Un ensayo corto y sencillo. No se trata de ofrecer respuestas contundentes a los debates que nos atraviesan, más bien se trata de levantar preguntas que puede que uno no se haya planteado.
En mi caso particular, no siento que haya demasiadas preguntas de las que se plantean que no me haya cuestionado yo previamente en otras lecturas o conversaciones. Aun así, me parece que es una obra útil para una parte importante de la gente, y es que este texto está eminentemente escrito para hombres. Me gusta mucho el planteamiento que hace Jokin del valor de la incomodidad, y sí que creo que mantenernos en ese espacio puede ser valioso (aunque creo que habría que dibujar esa línea con cierto cuidado). Pero, por otro lado, creo que hay ciertas cuestiones que se han quedado desactualizadas (aun así, es cierto que en el posfacio de la segunda edición se tratan algunos de estos temas). Por ejempo, se habla de un nuevo paradigma hegemónico de la masculinidad que en el contexto actual de auge reaccionario merece otra vuelta de tuerca.
En general me ha resultado una lectura valiosa. Me quedo con ciertas dudas, principalmente sobre el qué hacer en colectividad (punitivismo etc.) y el papel que debería adoptar el sujeto masculino en relación a estos temas (en el texto se argumenta a favor de una pasividad política que me resulta interesante) que me gustaría explorar más a fondo. 4,5/5