En él, como el propio título indica, Diana se purga de años de hartura con las luchas antisistema y concretamente con el feminismo. Muchas cosas se llevan a cabo de modo terrible y la solución no es dejar de hacerlas sino hacerlas de otro modo.
Nuestra alimentación, nuestra forma de drogarnos, de amar, de follar, de ganar dinero, de comunicarnos, todo ello, está podrido y necesita ser cambiado para que vuelva a funcionar.
Este libro es una propuesta rabiosa de cambio, una vomitona descontrolada y ácida que fue escrita con la más bella intención de dejar de perpetuar errores del pasado, de que tengamos mejores vidas y mejores relaciones con nuestras luchas políticas.
En estos tiempos tan extraños en los que nos movemos, en donde cuestionar para poder reflexionar se ha tornado casi un imposible, me flipa que haya gente como Diana, cómo Laura (Macaya) o Clara (Serra) o Sabor a Querer, que no tengan miedo de hacerlo. Diana expone en esto textos muchas de las cuestiones que me llevo haciendo desde hace tiempo, que importante que podamos nombrarlas incluso decir: hostia, ¿nos hemos equivocado en esto? y que ese error no sea el castigo punitivosta que tanto nos hacen creer que ansiamos, sino que sea el punto de parón y aprendizaje. No sé si es que me voy haciendo mayor o qué es, pero lo que tengo claro es que a mí ladito quiero gente que me pueda decir sin miedo : ¿tía y si nos hemos acomodado? y si hay otro modo de hacerlo?...💜🖤
A bizarre mix of AIDS conspiracy theory, libertarianism (she quotes Escohotado a dozen times), drug use and sexual slavery glorification, ethical consumption ravings and health paranoia. All covered with a layer of dumbed down liberalism, naive musings on how to organize work and money (which basically means she wants people at squats to pay her for her sexual "art" performances) and insane simplifications (one of her arguments in support of legalizing all drugs is that "people are addicted to a lot of things, like for example sports" or that "oxygen is a drug too"; so yeah if you work out and breathe you're basically suffering the same risk of cardiovascular diseases as someone who's addicted to cocaine according to her). A note at the end of one of the chapters lets us know that it was written under the influence of hallucinogens. Realtalk, I was actually surprised the note said nothing on their effects on the rest of the book.