Ganador del VI Premio Wilkie Collins de Novela Negra. Nominado al Premio “Pata Negra” como mejor novela del 2017
Escrita con un estilo directo, en el que priman los diálogos y los sorprendentes giros argumentales, Ya no hay junglas adonde regresar rompe los esquemas establecidos dentro del género negro gracias a una trama ajena a convencionalismos, unos personajes originales y profundos —completamente alejados de los clichés—, y un ritmo trepidante que atrapa al lector.
Una historia que reposa en tres ejes: el amor, la violencia y la venganza. Un viejo apodado «El Gentleman» espera semana tras semana la llegada del jueves. Es el día en el que verá a Olga, una joven prostituta que despliega sus encantos de saldo en la calle Montera. Pero al viejo no le interesa el sexo.
Durante el tiempo que pasan juntos, ambos abandonan las pequeñas mezquindades de sus respectivas vidas para convertirse en otra mujer y otro hombre. Irreales y hermosos, como los sueños. Un día Olga es brutalmente asesinada. Cuatro abogados son los sospechosos de haber cometido el crimen y el viejo decide que ya está harto de que la vida le arrebate todo lo que ama. Ya no le queda nada, sólo la venganza. Comienza a hacer planes para matarlos uno por uno. El hombre más peligroso es aquel que no tiene nada que perder… porque ya lo ha perdido todo.
Carlos Augusto Casas nació en Madrid, España, en 1971. Comenzó su carrera periodística en Diario 16. Ha trabajado en la agencia EFE y como periodista de investigación para TVE, Antena3, Cuatro y Telecinco.
Actualmente compagina el periodismo con la dirección de la colección de novela negra y policiaca Estrella Negra, de la Editorial Cuadernos del Laberinto. Ha participado en numerosas antologías de relatos de género negro en Ediciones Irreverentes y M.A.R. Editor. En 2017 publico Ya no quedan junglas adonde regresar. Obtuvo el XIV Premio Internacional de Relato Sexto Continente, organizado por Radio Exterior de España.
Teo, apodado el Gentleman, un jubilado que se siente solo, contrata los servicios de una prostituta cada jueves para invitarla a comer. Es el único día que se siente vivo. Después de que cuatro abogados corruptos la asesinen en una noche de borrachera, Teo (que parece poseído por el espíritu de Liam Neeson) decide vengarla matándolos uno a uno. Por otro lado conocemos a la inspectora que lleva el caso y que tiene sus propios problemas y secretos y a un sicario dispuesto a todo para encontrar a Teo y que no siga con su particular baño de sangre.
Los diálogos son lo mejor y la acción fluye hasta un buen final... o quizá no para todos ellos. Negrísima novela negra con mucho humor y sangre. Un 4,5 ⭐
Una verdadera sorpresa. Hacía tiempo que no leía una novela así. Me recuerda al Andreu Martín más salvaje con toques de Julián Ibáñez y González Ledesma. Las notas de humor son magníficas. Novela negra dura, muy bien escrita, que narra lo peor de los seres humanos en un reparto coral. Si te va la marcha, este es tu libro.
Novela corta pero muy buena. Novela muy negra, en la que un jubilado venga a la muerte de su amiga. Teo, jubilado, con una vida triste en la que la venganza le da esa “vida” que ha perdido. Todo el libro te mantiene en tensión y con mucha acción. No me hubiese importaso que tuviese más paginas y conocer un poco más a los personajes.
Una trama que podía haber sido genial h hasta original pero que ha plagado de típicos, de estereotipos, de machismo, de violencia gratuita y metida con calzador. Podía haber sido una maravilla pero es imposible entender esos saltos sin sentido y la cantidad de exageraciones, de situaciones absurdas no puede ser normal para un libro con tan pocas páginas. Me imagino que el premio lo compro o se lo regaló un buen amigo y el resto de familiares se unió al pelotro.
Una novela negra muy adictiva que es capaz de superar ciertos clichés del género. Para empezar, hay un asesino de la tercera edad, la investigación corre a cargo de una mujer… Todos los personajes son muy oscuros, diluyendo la línea entre ‘los buenos’ y ‘los malos’. Y está escrito de una forma que entretiene y engancha. Un hallazgo que recomiendo. Y quedo a la espera de las próximas obras de su autor, que se estrena con esta novela.
