Parto por la premisa que mis creencias son exactamente todo lo contrario a lo que promueve Gramsci con su "praxis" (comunismo). Asimismo, al cimentarse las ideas de Marx y Engels en una teoría que ya ha sido probada como errada (teoría del valor trabajo), se desprende que todos sus postulados también están errados al ser frutos podridos.
No obstante, el argumento de Gramsci es provocador, despierta curiosidad y atracción. Plantea que la lucha por la revolución comunista debe ser continua, inspirada en la solidaridad de clases, hasta lograr la ansiada dictadura del proletariado que hará cumplir todo tipo de utopias. Asimismo, sostiene que se debe ser impecable contra los "enemigos" del proletariado, bien sea la "clase burguesa" o la propia izquierda socialista que nació bajo el alero de la burguesía. La solidaridad solo deberá aplicar en la lucha por la revolución; luego no debe admitirse piedad.
Por último, aquello por lo que más es conocido Gramsci en los círculos intelectuales de la izquierda es por sus postulados de la "hegemonía cultural", haciendo un llamado para promover los cambios desde dentro de las propias "superestructuras" de la "burguesía" identificadas en la llamada sociedad civil, tales como las escuelas y universidades, gremios, sindicatos, iglesias, etc. Y actualmente puedo apreciar los resultados de tal infiltración, en donde se percibe que la hegemonía de los temas culturales y valoricos son abanderados por las diversas izquierdas.
Este es un libro importante para leer, en aras de ponerse en los zapatos de los adversarios ideológicos para tratar de comprender sus pensamientos y filosofías.