I upravo sada, dok se vi bacate na čitanje ovih riječi, na svijetu se čine milijuni preljuba na najobičnijim mjestima koja se mogu zamisliti, ali i na najneuobičajenijim. Postoje poslijepodnevni i jutarnji preljubnici, noćni i ranojutarnji, tjedni i vikend-preljubnici. Mjesta na kojima se događa nevjera također su najrazličitija, od stanova s mirisom na luk do trećerazrednih hotela, pa od podruma, automobila, sobičaka za fotokopirne aparate do dvoraca. I svako od ovih mjesta je poput mjehura u čijoj unutrašnjosti plutaju dvije osobe koje će nekoliko sati uspjeti pobjeći od zadanosti prostora i vremena. Preljubnici vode ljubav, razgovaraju, svađaju se ili plaču unutar nepropusne pregrade u koju iz vanjskoga svijeta prodire jedino kisik».
U Pričama o izgubljenim preljubnicima, suvremeni španjolski autor Millas pokazuje svoj talent pripovjedača varirajući staru, a vječito svježu temu preljuba. Junaka priča ima svakojakih: od onih koji pobrkaju suprugu s ljubavnicom, onih koji se zadovoljavaju samo maštanjem bez hrabrosti za stvarni čin, pa do onih koji su preljub pretvorili u pravu rutinu.
Juan José Millás is a Spanish writer and winner of the 1990 Premio Nadal. He was born in Valencia and has spent most of his life in Madrid where he studied Philosophy and Literature at the Universidad Complutense.
His first novel was influenced by Julio Cortázar and consequently shows the influence of the then-prevalent literary experimentalism, as well as the uncertainty of a fledgling author. Although very original, his second book, Cerbero son las sombras (1975), obtained the Premio Sésamo and received a positive critical response.
Thanks to an enthusiastic member of the judges panel for the Premio Sésamo, Juan García Hortelano, he was able to publish Visión del ahogado (1977) and El jardín vacío (The empty garden) (1981) with the prestigious publisher Alfaguara. But his most popular novel was Papel mojado (1983), an assignment for a publisher of young adult literature that was a commercial success and continues to sell well. Simultaneously, he began to publish articles in the Spanish press with great success, so he left the employment of the Iberian press and now makes a living as a journalist and author.
In his numerous works, which are mostly psychological and introspective, any daily fact can become a fantastic event. He created his own personal literary genre, the articuento, in which an everyday story is transformed into a fantasy that allows the reader to see reality more critically. His weekly columns in El País have generated a great number of followers who appreciate the subtlety and originality of his point of view in dealing with current events, as well as his commitment to social justice and the quality of his writing. On the program La Ventana, on the channel Ser, he has a time slot (Fridays at 4:00) in which he encourages viewers to send short accounts about words from the dictionary. Currently, he is constructing a glossary, within which these accounts have a large role. His works have been translated into 23 languages, among them: English, French, German, Portuguese, Italian, Swedish, Danish, Norwegian, and Dutch. In his 2006 novel, titled Laura y Julio, we find his principal obsessions expressed: the problem of identity, symmetry, other inhabitable spaces within our space, love, fidelity, and jealousy.
Cuentos magníficamente escritos, y a la vez divertidísimos la mayoría, con un título perfectamente adecuado al perfil de sus protagonistas: desorientados.
"Resultaba muy fàcil llevar una vida secreta, sobretodo teniendo una hermana gemela; de hecho él llevaba tres o cuatro vidas secretas, pese a ser hijo único".
És un llibre de 27 contes molt breus, que tracta l'adulteti amb una ironia molt fina, i es planteja la felicitat de les persones implicades en les diferents relacions exposades: l'home que s'obsessiona pel marit de la seva amant, el "jadeador" professional, l'home que descobreix que realment és el deixat, tot i que ell és qui ha abandonat la dona...
«Es verdad que esa otra mujer era mi ex, la forense, que me había abandonado a su vez cuando descubrió lo nuestro, y que luego volvió, aunque en calidad de amante. Una amante estupenda, por cierto: en los últimos tiempos del matrimonio, no sé por qué, había dejado de contarme las autopsias, pero ahora, mientras tú visitabas las cárceles para atender a tus clientes, me hacía unas anatomías patológicas enloquecedoras. Recuerdo que andaba todo el día con una excitación sexual insoportable y era por esto, porque me explicaba las partes del cuerpo de un modo tan provocador que me volvía loco. Tú también me excitabas con las historias de tus presos, entiéndeme, pero en aquella época la descripción de un paquete intestinal o de una masa encefálica me parecía más sujerente que la de una operación de blanqueo de dinero o un atraco. Ya sabes que el sexo es muy caprichoso».
