"No es la otra mitad de sí mismo lo que el individuo busca en el otro; es la verdad con la que su alma tiene parentesco. El alma enamorada va más allá de los impulsos del cuerpo, y ese Eros se transforma en un apetito de inmortalidad; no satisfaciéndose en el goce de una belleza terrena, puede aspirar a una belleza más alta, trascendiendo los señuelos primero".
El banquete o del amor es el quinto diálogo que leo de Platón y por ahora será la apoteosis de este filósofo para poder continuar con su discípulo más conocido, Aristóteles, después regresaremos para proseguir con los diálogos de Parménides y Fedro. A diferencia de Fedón o La República, cuya prosa se centra en la mayéutica de Sócrates aplicada en sus interlocutores, este es hablado en tercera persona y en forma de discurso. El contexto se materializa en un Simposio, o como comúnmente lo conocemos, una sobremesa; este tipo de reuniones entre intelectuales eran muy comunes en la Antigua Grecia, se prestaban para contar hazañas, conspirar, filosofar, poetizar y competir en forma de agén retórico, donde cada uno de los que toman la palabra trata de superar al anterior.
Agatón, poeta reconocido de la época por escribir tragedias, propone ser anfitrión del banquete para celebrar su obra recién estrenada. A este evento asisten seis personajes cuya visión del amor varía conforme a sus ideales, Aristófanes (conocido por mofarse de Sócrates en su comedia, Las Nubes) y Agatón son poetas, aunque teóricamente contrapuestos en su género, tanto Fedro como Pausanias se consideran sofistas, es decir, demagogos, Erixímaco pertenece al gremio de los médicos y finalmente, el gran filósofo Sócrates, pese a ser vapuleado muchas veces por la opinión pública, ya que, se pensaba que emitía circunloquios, es menester decir que su forma de razonar las cosas era taxativa . Conforme transcurre la noche, cada uno de ellos expondrá su criterio acerca de Eros (el dios del amor) y el fin último de este.
¡SPOILERS!
"Por mi parte, además, cuando hago discursos sobre filosofía o se los escucho a otros, aparte de creer que saco provecho, disfruto sobremanera. En cambio, cuando escucho otros discursos, especialmente los vuestros, los de los ricos y hombres de negocios, personalmente me aburro y me dais pena vosotros, mis amigos, porque creéis estar haciendo algo importante, cuando no hacéis nada de valor. Quizá vosotros, a la inversa, pensáis que soy un desgraciado, y creo que estáis en los cierto; yo, sin embargo, no creo tal cosa de vosotros, sino que lo sé con certeza".
Esta frase mencionada de camino al banquete, vuelve a conferir en el hecho de que la filosofía es la única forma de expresión que nos va a poder llevar a la verdad, sin duda algo abstruso para personas que solamente están interesadas en los bienes que puedan poseer cierta riqueza material.
Sócrates, acompañado de su fiel discípulo Aristodemo, camina descalzo y va rumbo a casa de Agatón bajo la promesa de que se presentaría al menos un minúsculo momento en el Simposio para la celebración de su primera tragedia. En el momento que llega, todos lo esperan con una necesidad apremiante para poder empezar con los discursos de alabanza hacia Eros. En círculo y en este orden se sientan: Fedro, Pausanias, Erixímaco, Aristófanes, Agatón y Sócrates. Adicionalmente, cabe decir que la dialéctica que expondremos a continuación se encuentra influenciada totalmente por la mitología griega, a diferencia de otras lecturas platónicas.
I. FEDRO:
Fedro comienza hablando de Eros, como el Dios más antiguo, por lo que existe en todos y en todo.
Uno de sus puntos clave es el Eros educativo que existe en la relación homosexual, donde el amante (erastés) acompaña al amado (erómenos) en su iniciación dentro de una sociedad de valores masculinos, ya sea en el campo de la guerra, la cultura o la palabra; el joven tiene cierto afecto, gratitud y admiración sobre el mayor, tomándolo como modelo a imitar. Por el respeto que se tienen tanto el amante como el amado, no habría acciones vergonzosas y se emularían los unos a los otros.
Para reforzar este punto, menciona como Aquiles venga la muerte de su amante Patroclo, ya que, al morir este por aquel, los dioses lo llevaron a la isla de los bienaventurados.
"Sostengo que Eros es el más antiguo de los dioses, el de mayor dignidad y el más eficaz para ayudar a los hombres, tanto vivir como muertos, a adquirir virtud y felicidad".
II. PAUSANIAS
Cuando a Pausanias le toca su turno, le replica a Fedro que Eros no es uno solo, sino que existen dos, ya que, conocemos a dos Afroditas, o diosas del amor. La primera, es hija de Urano y la segunda es hija de Zeus.
