Este libro me conquistó hablándome a través de un árbol de naranja…porque montañera.
En la primera página no entendía nada, pero cuando supe que era la voz del naranjo que se encontraba en el patio de la casa de Lavinia, la protagonista, sentí una cosa muy bonita.
Realmente en el árbol vive el espíritu de Itzá, una guerrera indígena que luchó en la época de la conquista española y que luego, a través del zumo de una de sus naranjas se conecta con Lavinia.
Lavinia es una mujer que busca su libertad, liberarse de su familia, de lo que le impone la sociedad, del pensamiento machista, de las expectativas de sus amigos, de sus compañeros, de su madre…de todos.
Es una arquitecta que acaba de llegar a Faguas (nombre ficticio que usa Belli para referirse a Nicaragua) y se encuentra con una dictadura, un pueblo empobrecido y desatendido por el gobierno, una guerra al interior del país y un círculo social al que pertenece que ni cuenta se da de lo que pasa.
Conoce a Felipe en el trabajo y su romance se ve atravesado por el Movimiento Revolucionando que quería derrocar al General, ya que Felipe pertenecía a él y ella, picada por la inconformidad, por las preguntas que no dejaba de hacerse, por la necesidad de sentirse parte de algo, terminó uniéndose a ellos.
Esta es una novela de emancipación, tiene un buen ritmo y el estilo de la narración permite ahondar en las emociones y los pensamientos de Lavinia lo cual hace que uno conecte mucho con la historia, es una lástima que esta novela siga vigente y me parece lamentable porque eso quiere decir que a pesar de que fue escrito en 1990, muchos países latinoamericanos seguimos con situaciones de pobreza y corrupción gubernamental, enfrascados en luchas de poder y con un pueblo olvidado que tiene que defenderse como puede…no hemos aprendido nada.
Hay ideas expresadas en el libro con las que estoy en desacuerdo, pero no sé cómo mencionarlas sin spoileriar, sin embargo me gustó haberlo leído. La historia de Itzá y Yarince que se entremezcla con la de Lavinia y Felipe, me conmovió mucho.