Me ha sorprendido nada gratamente cómo ha ido bajando la puntuación del libro a medida que lo leía, hasta el punto de que las 3 estrellas incluso me parecen excesivas. Empezando por lo bueno, que le hace ganárselas, cabría decir que la primera mitad del libro es poco menos que impecable (a ver, hay peros, pero el conjunto es muy sólido, aunque a veces peca de explicar las cosas dando por sentado un conocimiento biológico previo que no tiene por qué existir en el lector). Mulet hace un retrato magnífico de la historia de la alimentación, de las tecnologías OGM, su utilidad... Lo que viene siendo el núcleo científico duro, que resulta de lo más didáctico y despeja cualquier gran duda que pueda tener el lector sobre transgénicos. Pocas quejas. El problema viene después.
La segunda parte es una suerte de (necesaria) respuesta al conjunto de críticas a los transgénicos. Y, de hecho, comparto básicamente la opinión de Mulet, y desmonta el argumentario anti-transgénicos sin muchos problemas, con datos y argumentos sólidos. Lo que sucede es que, por una parte, cuando deja atrás el debate científico (bueno, "debate", que realmente no es tal) para entrar a valorar las cuestiones éticas o sociales, lo hace con un simplismo y una prepotencia que denigra bastante el debate. No se corta a la hora de, por ejemplo, soltar una pregunta con retranca sobre si "China sigue siendo comunista" (como manera velada de llamar incongruentes a grupos anticapitalistas anti-OGM... Señor Mulet, que China tiene un modelo de capitalismo de Estado lo sabe cualquiera que no trabaje en ABC desde hace 40 años), o de afirmar que un monopolio en la informática o los refrescos de cola es perfectamente equiparable con un imaginado monopolio sobre la agricultura (o sea, que es lo mismo que los alimentos básicos estén en manos de una multinacional que que lo estén los productos de lujo. Porque patatas doradas). No es ya que sean argumentos, como digo, simplistas, sino que Mulet los plantea con una actitud de superioridad moral y un egocentrismo un tanto insoportable, que incluso a quien está a menudo de acuerdo con él, como es mi caso, tira para atrás.
Eso por no hablar de su cansinez con el tema de las ONGs y el ecologismo. Que es comprensible que les dedique tiempo, dado que son la principal voz anti-OGM, igual que es comprensible que les tenga tirria (dado el daño personal y profesional que han buscado y buscan hacerle), pero es tremendamente excesiva la atención que se les da. No, no necesito páginas y más páginas en un libro sobre transgénicos dedicadas a hablar de la financiación de las ONGs. Primero, porque se puede ventilar el tema en mucho menos espacio; segundo, porque no he venido a leer sobre ello; y tercero, porque es un argumento ad hominem de manual que está muy fuera de lugar en un debate serio. Si sumamos ciertos momentos en los que roza, o entra de pleno, en la banalización del terrorismo hablando de ciertos actos vandálicos, pues ya tal (pero que a ver, el FBI también lo hace, no es cuestión de ponernos quisquillosos).
Lo peor no son, realmente, todos estos detalles, que obviamente ya per se disminuyen el valor de la lectura. No, lo peor es que a Mulet no le preocupan; digo más, a Mulet le importan tres cojones. En más de una ocasión, en entrevistas, blogs, Twitter, o demás, le han preguntado de manera muy educada si no cree que debería cuidar un poco el tono y la actitud cuando hace divulgación. ¿Su respuesta? Decir de forma más o menos chulesca o graciosilla que como él no tiene que vivir de la divulgación, pues que se la vienen sudando las formas y el tono, que hace lo que le sale de los cojones. Una actitud muy madura, propia de alguien con una voz científica de relevancia social y al que le importa que la divulgación de la ciencia tenga un buen nombre, desde luego que sí.
Supongo que, a pesar de todo, recomendaría su lectura, porque ofrece un punto de vista bastante completo y enriquecedor sobre el debate de los transgénicos. Pero lo que no recomendaría en absoluto es su compra. Hey, si para Mulet esto no es más que un hobby y el crear una divulgación seria y de nivel no es importante, qué más le dará no ganar dinero con ella, ¿no?