En apenas un día y poco más he terminado esta historia.
La verdad es que me han gustado mucho sus personajes, no solo Vega y Simon, sino también los secundarios, especialmente Robert y el abuelo, que son adorables.
La historia de amor se va cociendo poco a poco, aunque es cierto que desde el primer momento hay una atracción mutua fuerte entre ambos personajes principales.
Ni Vega ni Simon esperaban encontrar nada que los obligara a quedarse en aquel pueblito, sin embargo la vida es así de caprichosa y sus destinos se verán entremezclados, cosa que los empujará a tomar decisiones importantes.
Ella debe aprender a vivir con ciertos errores cometidos por su madre. De hecho, entendí perfectamente el resentimiento que sentía Vega hacia esta mujer. Y Simon, por su parte, tiene un pasado que me causó bastante tristeza. La autora describe muy bien el sentimiento de culpa con el que vive el protagonista. Estuve deseando durante toda la lectura que Simon pudiera liberarse de ese gran peso que llevaba a las espaldas. Es un hecho muy triste y que marca la vida de cualquiera.
Pero también tiene diálogos divertidos, momentos graciosos entre la pareja o interactuando con otros personajes.
Hay algunas frases que las he marcado porque me han gustado mucho:
"No puedes pedirme que te bese, dejarme que te toque y pedirme que deje de desear sentirte"
La historia en general es muy bonita, y tanto el desarrollo en la trama como el tiempo están muy bien llevados. Quizás mi pero es que he percibido un exceso de signos de puntuación y alguna que otra falta, algo que ha hecho que tuviera que releer más de una vez algo concreto. Comas, puntos y demás signos en lugares que no correspondían y que cambiaban el significado de la frase e incluso el contexto. No soy yo una experta ni nada de eso pero sí me han dificultado un poco la lectura, aunque no me han impedido disfrutarla.
Es una historia de amor tierna y dulce, ha sido bonito ver como van dando color a esos aspectos grises de sus vidas, apoyándose y amándose ☆☆☆☆