Consiguientemente, argumenta que una acción es solamente bella si hay rectitud en ella, si carece de esta, es fea, por lo que eros no es todo amor como Fedro lo hacía ver, sino solamente el que impulsa a amar bellamente.
De acuerdo con su forma de pensar, una afrodita representa el amor puro y la otra el carnal. El Eros de Pandemo (la segunda afrodita y con la que más se identifica el pueblo) es vulgar, este se presenta cuando las personas aman más su cuerpo que su alma, no importándoles que la manera de amar sea bella o no, sino sólo queriendo cumplir su propósito.
"Y es vil aquel amante vulgar, que ama el cuerpo más que el alma, ya que, además, ni siquiera es estable, pues ama una cosa que tampoco es estable".
Para Pausanias es precario dejarse conquistar rápidamente o por dinero y poder político, porque siguen siendo cosas que no traen alguna estabilidad y rectitud. También critica el que se juzgue a una persona que quiera servir a otra, esto debido a que si la primera piensa que se hará mejor en algún saber o en cualquier otro aspecto de la virtud, es una esclavitud voluntaria, por lo tanto no es vergonzosa.
III. ERIXÍMACO
El médico comienza diciendo que aprueba los dos Eros de Pausanias, pero argumenta que no sólo existe en las almas de los hombres impulsándolos hacia bellos muchachos, sino de igual forma a la naturaleza, ya que abarca todo. Siendo médico, basa el amor en complacer a los elementos sanos de cada cuerpo.
De acuerdo a su teoría, debe existir cierta armonía de los contrarios, por ejemplo, el ritmo nace de lo rápido y lo lento, de cosas que antes diferían y posteriormente se hicieron concordes, por lo que hay que vigilar a ambos Eros que están presentes, estos traen prosperidad y salud si están balanceados.
Hay que infundir el amor y extraerlo de un cuerpo enfermo, en la medida que es cuerpo, después podrá aspirar al eros del alma, por lo se puede decir que uno nace del otro.
IV. ARISTÓFANES
A diferencia de los otros dialogantes, este, siendo poeta, empieza a contar de una forma mitológica el origen de los hombres. Antes de que existieran los géneros masculino y femenino, existía un tercer denominado andrógino, es decir, que participa de ambos sexos.
Las criaturas andróginas eran fuertes y poderosas, por lo que quisieron intentar ascender al cielo para atacar a los dioses, cuando Zeus los derrotó, tomó la decisión de cortar en dos a cada uno, por lo que tendrían dos piernas y dos brazos en vez de cuatro y caminarían erectos, serían más débiles. Cuando dichas criaturas empezaron a vivir en ese estado, cada parte echaba de menos su otra mitad, por lo que siempre buscaba unirse con esta, cabe mencionar que algunos seres andróginos (los más virtuosos) estaban formados por dos seres masculinos, por lo que se vuelve a aludir a la homosexualidad sin ningún juicio moral.
"Antes, como digo, éramos un solo ser, pero ahora, por la falta cometida, hemos quedado separados por la divinidad, como los arcadios por los lacedemonios".
V. AGATÓN
El menciona que todos los presentes han hablado sobre como Eros es magnífico con el hombre, pero que nadie ha mencionado que cualidades debe tener para poder abalar esta magnificencia.
De acuerdo con él, Eros es el dios más joven (contradice a Fedro en este punto), ya que persiste más en los jóvenes que en los viejos, se instala en los caracteres de los hombres, pero sólo en los más blandos y es flexible.
No comete injusticia ni la sufre, es templado ya que domina a todos los placeres y apetitos, es valiente y sabio. Él es la razón de las buenas compañías, las fiestas, las danzas y los sacrificios. Por lo tanto Eros es el dios más bello y con más cualidades de todos.
VI. SÓCRATES
En cuánto Agatón termina de hablar, todos los presentes adulan su discurso y le aplauden, sin embargo, Sócrates utiliza brevemente la mayéutica para contraargumentarlo.
"El desear seguir conservando en el futuro esas cualidades sanas y salvas, no es igual que amar aquello que aún no está a disposición de uno ni se posee".
Bajo este primer argumento, Sócrates encadena el siguiente razonamiento:
1) Eros es amor de algo, y luego, amor de aquello que carezca.
2) Eros es amor de la belleza y no de la fealdad.
3) Eros, ama aquello de lo que está falto y no lo tiene.
4) Eros está falto de belleza y no la tiene.
5) Eros no es bello.
Cómo Eros no puede asegurar poseer algo en un futuro, ya que no lo tiene, está falto de belleza, ya que no está continuamente en disposición de ella.
También esta contra respuesta habla sobre el poeta Agatón, ya que este, embellece sus discursos sobre Eros pero sin utilizar la razón, lo que aplica de igual forma al restante de los dialogantes, en mayor o menor medida.