¡Están padrísimos! ¿Cómo es posible que leer cuentos sobre personas que le ponen el cuerno a sus parejas pueda gustarme tanto?
Les tengo que confesar que leer el cinismo y la hipocresía de estás pobres almas libres, a quiénes sus mujeres les arruinaron el matrimonio y sus vidas en el momento en el que descubrieron el engaño, pobrecitos, y los dejaron fue muy muy muy liberador. Cada párrafo lo llene de notas diciéndoles hasta de lo que se iban a morir, que se merecían eso y mas y no me quedé con nada. Toda la vergüenza, terror, coraje, desilusión, ira y cualquier otra cosa que me hicieran sentir las dejé entre sus líneas.
Lo mejor es el prólogo, dónde Juan José Millas nos introduce a los adúlteros como si estuviéramos viendo un documental de Animal Planet, con cuidadito, quedito, para no asustarlos.
Simpatična zbirka kratkih priča koje tematiziraju mnoga lica preljuba, a zajedničko im je mentalno stanje protagonista, izgubljenost. Izgubili su se ljudi u svome životu pa se pokušavaju vratiti sebi, a što to točno jest, nije uhvatljivo. Svatko ima drugačije rane i opsesivne misli te doživljaj svijeta i nutrine. Kao da su svi opisani muskarci malo i neurotični. :) Žene nisu glavni likovi ovih priča, one su drugo uz koje subjekti grade lažnu svakodnevicu u pokušaju savladavanja inercije života, no ti se protagonisti uvijek dovedu do trenutka prepoznavanja supruge kao prave osobe, a ne objekta, i to im stisne dušu pa redom odustaju od početne premise i samog preljuba. Tj. bolje je reći da im prisjedne.
Compilación de cuentos muy cortos sobre variaciones de la temática del adulterio. Se lee muy fácilmente, los personajes son cariñosos e incluso sentí compasión por la mayoría de ellos. Lo que me llama la atención es que el punto de vista del adulterio siempre sea emitido desde el hombre, una pena no haber mezclado un poco más las miradas. Pero en general me encantó !
Jak už to tak bývá u povídkových knížek, některé povídky zaujmou víc, některé méně... Ale celkově bych řekla, že spíš bylo víc těch, co mě zaujaly. Přesto knížku řadím k těm, které jsou o tom, že si prostě užiju ponoření do příběhu v tom okamžiku a za měsíc si na žádnou povídku už nevzpomenu.
Millas reivindica el género del cuento. Lo hace con tanta gracia y sin pretensiones que termina siendo como un amigo que cuenta buenas historias. Acá hay cuentos extraños, simpáticos y algunos fantásticos que hablan de la búsqueda de algo que a veces se parece al amor 4.3
me han resultado más curiosos de los que me esperaba, algunos son incluso cómicos pensaba que era más ficción. también te digo, algunos me habría molao que fueran más largos porque algunas historias tienen mucha chicha
Книжка рассказов об изменах и неверных супругах. Сложно писать об этом, избегая пошлостей и общих мест, но Мильясу это удалось. Остроумно, трогательно, симпатично.
Las siguientes notas fueron tomadas de esta colección de cuentos: • Una de las características del adúltero es que siempre está con los pies en un sitio y la cabeza en otro. Podríamos decir que se trata de una persona con problemas de concentración, aunque paradójicamente debe ser muy cuidadoso para no dejar pruebas. Y no suele dejarlas. • No hay estadísticas fiables sobre el número de adulterios que se cometen en el mundo cada hora, cada minuto, cada segundo, pero son tantos que casi estamos a punto de afirmar que la base del matrimonio es el adulterio. • Le excitaba el instante en que ella se llevaba las manos a la espalda para liberar el sujetador: había en ese gesto un exceso retórico para el que el cuerpo no estaba debidamente articulado. • Él se decidió a poner en marcha la mecánica, ya que la química parecía fuera de servicio, y logró para salir del paso una erección que no satisfizo a ninguno de los dos. • Nunca he estado de acuerdo en que los hijos lleven los nombres de sus padres: me parece que es un modo excesivo de determinarles, cuando no de dificultarles la adquisición de una identidad separada de la nuestra. • Aunque llevaba años practicando el adulterio con una entrega religiosa, no había dado hasta el momento con ninguna respuesta fundamental para su vida. • Hace años estaba convencido de que la observación atenta de las nalgas de mis amantes acabaría por revelarme el secreto de los movimientos de la bóveda celeste y de este modo sería capaz de concebir el universo. • Me he acostado con muchas mujeres, no por maldad, sino por ese afán de búsqueda, pero el universo, al cabo de los años, continúa resultando inconcebible para mi inteligencia. • Creo que ya no tengo vocación de