He aquí una novela modélica para este tiempo de incertidumbres. «Modélica» por todo lo que nos revela en un tiempo sin revelaciones ya. Pero no impositiva, sino cordial: porque propone diálogo. La novela de un trasterrado (en cierto modo), de alguien que es tanto de un lugar como de otro. Y, no menos importante, la novela (también) de un desclasado. El joven profesor universitario y su padre obrero e hijo y nieto de agricultores. De La Mancha a Cataluña, de la estética del arado a la Estética con mayúsculas. He aquí una novela de amor filial y de amor político. Una novela sobre la lucha de clases cuando ya quedan pocas fuerzas para la lucha, cuando ésta ha sido capitalizada por algunos partidos y reducida a eslóganes. El padre está enfermo y vuelve a su lugar de origen, el hijo está «enfermo» de vida y de pasado, y también de deseo por saber y estar, como cuando era niño. Y se ríe de él mismo aún, y sigue teniendo miedo... pero ha aprendido a tenerlo. Es decir, a soportarlo. En estas páginas no se desdeña el humor ni cuando se habla de la muerte o la locura, pero se hace de manera muy seria. Por fin, un libro que nos hace sonreír en medio de la melancolía sin negar «la posibilidad de la revuelta».
"Los universitarios tenéis una gran capacidad de análisis para detectar los contradicciones del sistema, pero carecéis de una teoría revolucionaria. Os encontráis en una fase de resistencia, no de elaboración, por eso habéis inventado la palabra desobedecer, como sustituto del verbo revolucionar."
Esta es la "descripción del.libro" q aparece en GR :
He aquí una novela modélica para este tiempo de incertidumbres. «Modélica» por todo lo que nos revela en un tiempo sin revelaciones ya. Pero no impositiva, sino cordial: porque propone diálogo. La novela de un trasterrado (en cierto modo), de alguien que es tanto de un lugar como de otro. Y, no menos importante, la novela (también) de un desclasado. El joven profesor universitario y su padre obrero e hijo y nieto de agricultores. De La Mancha a Cataluña, de la estética del arado a la Estética con mayúsculas. He aquí una novela de amor filial y de amor político. Una novela sobre la lucha de clases cuando ya quedan pocas fuerzas para la lucha, cuando ésta ha sido capitalizada por algunos partidos y reducida a eslóganes. El padre está enfermo y vuelve a su lugar de origen, el hijo está «enfermo» de vida y de pasado, y también de deseo por saber y estar, como cuando era niño. Y se ríe de él mismo aún, y sigue teniendo miedo... pero ha aprendido a tenerlo. Es decir, a soportarlo. En estas páginas no se desdeña el humor ni cuando se habla de la muerte o la locura, pero se hace de manera muy seria. Por fin, un libro que nos hace sonreír en medio de la melancolía sin negar «la posibilidad de la revuelta».
La leo y suena de maravilla y habría querido q fuera así pero algo falla y a mi me ha resultado algo farragoso y difícil de seguir en algunos momentos. Excesivas citas literarias y musicales probablemente de culto no digo q no , q a mi se me escapan. Alusiones excesivamente personales q dejan cabos sueltos , q no te enteras...
Releo de nuevo la descripción y pienso , si , todo esto debe de ser lo q quería transmitir el autor .. pero yo no me he enterado