Concluimos en que si Eros desea la belleza, es porque en esencia no es bello, por lo que Agatón describe más el comportamiento humano y no el propio de un dios.
Después de este pequeño debate, Sócrates empieza su dialéctica con respecto a Eros hablando en tercera persona. Menciona que Diotima es una sacerdotisa muy sabia que le explicó cual era el papel de Eros en el mundo.
Sócrates le cuestiona Diotima que si Eros no es bello, entonces, ¿es feo e ignorante y malo? Ella le pregunta que si necesariamente hay que catalogar a algo que no es bello, como forzosamente feo, o si no es sabio, ignorante. Para Diotima existe un punto intermedio entre la ignorancia y la sabiduría, por lo que Eros no es un dios, ya que todos los dioses son sabios, y tampoco es un hombre porque debido a su condición no puede tender a la ignorancia. Concluye en que es un daimon, es decir, un espíritu protector que no es mortal ni inmortal, forma el canal de comunicación entre hombres y dioses.
Aplicando un recurso mitológico, dice que Eros es acompañante de Afrodita porque cuenta la leyenda que Poros (el intrépido) y Penia (representa a la pobreza) lo concibieron en una fiesta de aquella.
"Ninguno de los dioses ama la sabiduría ni desea hacerse sabio (porque ya lo es), ni ama la sabiduría cualquier otro que sea sabio. Por su parte, los ignorantes ni aman la sabiduría ni desean hacerse sabios, pues eso mismo es lo penoso de la ignorancia, el no ser bello, ni bueno, ni juicioso y creerse uno que lo es suficientemente. Así, quien no cree estar necesitado de una cosa, no desea aquello que no cree necesitar".
Para Sócrates, el amor consiste en el deseo de poseer el bien para siempre, y encontrar así la belleza en sí misma. Por lo que propone ir ascendiendo a paso, siendo muy explicativo en la siguiente frase:
"Ir ascendiendo continuamente, de un solo cuerpo a dos y de dos a todos los cuerpos bellos, y de los cuerpos bellos a las bellas norma de conducta, y de las normas de conducta a los bellos conocimientos, y a partir de los conocimientos acabar en aquel que es conocimiento no de otra sino de aquella belleza absoluta, para que conozca por fin lo que es la belleza en sí".
Increíble lo anteriormente mencionado, a mi me recordó a como Kierkegaard ve el mundo, primeramente existe un plano estético, después uno moral y al final uno metafísico; si conectamos esto con la Teoría del Mundo de las Ideas, que hemos mencionado mucho en los últimos análisis, podremos entender esto. Recordemos que en Fedón, se hace una comparación entre las esencias de las cosas y la expresión de estas en el mundo visible; por lo tanto, la belleza no es la cualidad expresaba de un objeto o persona, sino es un concepto, no se puede afirmar que la belleza de la planta es la verdadera belleza, ya que la planta eventualmente muere y se desintegra, es decir, esa cualidad desaparece, no obstante, la idea de "belleza" se mantiene intacta en nuestra cabeza, la imagen de la planta que formamos en nuestra mente es perfecta, entonces, esto no quiere decir que la planta sea inmortal, sino que la idea de belleza que puede aplicar tanto a esa planta como a cualquier otra cosa, es indivisible y eterna, por lo tanto, esa es la belleza en sí misma, la que percibimos a través del mundo inteligible. Para finalizar con este párrafo, diremos entonces que el amor es el hecho de encaminar a alguien a encontrar esa verdad y apreciar esa belleza.
"O no piensas, dijo, que solamente en ese momento, cuando vea la belleza con lo que es visible, podrá engendrar no imágenes de virtud, ya que no está en contacto con una imagen, sino virtudes verdaderas, al estar en contacto con la verdad".
EPÍLOGO: Alcibíades
En la última fase del banquete, llega Alcibíades, quien de manera simple pero totalmente pura, describe el amor y la admiración que siente por Sócrates.
"Por los menos yo, amigos, si no fuera a parecer que estoy completamente borracho, os diría bajo juramento qué emociones han provocado en mi persona sus palabras y me siguen provocando todavía hoy. Porque cuando lo escucho, mi corazón, mucho más que el de los agitados por el arrebato de los coribantes, salta, y se me derraman lágrimas por obra de las palabras de éste, y veo que también a otros muchos les causan la misma impresión".
Al final del diálogo, Sócrates se queda hablando con Agatón y Aristófanes acerca de su opinión con respecto a los géneros de comedia y tragedia, mientras los demás huéspedes yacen dormidos o se han ido. Todos se despiden y Sócrates, totalmente descalzo, camina hacia el Ágora, hace sus respectivas oraciones y vuelve a su casa para tomar una larga siesta. #Libro23