer ver como que los chicos y chicas homosexuales son distintos a los demás. No me gustó la escena en donde la niña empieza a hablar de como se dio cuenta que su hermano era gay, porque sigue los típicos clichés de el chico que no es "masculino" y que en vez de jugar al fútbol prefiere bailar. A lo que me refiero, es que casi siempre en la literatura y también en la televisión nos intentan hacer ver que hay "solo una manera" de ser homosexual. Como si no existiesen chicos gays que juegan fútbol o chicas lesbianas que les guste maquillarse. No sé si se entendió mi punto.
Por el resto, es un libro super bonito que vale la pena leer.
Es un libro pequeño, pero intenso como lector movió completamente mi sentir. Me hizo llorar en sus primeras páginas. Me lleno de amor , me daban ganas de abrazar a Jero. Y de besar a Constanza y decirle eres la mejor hermana del mundo y contarle que mis hermanas fueron como ella. No hay nada como compartir un secreto con alguien que amas.Una historia llena de verdad, sobre dos hermanos que se quieren, que se aman tal como son. Que llega al alma. Y estará contigo por mucho tiempo, me dio sonrisas, me hizo recordar, pero también sentí la impotencia, el enojo. Todo en solo una hora... Y sobre todo me lleno de amor, gracias
Eso sí, cosa curiosa, lloré más por lo hermosa que es la relación entre este par de hermanos que por el problema en sí que en estas páginas se desarrolla. En fin, ¡es un libro bellísimo!
Sombras en el arcoíris es un libro infantil con un tema muy importante "La homosexualidad". Y es que la novela está narrada desde el punto de vista de Constanza; una niña de 10 años, quién tiene una vida normal y muy feliz con su familia en la cual se lleva increíble con su hermano de 16 años llamado Jenaro quien es gay.
Todo es muy normal, hasta que un día descubre que no todas las personas ven con la misma cariño a su hermano como suele hacerlo ella, pues existen personas allá afuera a quienes les parece aberrante la orientación sexual de su hermano, incluso hay compañeritas de su escuela que le dicen que se va ir al infierno y ese tipo de comentarios.
Básicamente es la trama del libro, un cuento cortito donde se les explica a los niños que no tiene nada de malo ser diferente, además de que una orientación no define el tipo de persona que eres, honestamente al leer la historia de Mónica B. Brozon pide identificar muchas cualidades (porque yo así las veo) de ser gay, como bailar, escuchar música pop o interesarse por cosas culturales, en ningún momento sentí como que Jenaro era la representación de estereotipo gay, porque su personaje iba más allá de eso, era un muchacho de 16 años, que le gustaba la música de Lady Gaga, el musical Hoy no me puedo levantar y jugar videojuegos de baile, pero eso son algunos de sus hobbies, para el su hermanita lo ers todo en el mundo, le gustaba llevarla a clases y disfrutaba su compañía, también era un chico que creía en el amor y hasta tenía un interés amoroso.
Así que no me vengan a decir que que es un estereotipo, porque es un personaje bastante bien pensando y que hace que la historia gire en torno a él de una manera bastante dinámica e interesante.
Definitivamente es un libro que recomiendo,que es súper barato pues lo conseguí en $55 pesos mexicanos y que necesitan tener en su librero, pues si bien no me cambió la vida, he de decir que fue una manera bastante bonita de acercar a los más pequeños a historias diversas.
Hola qué tal chicos, el día de hoy les traigo una gran recomendación que me tiene tan contenta de poder contarles lo bonito que es este libro.
La historia va así: Constanza(10 años) y Jero(17 años aprox.) son hermanos imparables, siempre están juntos y se conocen de pies a cabeza, es así que Constanza sabe el secreto de Jero mucho antes de que él lo supiera y ello no le causa ningún problema.
"Jero tenía seis años cuando yo nací, hace diez. En todos mis primeros recuerdos está él. Siempre".
La relación de hermanos es modelo, creo que es muy bonita y las personalidades de los personajes son excelentes. Constanza a mí parecer es el personaje principal, ella sabe que a su hermano le gustan los hombres y eso lo acepta sin quejas; se da cuenta de la violencia y el rechazo que viven las personas como su hermano, explora en esta situación que debe de ser normal.
