Alicia, la hija del pecado es un libro escrito por Juan Antonio Amezcua Castillo y publicado por Delfín Editorial en 2014. Amezcua ha publicado varios títulos, casi todos del género de horror, en la misma editorial como: El ataque de la bruja y otros cuentos de terror para no tan niños, La maldición del Hotel California, Fantasmas y hechos sobre naturales, entre otros.
La obra «es la historia de una niña a la que le fue arrebatada la inocencia y la ternura para convertirse en un ser lleno de odio y resentimiento; una niña que se divierte aterrando a los demás sin que le importe llegar hasta las ultimas consecuencias: matar como si fuera un inocente juego de niños. La casa dónde su espíritu pena se convertirá, para los incautos que llegan a ella, en un verdadero infierno» (pp. 5).
El libro se encuentra dividido en tres capítulos que, al mismo tiempo, se dividen en algunos subcapítulos.
El primer capítulo narra la historia de dos hermanas adolescentes, Fernanda y Rocio, que viven con sus padres en una casa, la cual llegaron a habitar algunos meses atrás. Tras algunos hechos fortuitos, las hermanas invocan la presencia del fantasma de una niña que habitó la casa en el pasado y cuyo nombre es Alicia. A partir del primer contacto con la entidad, la familia se ve envuelta en una serie de sucesos paranormales y situaciones lamentables que terminan ahuyentadolos del lugar.
El segundo capítulo nos cuenta la historia de Josefina, una niña de nueve años, y sus padres. Se trata de la familia que vivió en la casa antes de que los personajes del primer capítulo la habitaran. La familia se muda a la casa debido al trabajo del padre. Josefina es hija única y se encuentra triste, puesto que sus amigos viven en la ciudad que dejaron atrás, pero pronto empieza a hablar y jugar con un niña “imaginaria” llamada Alicia, y esta le cuenta la macabra historia de su deceso.
El origen de Alicia es explicado en el tercer y ultimo capítulo del libro. Tras los esbozos sobre la historia de la niña fantasma que se presentan en las partes anteriores, este capítulo clarifica las dudas sobre la vida de la pequeña Alicia y como llegó a convertirse en la entidad que atormenta a todos aquellos que llegan a habitar la casa.
Este libro puede ser adquirido por veinte pesos mexicanos en algunas tiendas de la cadena Oxxo y también en algunas librerías. Debo admitir que, al ser un ejemplar a un precio tan económico, tenía mis dudas al momento de comprarlo; sin embargo, me encontré con una historia que, si bien no es la más original, me mantuvo entretenido y con deseos de seguir leyendo hasta terminar.
Las ilustraciones del libro me causaron un poco de incomodidad al inicio, puesto que se encuentran demasiado caricaturizadas para mi gusto; sin embargo, al ser un título que parece estar enfocado en el público joven, considero que las imágenes son adecuadas.
Para concluir debo decir que el horror es una de las vertientes más menospreciadas de la literatura de la imaginación y siempre es agradable encontrarse con escritores y trabajos que buscan mantenerla viva. Alicia, la hija del pecado no es una novela que proponga algo nuevo para los lectores más asiduos del género, pero es altamente recomendable para aquellos que se encuentren experimentando sus primeros acercamientos al mundo del horror, especialmente si son lectores jóvenes.