En la precordillera venezolana vive una de las figuras artísticas más singulares del continente. Reconocida tallista y sanadora. necrófila y performancera. vidente y educadora. en Rafaela Baroni se conjuga la religiosidad popular con la tradición pictórica de vírgenes y santos. y como ocurre con los grandes artistas. su personalidad parece demasiado simple si se tienen en cuenta los resultados complejos de su actividad.Baroni: un viaje es un relato cuyo objeto resulta a primera vista impreciso: por momentos es la artista. o el arte en general. o Venezuela. o las mismas ideas o asociaciones del texto. El tono novelesco se combina sugestivamente con el ensayo. las descripciones asumen una faceta caprichosa y el testimonio alcanza un matiz elegíaco.Como en cada libro de Sergio Chejfec. el pensamiento representado ocupa un lugar central en el desarrollo de la escritura. Y una vez más. sus dudas y disquisiciones. unidas a los seres limítrofes que elige exhibir. son la marca de una literatura muy personal.
Sergio Chejfec is an Argentine Jewish writer. He was born in Buenos Aires in 1956. From 1990 to 2005 he lived in Venezuela, where he published Nueva sociedad, a journal of politics, culture and the social sciences. He currently lives in New York City and teaches in the Creative Writing program in Spanish at New York University.
Chejfec has written novels, essays and a poetry collection. His works include Lenta biografía (1990), Los planetas (1999), Boca de lobo (2000), Los incompletos (2004), Baroni: un viaje (2007), Mis dos mundos (2008), and La experiencia dramática (2012). He has been compared to Juan José Saer, which he finds flattering but not accurate. His novels usually feature a slow-paced narration that interweaves a minimal plot with reflection. Memory, political violence, and Jewish-Argentine culture and history are some of the recurring themes in his work.
Lo primero que leo de Chejfec, no podía resonar más con ese páramo trujillano, sus poblados ascendentes y solitarios, sus personas calladas, reflexivas, todo orbitando alrededor de la mítica escultora, Rafaela Baroni.
Me gustó la ligereza de sus reflexiones, la distensión entre la historia personal de Baroni, su oficio y lo que piensa un extranjero que interroga con ojos de curiosidad todo lo que le rodea.
Sorprende la aparición de ciertos autores venezolanos, otro paréntesis, entre tantos otros, que ayuda a dibujar un croquis de ese país que ya no es.
Sí, no es una novela, es un viaje para saber por qué el tiempo se puede tallar de tantas formas: relatos o figuras religiosas.
My conversations with others were becoming more and more infrequent, in a rapid and apparently uncheckable decline. I found nothing to say, hardly ever, and what I heard always seemed insufficient to me. On the one hand, my experience was increasingly limited, I devoted ever longer periods just to thinking, to scattered, free floating lucubrations that were remote from any aim or focus; and on the other hand, I realized that every day I was more indecisive in my assertions, so much so that I made distorted, untenable or downright unconvincing comments, and anyhow that didn't matter to me because I thought that the truth - whatever this was - as pertaining to me would be found in the depths (not inner depths, something I obviously couldn't believe in and that perhaps no longer existed, but rather, in the depth of things, that is, in the punitive ultimate meaning of my words.) I was ruminating on these ideas among those dark roads, noticing how mute, blackened nature was in harmony with my thoughts and provided a backdrop for them. I imagined that those valleys with their hidden population were the only territory in the world I was fated to live in; that I spoke with the intention of making myself heard, but in a displaced language, neither incorrect nor foreign, only distorted by the conditions of the milieu, as if my voice were broadcasting at a supernatural frequency; thus not only language separated me from everything, also spatial coordinates, the ever more restricted physical world, etc. At my age, I thought in the midst of the dark mountain, at my age I'm whining like a lonely little boy, etc.
"Baroni, un viaje", de Sergio Chejfec, arranca de manera un tanto fría y morosa, para ir remontando, poco a poco, hasta desembocar en una obra realmente entrañable. A través de la relación entre el narrador y las singulares creaciones de la artista Rafaela Baroni se generan una serie de reflexiones, extravíos y ensoñaciones sobre el indivisible contrapunto entre el arte y la vida, el hombre y su entorno y "lo perdurable y lo provisorio". En esta novela, que asimila sin complejos un sinfín de géneros (crónica de viajes, ensayos sobre arte y poesía, etc), asistimos a una larga disertación sobre los escurridizos vericuetos de la creación y las no menos complejas relaciones con la mirada del otro (el espectador) . No dejen de leerla.
Me habían recomendado a este tipo. Y un par de veces escuché que lo nombraban como el más interesante escritor argentino contemporaneo. Elegí este libro de los muchos disponibles porque también tenía muy buenas críticas. El tipo quizás escribe bien (no sé, no estoy seguro), pero a mí el libro me aburrió. No hay historia, es decir: no pasa nada en esas 181 hojas. Ideas, reflexiones, pensamientos, pero nada más. No sé, quizás sea yo, pero no le encontré la gracia.