Me encanta que el símbolo de la bandera lgbt represente unión y sea especial en este libro, también que se haya hecho este tipo de libro que es muy raro encontrar en la literatura infantil. Los personajes son cómo deben de ser y la historia está planteada de una muy buena forma, el problema es que creo que al final no se le da mucha explicación y me he quedado con mis dudas; creo que a los niños también les pasa.
"Ése es el problema con las personas que creen saberlo todo, que la mayoría de las veces hablan más bien sin saber na-da".
Recomiendo el libro a todo público pero especialmente a los niños, a veces como padres o como niños buscamos herramientas para poder entender situaciones y educarnos. Este es un tema muy actual y creo que muchos niños se preguntan bastantes cosas, creo que hay una gran respuesta en este libro.
Cada nuevo libro de la LIJ me sorprende ( gratamente) aún mas que el anterior. Y es que al parecer los autores no comparten la idea de que los niños sean torpes o les falte capacidad para entender y reflexionar. Sombras en el arcoíris es, en los niños, un gran ejercicio de normalizar la diversidad sexual. Además siempre he creído que el arte no debe tener eso que llaman ahora "mensaje", sino debe únicamente exponer la ética y los valores universales y hacer que el espectador piense sobre ello, analice y reflexione. En cuanto a los adultos, porque los libros infantiles son para todos, puede crear la discusión sobre los estereotipos, y hacernos ver que pueden ser graciosos y útiles para explicar, y que lo único malo en ellos es usarlos para discriminar. Esta pequeña historia de no más de 70 paginas ha logrado conmoverme pero sobre todo divertirme y hacerme reír. Creo que el personaje que ha creado Brozon podría pulirlo, explotarlo mucho más y crear toda una saga sobre sus venturas y desventuras; y es que mientras lo leía no pude evitar pensar que estaba leyenda una Mafalda muy mexicana. Además me han podido encantar todas las referencias a la cultura pop: Lady Gaga, Mecano, Arrastrarme al infierno ¡Y hasta Brahms!
Por ahí vi una crítica que decía que este libro no había gustado porque la trama gira solamente en torno a la identidad sexual de Jero, y en parte es cierto. Pero también considero que, lamentablemente, en nuestra querida sociedad mexicana, muchas personas juzgan al prójimo solamente por sus relaciones sentimentales, invalidando todo el resto de su ser.
Jerónimo es un buen hermano, le gustan los videojuegos tipo Just Dance, lee un montón, durante la historia no se muestra mal educado con otros y hasta trata de entender que no toda la gente va a pensar como el. Y por ello Constanza no comprende como hay personas que juzgan a su hermano solo porque está enamorado de otro muchacho: Le dicen que se va a ir al infierno, que asco, que si ella es lesbiana también.
Y esta situación es real; si bien es cierto que las nuevas generaciones están más abiertas y que para muchos la atracción por el mismo sexo o el otro no importa para definir a una persona, aun hay gente que solamente se guía por esto para encasillar, como algunos compañeros de escuela de Constanza o la familia de Oscar.
En fin, que no es un libro que haya amado, pero si lo voy a guardar para compartirlo con mis niños, cuando los llegue a tener.
Por favor todos háganse el favor de leer esta maravillosa obra dirigida hacia el público infantil. Me hizo llorar, no solo me tocó el corazón, me lo estrujo. Por favor, léanla y siéntanla. Estoy tan feliz de que una obra así exista, es tan necesaria en una sociedad llena de prejuicios sin sentido. No me había tocado leer contenido LGBT dirigido hacia los más pequeños, con referencias tan bonitas y obvio lo que más me gustó: lo escribió una escritora mexicana! Ahuevo, viva las mujeres, las admiro y amo más de lo que puedo expresar. Que gran labor... y sé y espero que un día no le llamemos “literatura LGBT”, o busquemos presencia de tal comunidad en libros específicos para un público específico, porque un día dejaremos de clasificarnos como algo aparte, pero por ahora es necesario porque la lucha sigue. Un día no hará falta salir del closet. Yo la vdd si obligaría a todos a leer este libro, taría excelente para una lectura en clases. Viva el amor. 🏳️🌈 10000/10🌈 ❤️🧡💛💚💙💜💘
Estoy muy emocionado con esta novela corta, ya que es la primera vez que llega a México un libro de temática gay para niños entre 8 y 10 años y que mejor que de la pluma de esta gran escritora.
