Eterna Juventud, el jinete mapuche que protagoniza esta aventura, le cuesta creer que haya indios que se diviertan con la guerra. Las batallas lo aburren e incomodan tanto como la sociabilidad agresiva que se despliega en la toldería cuando los indios se abandonan al placer del vino y la chicha. Lo suyo es la recolección de cabecitas parlantes, pequeñas piezas alojadas en cuevas y bosques, o a la orilla de una quebrada, que se alzan como un verdadero regalo del cielo para combatir los males del tedio. ¿Cómo curar el aburrimiento? Esta pregunta atraviesa toda la vida de Eterna Juventud, el sobrino de Cafulcurá que, sin saber cómo ni por qué, es designado por la tribu para ordenar los problemas de mayor a menor. Sí, por más que lo critiquen a sus espaldas por pasarse el día en las cavernas rebuscando objetos inútiles en lugar de dedicarse a los viriles pasatiempos de la equitación, la caza y el ocio, le reconocen una capacidad especial para resolver conflictos. Incluso Cafulcurá recurrirá a él al momento de emprender la aventura imperial que lo llevará a las pampas argentinas y a un contacto más cercano, y decididamente más conflictivo, con el hombre blanco. Hueders publica en Chile la nueva novela de César Aira. César Aira nació en Coronel Pringles, Argentina, en 1949. Su obra se compone de más de 80 novelas, entre las que destacan Ema, la cautiva (1981), La liebre (1991), El llanto (1992), Cómo me hice monja (1993), Los misterios de Rosario (1994), Un episodio en la vida del pintor viajero (2000), La vida nueva (2007) y Actos de caridad (2014). También es autor de Diccionario de autores latinoamericanos (2001) y de los ensayos Copi (1991), Alejandra Pizarnik (1998), Las tres fechas (2001) y Edward Lear (2004). El 2016 recibió el Premio Iberoamericano de Narrativa Manuel Rojas.
César Aira was born in Coronel Pringles, Argentina in 1949, and has lived in Buenos Aires since 1967. He taught at the University of Buenos Aires (about Copi and Rimbaud) and at the University of Rosario (Constructivism and Mallarmé), and has translated and edited books from France, England, Italy, Brazil, Spain, Mexico, and Venezuela. Perhaps one of the most prolific writers in Argentina, and certainly one of the most talked about in Latin America, Aira has published more than eighty books to date in Argentina, Mexico, Colombia, Venezuela, Chile, and Spain, which have been translated for France, Great Britain, Italy, Brazil, Portugal, Greece, Austria, Romania, Russia, and now the United States. One novel, La prueba, has been made into a feature film, and How I Became a Nun was chosen as one of Argentina’s ten best books. Besides essays and novels Aira writes regularly for the Spanish newspaper El País. In 1996 he received a Guggenheim scholarship, in 2002 he was short listed for the Rómulo Gallegos prize, and has been shortlisted for the Man Booker International Prize.
Esta novela ahonda en cuestiones filosóficas con una economía inmensa, tomando como punto de partida a un par de protagonistas, un par de indios mapuches: Eterna Juventud, sobrino del cacique y otro protagonista, Cafulcurá, este libro de Aira se consolida como un breve abismo, un aleph, el cual contempla al universo desde sus páginas.
Por mucho, este se ha convertido en mi segundo libro preferido de Aira, el otro es Continuación de ideas diversas, por su capacidad abarcadora, no solo del aspecto literario dentro del libro, sino porque encierra lo mejor de Aira en una anécdota en apariencia nimia, mínima, insignificante; Aira logra contener una parábola del mundo primigenio, que además, encuentra su símil en la modernidad que nos rodea.
La filosofía como tema universal, encuentra en la breve historia de Eterna Juventud y su pueblo, una horma precisa donde habitar, un espacio exacto que encierra solo lo necesario y que logra un alcance gigantesco al momento de realizar preguntas y esbozar respuestas:
“Ya bastante había de efímero en la vida y el mundo para encima producir fugacidades artificiales e innecesarias”. (p. 13)
Y yo leo nuestro mundo actual, sobrecargado de información y de medios masivos e invasivos de comunicación; medios que no siempre reflejan lo efímero de la vida, sino que por el contrario parecieran ocultarlo, crear espejismos o juegos de espejos que nos devuelven un reflejo duplicado, triplicado, multiplicado de manera vana e insulsa e inservible.
Eterna Juventud es un pensador, un filósofo, un buscador de cabecitas parlantes, escena con la cual me familiaricé en mis idas a librerías, esas incansables búsquedas de libros de arena, de textos que encierran la explicación a la razón de ser del hombre que puede ser un número o una imagen o una página en blanco: una ausencia.
Platicando con Jorge sobre mis lecturas de Aira, hablaba de que lo más transgresor de este escritor es precisamente esa propuesta un tanto tradicional en sus novelas, linealidad, tramas sencillas, aparentemente naturalistas; cuando, en realidad, son bombas, son expresiones de arte contemporáneo hechas texto, y literatura.
Eterna Juventud, el personaje principal, es como Gael García interpretando a cualquier peñi, en resumen: poco creíble. De todas formas, lo que más me gustó es el rollo que tiene Aira con el lenguaje, por ejemplo: "Qué tristeza, pensaba Eterna Juventud, la de una palabra que ha perdido la cosa a la que nombraba, y queda a merced del capricho discursivo, de la verbosidad y la metáfora descendente. "
«De caverna en caverna, con lluvia o con sol, buscaba sueños, y los sueños eran la única prueba de realidad que necesitaba. La realidad estaba sujeta a lo que pensaran de ella, a pesar de la infinita multiplicación de los objetos».
Me costó un montón leer este libro. No encontré que fuera malo, pero no lograba atraparme. Lo terminé porque era corto y me daba pena dejarlo botado. Al final igual me gustó, pero me demoré demasiado en leerlo y se me olvidaban cosas.
Una vez más Aira desata la imaginación del lector de forma espléndida, esta vez con una historia mapuche, un cacique nihilista y un joven que se pregunta por los intervalos del tiempo. Me gusta mucho el tema de la filosofía no escrita, nunca es certera porque está en la memoria.