3,5 stars
Segunda parte de “Reino dividido”, esta trilogía de fantasía que tiene como protagonistas a dos hermanos que luchan por ocupar el trono del Reino de Eden. Al ser una continuación, no quiero contar mucho para no hacer spoiler, pero lo que sí les adelanto es que en este libro hay más conspiraciones, traiciones, nuevas alianzas, y un gran interés de parte de los protagonistas por saber qué pasó con su padre y su hermano Micah, cuyas muertes, desencadenaron los sucesos del primer libro y la competencia.
El personaje de Carys me había encantado en la primera parte, y en esta segunda entrega vuelve mucho más decidida a no dejarse pasar por encima, y a tomar aquello que le corresponde. El elemento mágico que, el final del primer libro dejó vislumbrar, también se desarrolla mucho más acá, y me gusto mucho esa conexión entre la magia, la naturaleza y el poder. Esta trilogía me está gustando mucho, siempre me termino leyendo estos libros bastante rápido, porque tienen un buen ritmo y una forma de narrar muy amena.
Me sigo quedando por el momento con la primera parte, porque en este libro hay mucho viaje y menos acción. Ahora bien, el final me encantó, tuvo toda esa acción qué me faltó durante el desarrollo y volvió a sorprender en sus capítulos finales, con giros inesperados que, claramente dejan con ganas de leer la conclusión de esta trilogía. La recomiendo mucho si les gustan los libros con entramado político, traiciones, desconfianza y competencia familiar por ocupar el máximo puesto de poder.