¿Para qué leer sombras en el arcoíris?
1. Por que te muestra las sombras que viven los jóvenes al enfrentarse a la sociedad y a las familias que tienen diferentes puntos de vista acerca de la homosexualidad. 2. Nos muestra el amor que puede existir entre hermanos y como estos se apoyan a pesar de todo. 3. La perspectiva y visión infantil acerca del tema de la homosexualidad esta muy bien establecida y argumentada. 4. Muestra perfectamente la violencia y lo cerrados de mente que pueden llegar a ser ciertas personas. 5. El final no es feliz, ni trágico, es un final verdadero que pasan muchos chicos gays hoy en día.
Un libro increíble que me hizo recordar muchas cosas de mi infancia y adolescencia. Otra joya, UN DIAMANTE de la literatura infantil que todos debería leer.
Amo ver que más y más narrativas incluyentes sigan y sigan llegando al mercado, y más si lo que haces es visibilizar realidades que están ahí, a la vuelta de la esquina, y que son totalmente normales, para los más pequeños.
Sí, este libro habla desde la perspectiva y características de un chico homosexual. Sí, este libro no aborda más allá de ese punto de vista. Sí, puede que la autora hubiese podido mostrar algo más, pero ¿saben? Creo que la intencionalidad del libro y los mensajes que una pequeñita como Constanza deja en la narración, son válidos y MUY importantes.
Lo que más me gustó del libro es que es muy parecido a la vida real, porque así como en la sombra crece el arcoíris, en el arcoíris también crece la sombra.
El último libro que leí en 2017, y sin duda alguna uno de mis favoritos del año.
El texto es muy sencillo y esta es la razón por la cual me encantó tanto. Siento que tocar el tema LGBTQ con los niños, muchas veces los adultos lo hacemos muy tedioso y complicado. Y esta lectura rompe con todo eso. Y no estoy diciendo que haga este tema de color rosa. Al contrario, no hay un final feliz ni reconfortante, porque el libro representa una de las tantas realidades que sufren las personas de la comunidad LGBTQ. A mi parecer es una lectura muy precisa con el tema, excelente para los niños (en realidad para cualquier edad). La reflexión, la consciencia, el respeto y la problemática social existen en este pequeño libro. Incluso a lo mejor lo meto en mi top de libros favoritos. Deben tenerlo en su biblioteca personal sí o sí.
Tuve la oportunidad de escuchar a la autora sobre este libro y lo que representa. No podría estar más de acuerdo con ella al respecto que es necesario hablar a los niños de todos los temas porque no están exentos de verlo, el mundo está a su alrededor, la realidad nos come día a día y nos rasga. Niños también necesitan saber lo que sucede, tal vez no de una forma brutal, pero necesitan saber que existen diferentes realidades a las de ellos, que lo diferente no es malo y las cosas que pueden suceder.
M. B. Brozon toca con sutileza la homosexualidad en pocas páginas que significan mucho más de lo que está en la letras. Gracias por este libro.
Una historia muy simple de una niña que trata de entender porque tanto alboroto con que alguien sea diferente, me parece muy acertado que la autora haya introducido tanto actitudes positivas como las negativas dentro de estos temas ya que aunque es importante normalizar a la comunidad LGBT+, también es importante que sepan que habrá gente que aúnque no sepa porque, crea que esta comunidad es menos digna que cualquier otra persona solo por ser ellos, y que sepa que no tiene porque hacer caso.
Me encanta, esto debería estar en todas las escuelas, y es una temática poco usada en los libros infantiles.
Una historia breve, y emotiva que aunque siento que no aportó una perspectiva diferente a la que he vivido con amigos de la comunidad LGBTI, puede ser impactante para personas que no tienen esa apertura a la diversidad. El libro es una pequeña novela ilustrada, y narrada desde el punto de vista de una hermana menor que ve a Jero, su hermano, salir del clóset y las dificultades que eso conlleva. Brozon utiliza una prosa emotiva que contrasta humor, con cierta crudeza para impactar. Hubo varias líneas de su narración que me hicieron un nudo en la garganta. Es un libro bonito que te deja lleno de emociones. Es una lectura que debería de ser reglamentaria en escuelas primarias sin duda.