"Comenzó a lanzar insultos inútiles, como el semen de un estéril". JAJAJJJAJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJJAJAJA
Hasta ahí llegué. Lo seguía leyendo por la comedia involuntaria, la violencia gratuita machirulesca y por ver qué se le ocurría al autor para hacerlo todavía más estrambótico e irreal (en eso no decepciona). Por lo demás, tratado y masterclass de lugares comunes, topicazos y diálogos clichés con chistes muy muy malos, casposos y cuñadescos. Para reír un rato vale.
El que lo recomiende Juan Gómez Jurado debió advertirme como mala, malísima señal de lo que me iba a encontrar. Tendrá su público, no lo dudo. Me alegra no ser parte.
Obra ganadora del VI Premio Wilkie Collins de Novela Negra, su autor, Carlos Augusto Casas, recurre al ritmo incesante de frases, párrafos y capítulos cortos con unos protagonistas que traspasarán la línea roja que existe entre el bien y el mal. Ya no quedan junglas adonde regresar es una novela de personajes donde será difícil no empatizar con ellos: de alguna manera todos son corazones solitarios que esconden penas y que quieren poner un nuevo rumbo en sus maltrechas vidas; y si se ha de matar, se hace. Una venganza que los convierte en un potente motor y, como ya se sabe, el que parece el más débil será siempre el más feroz.
En muchos capítulos se reflejan realidades del día a día. Con ese trasfondo que toda novela negra tiene que tener: crueldades de la vida que repercuten en quien la vive. Muy buen libro. Lastima que sea tan corto porque cuando no quieres, acaba. Recomiendo la lectura a todo aquel que quiera evadirse y disfrutar
3,7 estrellas. Entretenida y bestia... Pero, por favor, que corrijan ese «combierten» de la contracubierta, que ya van por la tercera edición y sigue ahí, hiriendo los ojos.
Una sorpresa. Muy buena. Vale que no es nada original, pero es cruda y negra. Por fin algo un poco sórdido...mas real y creíble...siendo una auténtica flipada, eso si.
Creíble por el relato personal...me refiero, de los protagonistas....no tanta ñoñeria, que me leo últimamente...donde hay tanto buenísimo hipócrita, que no hay quien se crea medio personaje...tanta novela negra cutre...
Esta si es trepidante, oscura y violenta..sin adornos innecesarios..sin bobadas insustanciales...un John Wick jubilado.
Y además termina el libro, y punto. A escribir otro. No le da por hacer una serie de novelas con el protagonista o la protagonista.
Más o menos bien, aunque no me ha atrapado del todo, la parte final no me ha convencido como el resto. Empieza bien, pero no sé si se ha querido abarcar más de la cuenta, o que se ha resuelto algunas cosas que me han parecido que de un estilo cinematográfico ha pasado a uno un poco más peliculero, pero bien.
Sus diálogos al principio profundos e ingeniosos al final fueron un poco pesados, chascarrillos de sacarle punta a todo, me saturaban un poco, pero en general está bien, y no es la típica novela que todos copian y hacen como churros.
Me encantó la trama principal. Teo es un protagonista que te genera empatía por no ser el clásico matón de la novela negra. El único pero es la subtrama de la inspectora. Siento que está de más su drama emocional y el giro que le intenta dar al mismo cerca del final.
Lo que he disfrutado con esta novela no me lo han dado muchos libros.
Es oscura, es sórdida, es incómoda por momentos pero deliciosamente encadenada hasta un final en el que sientes que se le ha puesto la guinda a un pastel.
Se agradece que no siga los esquemas de la novela negra actual y de hecho lo incluiría en más géneros. Es más, como prueba de lo bueno que es, se sabe quién es el asesino desde el primer momento y no impide que te devores el libro hasta el final.
Pues realmente me ha gustado: las situaciones, los personajes, las sorpresas en los acontecimientos, los momentos de tensión y distensión, el humor. Para mí una sorpresa. La única pega, y es algo que me sorprende, es que yendo por la 7ª edición (es la que he leído) no se hayan depurado los errores (empecé a apuntarlos ya muy avanzada la lectura): “El grito sordo de la asusencia”, pág. 154. “Tu, vienes aquí y me haces preguntas”, pág. 163. “Miro su muñeca izquierda” (*Miró), pág. 167.
Aunque no es especialmente original, y hay un par de giros no tan sorprendentes ni inesperados, sobre todo uno de ellos, resulta una novela muy entretenida.
El autor consigue una narración visual y cercana pese a algunos defectos formales.
La crítica social, diálogos ingeniosos, interacción entre los personajes, difuminación entre el bien y el mal y un final coherente y adecuado cuentan a su favor.
