A través de una biografía con toques ficticios narrada en segunda persona, Echavarren nos relata en esta obra la vida de Jim Morrison, vocalista de la banda The Doors, desde su infancia hasta su muerte en Francia a causa de una sobredosis, con particular énfasis en su aspecto rebelde, su incansable búsqueda por experiencias extremas y su exploración de su estética andrógina. Aunque el lenguaje de Echavarren es impecable y fluye sin esfuerzo, por momentos de forma poética, por momentos bastante descriptiva, en lo personal no logré engancharme con la historia ni algunas de sus decisiones narrativas. Entiendo que la obra desdibuja muchos eventos reales, pero cuando capítulo tras capítulo tienes al protagonista emborrachándose, o entrando en peleas absurdas, o buscando sexo anónimo estilizado, cualquier historia termina volviéndose repetitiva. Y la narración en segunda persona, aunque entiendo el efecto que el autor quería que genere, no me terminó de convencer.