adúltero. Una vez leí la historia de un sacerdote que dejó de creer en Dios y continuó ejerciendo, como si no fuera necesaria una cosa para la otra. Pero cuando se pierde la fe en el adulterio es imposible continuar practicándolo. • Pensó que el movimiento de terror que le habían producido se debía al hecho de ver a su marido convertido en otro, porque hasta entonces, para ella, había sido un hombre bueno, enamorado, trabajador y delicado. La imagen de las fotografías, sin embargo, mostraban a un tipo libertino, de mirada húmeda y sonrisa desencajada. ¿Sería posible que ambas personalidades convivieran bajo la misma piel? • Le gustaba que las mujeres a las que contrataba fingieran que le amaban como aman las esposas normales, un poco deterioradas ya por los años y las horas pasadas frente al televisor. • —Mira, Luz, esta patata tiene bichos. —Pero ¿por qué me llamas Luz? —Porque eres la luz de mi vida, ¿no? Ella sabía perfectamente que no era la luz de su vida, ni de su muerte, que no era ninguna luz, en fin, pero prefirió callarse para no perturbar la paz conyugal. • Esto es lo que suele decirse cuando alguien muere, que quién lo iba a imaginar, como si fuera el primer difunto de la historia. Pero se mueren todos, nos morimos todos, aunque cada muerto parezca el primero. • En las primeras ceremonias fúnebres a las que uno asiste se sitúa en el último banco, y sale incluso a fumar un cigarrillo si la cosa se alarga demasiado. Pero a medida que los años transcurren vamos avanzando banco a banco en dirección al muerto hasta ocupar su sitio. • El mundo era unas veces sofocante, por estrecho, y otras veces confuso, por ancho. • El adúltero, después de calcular lo que se gastaba al mes en hoteles, decidió alquilar un apartamento amueblado dos calles más arriba de la vivienda familiar para tenerlo todo cerca. • Querida Julia, Es verdad, soy un adúltero, qué le vamos a hacer, pero lo soy a la manera en que otros son cojos o miopes, es decir, como algo que escapa de mi control. Lo siento. Quizá no lo creas, pero si hubiera una medicina o un tratamiento que curara esa cosa, me sometería a él con gusto. El adulterio, aunque da muchas satisfacciones, a la larga resulta agotador porque te obliga a vivir en un estado de vigilancia permanente. • Me quedé un rato pensativo. Desde pequeño, siempre había deseado jadear por teléfono, pero mis padres decían que era una cosa de enfermos mentales. Me he perdido lo mejor de la vida por escrúpulos morales, o por prejuicios culturales, no sé. • Nunca acierto, sobre todo cuando imito a los demás para ponerme al día. • Al fin y al cabo, me decía, estas cosas no se eligen; el enamoramiento se nos impone como algo en lo que nuestra capacidad de decisión queda anulada, como si nos enamoráramos para otro. • en la serenidad y en la razón anida la locura con más frecuencia que en el desvarío. • sea, que quien tenía un amante de verdad eras tú y, no sé cómo, aunque de un modo sutil, me transmitiste la necesidad de que te abandonara y yo busqué la excusa de querer a otra para dejar que fueras feliz sin remordimientos. • Parece increíble pero sé que fue así, y por eso aquel remordimiento del que me hice cargo sin pertenecerme se ha transformado a lo largo de este tiempo en un odio ciego, sin salida, del que espero que te llegue algo a través de esta carta. O sea, que te mueras. • Vicente Holgado coincidió al entrar en un prostíbulo de la calle de Diego de León con un cuñado suyo que salía en ese momento, e hizo como que iba al dentista. —Me está matando esta muela —dijo—. A ver si me la quitan de una vez. ¿Y a ti qué te pasa? • Resultaba muy fácil llevar una vida secreta, sobre todo teniendo una hermana gemela; de hecho, él llevaba tres o cuatro vidas secretas, pese a ser hijo único. • Usted tiene que oír aquí de todo, ¿no? —le pregunté al taxista. —De todo, sí, pero pedazos de todo nada más. Al principio, llevaba una libreta y apuntaba las frases con la idea de que en su día podrían tener algún valor, pero son restos, ya le digo. Lo mismo que encontraría usted en un cubo de basura. Las frases que se pronuncian en el taxi son como mondas de naranjas. No sirven para nada. • Recuérdame dentro de un rato que llame a mi mujer desde Barcelona. Teóricamente tenía que coger el puente aéreo de las 8.30. ¿Y tu marido? —Se ha ido a Barcelona también. A lo mejor os encontráis en el avión, je, je. • Había desayunado antes de abandonar su casa, pero volvió a hacerlo con la adúltera, pues a los dos les gustaba este rito matinal con el que forjaban la ilusión de haber dormido juntos.