Impactante!! pedazo de novela!! simplemente no puedes dejar de leer. Novela corta pero muy muy intensa. Carlos Augusto muestra todo su arsenal en apenas 200 páginas. Se adentra en las miserias de la especie humana, queda claro de qué estamos hechos y cómo nos comportamos. No solo la trama es buenísima, sino también su trasfondo, su mensaje. Me ha encantado.
Es un libro que se lee bastante rápido pero como historia no me enganchó en absoluto. Cojea bastante en la historia en general tanto de los personajes, e incluso se me hizo muy predecible en muchas ocasiones por lo que la expectación me pareció francamente nula.
Fantástica. Me ha encantado. Tan solo lamento que sea tan corta. Habría seguido leyendo la historia de Teo y su venganza doscientas páginas más. Próximamente, reseña en mi web
¿Qué nos queda cuando ya nos lo han quitado todo? ¿Cuando no encontramos motivos para vivir y vemos que la vida ya no nos aporta nada? La venganza. De eso trata precisamente 'Ya no quedan junglas adonde regresar'. La venganza la protagoniza Teo, un hombre viudo y jubilado, más conocido como "el gentleman", que cada jueves contrata los servicios de una prostituta para invitarla a comer y romper su soledad. Ese día es el único de la semana en el que se siente verdaderamente vivo y en el que puede "jugar" con Olga, una amiga más que una prostituta puesto que lo último que desean ambos es mantener una relación sexual, a inventarse vidas paralelas en las que ser felices. El problema surge cuando cuatro abogados violan y matan a Olga después de una noche de borrachera. Entonces al bueno de Teo a sus 74 años no se le ocurre un plan mejor que acabar con todos y cada uno de los que hayan estado relacionados con el asesinato de su amiga. Para disfrutar de esta novela hay que dejar de pensar que el protagonista es un señor de 74 años porque si no estás todo el rato pensando que es imposible todo lo que hace por no ser muy verosímil. ¿Es una flipada del autor? Sí. ¿Se disfruta? También. Sobre todo me ha gustado que los personajes que rodean a Teo son bien interesantes. Me quedo con dos. Por un lado tenemos a la peculiar inspectora que lleva el caso y que carga con el peso de la desaparición de su marido y un alcoholismo nada desdeñable. Por otro lado está Herodes, un sicario contratado para encontrar a Teo y que tiene su particular crisis reflexionando sobre el hecho de que preferiría que su vida montada como tapadera (con pareja e hijo de esta) fuese la real y no la que tiene como asesino a sueldo. Otra cosa que me ha encantado de la novela son sus diálogos y el humor que se gasta el autor durante toda la historia, que no baja el ritmo en ningún momento y está plagada de acción y violencia. Con lo que no estoy de acuerdo es con eso de que huya de los clichés y se aleje de convencionalismos. La idea y su desarrollo no es nada original, pero es tan cruda, sórdida y negra que engancha y funciona de principio a fin. En definitiva, una historia marcada por la vejez, el amor, la soledad y la venganza con mucha violencia y mucha sangre además de unos personajes de lo más excéntricos que son una delicia.
Si hay algo que me encanta de la novela negra es la capacidad de mostrar esa parte mas cruda y real de la sociedad, para que nos demos cuenta que al final debemos intentar ser nosotros mismos para intentar cambiar para bien; ya que es la unica constante que nos queda.
Y si ademas eso le sumamos un entorno conocido, lejos de esos San Franciscos o Miami que tanto abundan en la novela negra convencional. Tenemos que con esa simple tecnica la novela aun consigue empatizar mas contigo, por si acaso los personajes solos no llegan.
Porque que decir que tengo un amor por dos personajes en particular, ese tal abuelo Teo, y Herodes. Teo se nos muestra tanto como se puede en la novela negra como el heroe o mas bien como dije antes como la persona que intenta ser 100% el, para por lo menos cambiar algo. A la vez que Herodes se muestra como esa persona que siendo ella misma, vive en esa cortina de lo socialmente correcto. Y hay es donde la novela te la va jugar mas de una vez, que es lo socialmente correcto y como lo aplicarias en este caso.
Sin duda una obra que apesar de lo que dice no tiene pretensiones de ningun tipo, y si las tiene es las que tu, lector, le quieras hechar. Sin por ello ser mala novela por ello Sino diferente.
Gran trabajo la razon por no recibir una estrella mas, mas que nada es que llevo sin leer novela negra una temporada y no tengo referencias actuales, para hacer una comparacion valida. Pero aun asi muy valida.