2.5*
Me da pena darle una puntuación tan baja porque la verdad es que el argumento no es malo, a pesar de que a veces se acerca más a la fantasía que a la historia.
Nos encontramos en la Occitania del siglo XIII y seguimos a Bruna y sus dos caballeros en la búsqueda de unos documentos secretos robados que tienen alguna relación con ella y de los que se dice que pueden destruir a la Iglesia Católica y hacer estallar innumerables guerras de poder.
Es entretenido y, aunque en ocasiones se hace quizá un poco repetitivo, la lectura resulta amena gracias a los capítulos cortos y a la variedad de puntos de vista sobre sus aventuras. Además, los personajes secundarios me han convencido.
No obstante, no he disfrutado de la lectura tanto como esperaba por culpa de los tres personajes protagonistas y la relación entre ellos:
- Bruna "el que la sigue la consigue" de Béziers: egoísta y pesada. No puedo entender cómo, después de todo por lo que ha tenido que pasar, puede seguir siendo tan tremendamente simple e infantil.
- Guillermo "el iluminado" de Montmorency: a raíz de su iluminación y enamoramiento, este chico pierde toda la personalidad que podía tener. Otro pesado.
- Hugo "trastorno de personalidad múltiple" de Mataplana: a este es que ni le veías venir. Dependiendo del capítulo parecía una persona u otra. Según avanza la trama, vas descubriendo, como de la nada, cosas sobre él que debían servir para dar un poco de giro al argumento, pero no es convincente.
(Por cierto, son los tres unos lloricas, no he visto libro en que tanta gente acabe en llanto tantas veces.)
El romance me ha parecido muy poco creíble y muy mal llevado. Me cabreaban, y mucho, las listas de pros y contras que se montaba Bruna en la cabeza sobre cada uno de los caballeros. Eso de "por el interés te quiero Andrés" le viene a la chica que ni pintado. Además, la resolución de este triángulo amoroso ha sido especialmente obvia; claro que conociendo a Bruna, era la única posible.
Por último, es cierto que tampoco me ha gustado mucho la redacción del autor. Pero es algo que hubiera podido pasar, si no hubiera sido por todo lo demás.