The Baroni of the title is Rafaela Baroni (born 1935), a popular (and very real) Venezuelan self-taught sculptress. She is also a seer who has experienced miracles and had several remarkable episodes of catalepsy. Key portions of Chejfec’s book deal with two wooden sculptures that he has acquired from Baroni: El Santo Médico and Mujer Crucificada. It is the subtitle of Chejfec’s book that is key to what most interests me. Much of Baroni: A Journey, of course, is about the artist, her family, the strange occurrences in her life, her home, studio, and garden, and her art. But Chejfec’s pilgrimage to the residence and studio of a fellow artist is also a deeply personal, almost private inner journey that Chejfec admits he barely understands himself.
Baroni, originally published in Spanish in 2010, is the most recent of Chejfec’s books to be translated into English, and it indicates a progression towards autobiography. The reason for this is, I believe, what appears to be an increasing sense of pessimism. In Baroni, Chejfec repeatedly sets out full of optimism to try to understand the universe and his place in it, only to conclude with a growing sense of despair that the universe operates randomly and without purpose. And yet, in almost Sisyphean fashion, Chejfec, the man who says he always wants to remain “on the side of the unresolved,” cannot stop himself from trying to understand what makes this universe tick.
Baroni is not my favorite book by Chejfec (that would be The Dark, 2013), but that is because I was not all that much interested in the life of the folk artist, Baroni. Nevertheless, there are some profound sections in the book as Chejfec tries to deal with the perplexing topic of existence. There is a longer version of my review at my blog
Es probable que cuando tenga mi clase sobre este autor a lo mejor le agarre más entendimiento, pero así de primeras este libro apenas me entra. Baroni: Un viaje es una novela que comienza desde la reflexión generada por las figuras talladas en madera que repletan el espacio de enunciación del narrador. Tanto es así que termina narrándonos pasajes y pensamientos de la vida de la responsable de los tallados, Baroni.
Pero realmente lo que se nota es una novela donde los sujetos son las obras de arte en sí. Lo que realmente deja este libro es mucho sobre la relación dialéctica de dos cosas: el arte y el entorno que lo rodea. Mi problema quizás es que en nexo narrativo es el artista, y me termina por perder ahí. Quizás por hastío, spleen o por maña personal, pero hay un límite que fue cruzado por los escritores de inicios del siglo cuando decidieron hacer tanta literatura sobre "artistas".
Me costó entrar a la novela, que no le niego muy buenos momentos, pero debido a su naturaleza no me enganchó. Lamentablemente, su mensaje real queda soterrado en las reflexiones y la comprensión. A esta última por poco interés (de parte de ambos), no logré llegar.
No sé en qué momento terminó este libro en mi biblioteca, tal vez fue una recomendación que me dieron al estar comprando algunos libros de escritores latinoamericanos, y ahí terminó, sin clasificación, pero como pendiente.
Y eso fue lo increíble, porque venía sin ningún tipo de objetividad y terminé totalmente sorprendido con el autor. Esta es una de las obras más introspectivas que me he leído, la manera en como Sergio describe las cosas te hace sumergir, perder y encontrarte y todo eso en bucle mientras intentas comprender hacia donde te lleva.
Lo curioso es eso, esto es real, una crónica en primera persona de lo que para él se supone es el arte y lo que conlleva entregarse a él, y quien mejor que Rafaela Baroni para ahondar en esa tesis.
Fue un regalo de una persona querida y lo leí por ello, pero a parte de la persona protagonista del libro, Baroni, de la que me enamoré, se narra desde la primera persona del autor y esa comunicación me pareció soporífera, me costaba mucho centrarme en su viaje porque se perdía en matices que no venían al caso de la vida de Baroni.
Reconocida tallista y sanadora, necr�fila y performancera, vidente y educadora, la personalidad de Rafaela Baroni, como ocurre con los grandes artistas, parece demasiado simple si se tienen en cuenta los resultados complejos de su actividad. Baroni: un viaje es un relato cuyo objeto resulta a primera vista impreciso: por momentos es la artista, o el arte en general, o Venezuela, o las mismas ideas o asociaciones del texto. El tono novelesco se combina sugestivamente con el ensayo, las descripciones asumen una faceta caprichosa y el testimonio alcanza un matiz eleg�aco. Como en cada libro de Sergio Chejfec, el pensamiento representado ocupa un lugar central en el desarrollo de la escritura. Y una vez m�s, sus dudas y disquisiciones, unidas a los seres lim�trofes que elige exhibir, son la marca de una literatura muy personal.