Las sombras se tornan inquietantemente negras, cuando las mujeres dominan y los hombres resultan sometidos.
En el frío invierno madrileño, una mujer abandona el apartamento en el que acaba de asesinar a un poderoso hombre de negocios en el transcurso de una sesión de sadomasoquismo extremo. Leo, un prometedor y joven arquitecto; Claudia, una bella y experta dominatrix y la inspectora y psicóloga Carracedo, de la Unidad Central de Inteligencia Criminal, se verán envueltos en una vertiginosa trama de asesinatos, látex, lujuria y zapatos de tacón que sacará a la luz los más profundos y ocultos secretos de los protagonistas. En su nueva novela, Elisa Beni nos arrastra en un palpitante thriller coral en el que comprobaremos cómo la aparente inversión de los términos tradicionales de poder no es sino una vuelta de tuerca diabólica en la que el sometido fuerza al dominante a entrar en su espiral de exceso y transgresión. ¿Disuelve el sexo los límites de la conciencia?
Thriller sexual, empresarial y piscológico. Salvando la rareza de el atrevimiento de la autora a documentar prácticas sexuales de dominación femenina, deseos y fantasías más habituales de los que podríamos suponer, la historia no va mucho más allá.
Descubrí este libro de casualidad y me llamó la atención que una conocida periodista hubiera escrito esta historia, con esta temática... me picó la curiosidad.
La primera mitad del libro es muy prometedor, luego decae.
Electrizante. Hacía mucho que no leía una novela donde a cada página me entraba la sensación de no querer seguir por temor a saber que algo malo le pasaba a alguno de los personajes con los que llegas a simpatizar, y al mismo tiempo te impulsa el deseo de llegar al final. Nunca le atinas a quién es el asesino, estás tan confundida como todos (bueno, casi todos) los personajes. Tema escabroso tratado con exquisito cuidado, casi con afán de profesional en la materia. Sería una película sensacional. Me encantó.